LEJOS DE LA ESCUELA, ES ÚTIL RESPETAR LOS GUSTOS DE LOS CHICOS,LEERLES EN VOZ ALTA Y USAR HISTORIETAS, EL CINE E INTERNET COMO ESTÍMULOS.
Leer en la playa, un hábito de adultos que los chicos pueden aprender
Los padres que fueron criados con las historias de Julio Verne y María Elena Walsh no entienden cómo sus hijos pueden preferir una pantalla a un libro a la hora de divertirse. Muchos chicos hoy perciben los libros como material escolar y el rol de los padres es construir la idea de una lectura placentera.
Leerles en voz alta desde la niñez, ayudar a los hijos a encontrar libros adaptados a sus intereses y no presionarlos a leer lo que no les gusta son algunos de los consejos dados por los especialistas bibliotecarios. Durante las vacaciones, los chicos no tienen contacto con los libros escolares y es el período ideal para ayudarlos a desarrollar sus hábitos de lectura.
Inés Dussel, investigadora del área de Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), explica que en los tiempos de Internet no es difícil convencer a un chico de que lea si se le ofrece algo interesante. "Uno lee todo el tiempo cuando circula por Internet; hay un desplazamiento desde el libro, como objeto físico que vinculaba a la lectura, hacia otras modalidades de lectura", explicó.
A la hora de buscar informaciones y diversión, muchas veces los chicos prefieren respuestas más rápidas, como la televisión, la PlayStation o Internet. El escritor Pablo De Santis habla del "carácter de urgencia y de las respuestas inmediatas" de esos medios en comparación con los libros "pacientes y que siempre pueden esperar".
Los padres pueden instituir la lectura como parte de la rutina de sus hijos desde que son pequeños. "Leer en voz alta todas las noches a sus niños es una de las acciones más importantes que un padre pueda realizar para ayudarlos a que se conviertan en lectores", aconseja Patricia Mejalelaty, directora de la Fundación Leer, una ONG que promueve el rol de la lectura y del acceso a los libros. Tener un momento dedicado a la lectura, por ejemplo antes de dormir, es un hábito que los chicos reproducen como lectores autónomos.
Otra época, otras lecturas
Cuando un padre regala libros a sus hijos, tiene que buscar material adecuado a los intereses y hobbies de los niños. Además, es necesario respetar sus preferencias, aunque no sean las mismas que las del padre.
"Que vayan a una librería o a una biblioteca junto con sus hijos y que les dejen recorrer las estanterías, que les den tiempo para elegir. ¡Que aceptan estas elecciones y que las respeten!", dijo Mejalelaty.
Muchos padres tratan de imponer a los hijos las lecturas que les gustaron en la infancia sin darse cuenta de las diferencias de intereses. "Entre padres e hijos se levanta ese muro de Berlín: la época", dijo de Santis.
Para desarrollar la autonomía del chico lector, es, además, importante dedicarles un lugar para sus libros, que tenga una biblioteca suya elaborada con sus gustos. El chico, al elegir un libro, se identificará siempre más con una edición adaptada a sus gustos, y los editores, conscientes de eso, publican nuevamente los clásicos. La editorial Andrés Bello reeditó La vuelta al mundo en 80 días y El mago de Oz, adaptados a los chicos.
El escritor Mempo Giardinelli habla de la "inolvidabilidad" de los libros que nos acompañan toda la vida, por lo que estimulan cuando se es niño. Sin embargo, cree que no hay que presionar a los niños a la lectura. "Que nadie diga: ´Hay que leer´", explicó el escritor.
"Cuanto menos insistentes nos pongamos en el asunto de obligarlos a la lectura, los chicos elegirán sus recorridos con más libertad", dijo Gustavo Bombini, ex coordinador del Plan de Lectura del Ministerio de Educación, al observar el fenómeno de millones de niños convertidos en lectores gracias a Harry Potter.
Saskia Rothschild
Claves
Aprovechar las vacaciones. Es un momento en el que la lectura se separa de la imagen escolar que tiene durante el año.
Buscar libros vinculados con los intereses de los chicos. Llevarlos a la librería y dejarlos elegir solos lo que les gusta. Nunca obligarlos a leer o a terminar un libro si no quieren.
Tener un lugar para los libros. Crear en la casa un espacio para que el chico tenga su biblioteca propia, según sus gustos.
Pensar que los tiempos cambian. Los libros que gustaron a los padres no son necesariamente los les que van a gustar a sus hijos.
Compartir la lectura. Desde pequeños, leerles antes de dormir en voz alta.
Tener aliados. Más que los consejos de los padres, las sugerencias de gente de edad cercana a la de los chicos (como hermanos mayores o primos) pueden ser persuasivas.
domingo, 11 de enero de 2009
jueves, 8 de enero de 2009
LEER POR PLACER: LEER PARA SIEMPRE
Con la lectura pasa algo parecido a lo que nos ocurre con el amor, con los amigos entrañables y a lo que también sentimos con algunos objetos, lugares y recuerdos que nos acompañan a lo largo de toda la vida.
Esos que van cambiando con nosotros, que se van transformando y adquiriendo nuevos significados, pero que permanecen.
Porque la lectura estuvo siempre. Cuando eramos muy pequeños a través de las canciones de cuna, una de las primeras formas de comunicación, con la palabra.
Un poco después llegaron las rimas, los cuentos para ir a dormir, las adivinanzas, los trabalenguas, las rondas. Pero siempre las palabras, las palabras mediadoras entre las emociones y la necesidad de acompañamiento, de comunicación, de transmitir "esas cosas" que van mas allá de las palabras.
En un momento posterior al de esa primera infancia, la lectura comenzó a transformarse en algo diferente y las palabras, también. En algo frío y formal que los adultos solían calificar como correctas o no, como claras o confusas, como verdaderas o falsas y las consideraron también como buenas o malas palabras.
¿Qué fue lo que pasó entre ellas y nosotros, en aquel momento? ¿Qué, para que cuándo comenzábamos a adueñarnos de ellas en la escuela, cuando empezabaámos a aprender a leer y a escribir, para que justo cuando creíamos que iban a ser nuestras para siempre, todo ese universo cambiara tanto? ¿Tanto, que casi las perdemos?
Porque tan distintas comenzaron a sonar que parecían de otro idioma, no del nuestro, no de aquel idioma que nos acunó y con el que nos comunicábamos tan bien y tanto, con el que reíamos y llorábamos porque las palabras nos conmocionaban y nos ayudaban a sentir el mundo, no solo a conocerlo, a vivirlo también
Y, por supuesto, algo muy parecido nos ocurrió con los libros, como es lógico. Con aquellos primeros libros que guardaban historias que queríamos escuchar una y mil veces sin cansarnos de oírlas y de leerlas adivinando los misterios que escondían las letras, las imágenes, la modulación de la voz de la abuela, la mirada, los gestos, los silencios ... Todo aquello era una ceremonia de emociones y de intensa comunicación; un encuentro con el placer, un placer sensitivo, humano, transformador que nos dibujaba sonrisas o gestos de miedo, tristeza, intriga, amor, enojo, impaciencia, desilusión ...
Así llegó un momento· en que los libros se transformaron en objetos aburridos, forrados de azul, con etiqueta, con muy pocas o feas ilustraciones, con palabras muy elegantes pero que nos hablaban de cosas que no nos interesaban, que no tenían nada que ver con to do aquel mundo de antes ... Libros que no se podían leer en el piso, ni prestar, ni dibujar, ni sentir como propios. Pero eso sí, había que leerlos igual. Teníamos el deber de leerlos. La obligación de leerlos, para aprender, para saber, para entrar al mundo de los grandes, de los que todo lo saben.
Pero la fuerza de la imaginación, la fantasía y el deseo de sonar despiertos y de emocionarnos a solas nos hizo encontrar una estrategia, un camino transgresor y a veces prohibido por los adultos: el de las lecturas a la hora de la siesta; esas lectura robadas, escondidas, secretas ... Comenzaba a abrirse esa brecha, cada vez mas grande, entre las lecturas escolares y las otras, las nuestras ...
De algún modo pudimos recuperar la lectura como comunicación con nosotros mismos, en la intimidad de las lecturas elegidas o recomendadas pero no obligatorias, sino por placer ...
Todos los que pasamos por esas variantes, por esas formas diferentes de vincularnos con los libros, los que pudimos recordar algún maestro que nos permitió leer sin culpa lo que nos gustaba, supimos después encontrar la manera de sugerir, ayudar, acompañar a nuestros hijos o alumnos a relacionarse con los libros.
Fuimos entendiendo que había muchas formas de leer y razones para leer, aunque quizás no todos se atrevieron a desobedecer el terrible mandato social de la lectura valiosa, edificante, imprescindible. La de aquellos auto res que gustaban a los gobiernos de turno, sobreentendiendo la prohibición de leer a otros malvados, locos, peligrosos auto res que podían pervertirnos o llevarnos por mal camino con su nefasta influencia. Pero lo que también pudimos intuir detrás de estas prohibiciones fue la fuerza y el poder de la lectura, de los libros, de algunos libros, de muchos libros, y leímos, leímos y leemos.
Y como nuestra relación con la lectura fue sufrida, peleada, vivida y nos acompañó fielmente en tan distintos momentos de nuestra historia y nos ayudó y nos orientó y nos llevó a compartir personajes, autores, ideas, proyectos y amigos y ausencias y recuerdos y deseos ... quizás sea por eso que queremos que otros pasen por lo mismo, o por algo parecido a "eso" que nos marco definitivamente como generación.
Es desde ese lugar que entiendo que debemos promocionar la lectura. No como un mandato vacío, no como un habito útil, no como un deber escolar. Sí como un placer, sí como un encuentro con uno mismo, sí como una forma de ejercer la libertad personal, la posibilidad de crecer internamente, de alimentar el poder de la imaginación.
Creo que es a partir de esta reflexión sobre nuestra propia historia como lectores que podemos buscar y encontrar como transmitir la pasión por la lectura. Las técnicas, los modos, los métodos, los programas, los proyectos de promoción deben surgir de aquí, del deseo de que otros lean para ser un poco mas felices, para estar menos solos, para poder trascender las fronteras terribles del tiempo y del espacio. Para aprehender al ser humano a través de la literatura y encontrar todo aquello que nos vincula, que nos permite viajar a otros países, a otros mundos y vivir otras vidas en la nuestra, de lectores.
No creo, finalmente, que haya una formula mágica para promover la lectura. Creo que hay tantas como nuestro verdadero deseo de hacer lectores. Lectores por placer. Lectores de literatura. Lectores creativos.
Hoy mas que nunca, ante este nuevo mandato socio-cultural del estrés y el exitismo, del consumo desenfrenado y el zapping que busca la anulación del espacio para pensar en uno mismo, la lectura placentera adquiere un valor terapéutico para el ser humano al promover un espacio de conexión interna.
De aquello mismo que dijera tan bien Wolfgang Iser al definir la lectura: "es como si al leer no avanzaramos sobre el libro sino sobre nosotros mismos".
Esos que van cambiando con nosotros, que se van transformando y adquiriendo nuevos significados, pero que permanecen.
Porque la lectura estuvo siempre. Cuando eramos muy pequeños a través de las canciones de cuna, una de las primeras formas de comunicación, con la palabra.
Un poco después llegaron las rimas, los cuentos para ir a dormir, las adivinanzas, los trabalenguas, las rondas. Pero siempre las palabras, las palabras mediadoras entre las emociones y la necesidad de acompañamiento, de comunicación, de transmitir "esas cosas" que van mas allá de las palabras.
En un momento posterior al de esa primera infancia, la lectura comenzó a transformarse en algo diferente y las palabras, también. En algo frío y formal que los adultos solían calificar como correctas o no, como claras o confusas, como verdaderas o falsas y las consideraron también como buenas o malas palabras.
¿Qué fue lo que pasó entre ellas y nosotros, en aquel momento? ¿Qué, para que cuándo comenzábamos a adueñarnos de ellas en la escuela, cuando empezabaámos a aprender a leer y a escribir, para que justo cuando creíamos que iban a ser nuestras para siempre, todo ese universo cambiara tanto? ¿Tanto, que casi las perdemos?
Porque tan distintas comenzaron a sonar que parecían de otro idioma, no del nuestro, no de aquel idioma que nos acunó y con el que nos comunicábamos tan bien y tanto, con el que reíamos y llorábamos porque las palabras nos conmocionaban y nos ayudaban a sentir el mundo, no solo a conocerlo, a vivirlo también
Y, por supuesto, algo muy parecido nos ocurrió con los libros, como es lógico. Con aquellos primeros libros que guardaban historias que queríamos escuchar una y mil veces sin cansarnos de oírlas y de leerlas adivinando los misterios que escondían las letras, las imágenes, la modulación de la voz de la abuela, la mirada, los gestos, los silencios ... Todo aquello era una ceremonia de emociones y de intensa comunicación; un encuentro con el placer, un placer sensitivo, humano, transformador que nos dibujaba sonrisas o gestos de miedo, tristeza, intriga, amor, enojo, impaciencia, desilusión ...
Así llegó un momento· en que los libros se transformaron en objetos aburridos, forrados de azul, con etiqueta, con muy pocas o feas ilustraciones, con palabras muy elegantes pero que nos hablaban de cosas que no nos interesaban, que no tenían nada que ver con to do aquel mundo de antes ... Libros que no se podían leer en el piso, ni prestar, ni dibujar, ni sentir como propios. Pero eso sí, había que leerlos igual. Teníamos el deber de leerlos. La obligación de leerlos, para aprender, para saber, para entrar al mundo de los grandes, de los que todo lo saben.
Pero la fuerza de la imaginación, la fantasía y el deseo de sonar despiertos y de emocionarnos a solas nos hizo encontrar una estrategia, un camino transgresor y a veces prohibido por los adultos: el de las lecturas a la hora de la siesta; esas lectura robadas, escondidas, secretas ... Comenzaba a abrirse esa brecha, cada vez mas grande, entre las lecturas escolares y las otras, las nuestras ...
De algún modo pudimos recuperar la lectura como comunicación con nosotros mismos, en la intimidad de las lecturas elegidas o recomendadas pero no obligatorias, sino por placer ...
Todos los que pasamos por esas variantes, por esas formas diferentes de vincularnos con los libros, los que pudimos recordar algún maestro que nos permitió leer sin culpa lo que nos gustaba, supimos después encontrar la manera de sugerir, ayudar, acompañar a nuestros hijos o alumnos a relacionarse con los libros.
Fuimos entendiendo que había muchas formas de leer y razones para leer, aunque quizás no todos se atrevieron a desobedecer el terrible mandato social de la lectura valiosa, edificante, imprescindible. La de aquellos auto res que gustaban a los gobiernos de turno, sobreentendiendo la prohibición de leer a otros malvados, locos, peligrosos auto res que podían pervertirnos o llevarnos por mal camino con su nefasta influencia. Pero lo que también pudimos intuir detrás de estas prohibiciones fue la fuerza y el poder de la lectura, de los libros, de algunos libros, de muchos libros, y leímos, leímos y leemos.
Y como nuestra relación con la lectura fue sufrida, peleada, vivida y nos acompañó fielmente en tan distintos momentos de nuestra historia y nos ayudó y nos orientó y nos llevó a compartir personajes, autores, ideas, proyectos y amigos y ausencias y recuerdos y deseos ... quizás sea por eso que queremos que otros pasen por lo mismo, o por algo parecido a "eso" que nos marco definitivamente como generación.
Es desde ese lugar que entiendo que debemos promocionar la lectura. No como un mandato vacío, no como un habito útil, no como un deber escolar. Sí como un placer, sí como un encuentro con uno mismo, sí como una forma de ejercer la libertad personal, la posibilidad de crecer internamente, de alimentar el poder de la imaginación.
Creo que es a partir de esta reflexión sobre nuestra propia historia como lectores que podemos buscar y encontrar como transmitir la pasión por la lectura. Las técnicas, los modos, los métodos, los programas, los proyectos de promoción deben surgir de aquí, del deseo de que otros lean para ser un poco mas felices, para estar menos solos, para poder trascender las fronteras terribles del tiempo y del espacio. Para aprehender al ser humano a través de la literatura y encontrar todo aquello que nos vincula, que nos permite viajar a otros países, a otros mundos y vivir otras vidas en la nuestra, de lectores.
No creo, finalmente, que haya una formula mágica para promover la lectura. Creo que hay tantas como nuestro verdadero deseo de hacer lectores. Lectores por placer. Lectores de literatura. Lectores creativos.
Hoy mas que nunca, ante este nuevo mandato socio-cultural del estrés y el exitismo, del consumo desenfrenado y el zapping que busca la anulación del espacio para pensar en uno mismo, la lectura placentera adquiere un valor terapéutico para el ser humano al promover un espacio de conexión interna.
De aquello mismo que dijera tan bien Wolfgang Iser al definir la lectura: "es como si al leer no avanzaramos sobre el libro sino sobre nosotros mismos".
viernes, 2 de enero de 2009
RECURSOS EDUCATIVOS PARA INCENTIVAR LA LECTURA
Un acontecimiento digno de interés es el nacimiento de las bibliotecas virtuales. Con esta sugerente denominación, se suelen designar las experiencias y proyectos que producen, organizan y difunden en la red las transcripciones electrónicas de textos que ha producido nuestra cultura. Muchos de estos proyectos honran a los primeros impresores: Gutenberg, Manuzio...
La introducción del texto electrónico determina una significativa transformación de las prácticas de tratamiento y difusión de textos. La transposición en formato digital de vastos fondos de información y las ventajas ofrecidas por la multimedialidad y la hipertextualidad parecen confirmar el pasaje desde una cultura basada en el carácter físico de los soportes hacia otra determinada por formas desmaterializadas, electrónicas, virtuales de los mismos; también la modalidad de distribución de la información se ve condicionada por la digitalización del soporte. En efecto, su difusión, desvinculada del carácter físico de los soportes convencionales, alcanza una dimensión planetaria, gracias a los sistemas digitales y a las redes telemáticas.
La dimensión virtual que interesa explorar en el ámbito educativo está ligada a la presencia cada vez más amplia de los nuevos soportes de la información. El currículo de Lengua y Literatura Española para el Bachillerato y la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) requiere el manejo de recursos informáticos básicos para aplicarlos a la búsqueda y elaboración de la información, así como a la presentación de información y el procesamiento de textos. Por otra parte, el currículo de Tecnología propone el aprendizaje de aplicaciones basadas en las tecnologías de la información para el tratamiento de textos.
Bibliotecas virtuales:
• Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
URL: http://cervantesvirtual.com
• Biblioteca Valenciana Digital
URL: http://bv2.gva.es/default.php
En valenciano
• Biblioteca Virtual Galega. Universidad de A Coruña
URL: http://www.bvg.udc.es/index.jsp
En gallego
• Biblioteca Virtual Extremeña
URL: http://www.unex.es/interzona/extremadura/
• Biblioteca Virtual Joan Lluís Vives
URL: http://lluisvives.cervantesvirtual.com/
En catalán
• Proyecto Gutenberg de Alemania
URL: http://gutenberg.aol.de
En alemán
• Bibliothèque Èlectronique de Lisieux
URL: www.bmlisieux.com
En francés
• Project Gutenberg
URL: www.gutenberg.org
En inglés
• Oxford Text Archive
URL: ota.ahds.ac.uk
En inglés
• Athena, textes français
URL: un2sg4.unige.ch/athena/html/francaut.html
En francés
• ABU, la Bibliothèque Universelle
URL: abu.cnam.fr
En francés
• Progetto Manuzio
URL: www.liberliber.it/biblioteca/index.htm
En italiano
• Projecto Versial
URL: www.ipn.pt/literatura/index.html
En portugués
• Bibliotheca Augustana
URL: www.fh-augsburg.de/~harsch/augusta.html
En latín
• The Perseus Digital Library
URL: www.perseus.tufts.edu
En griego
La introducción del texto electrónico determina una significativa transformación de las prácticas de tratamiento y difusión de textos. La transposición en formato digital de vastos fondos de información y las ventajas ofrecidas por la multimedialidad y la hipertextualidad parecen confirmar el pasaje desde una cultura basada en el carácter físico de los soportes hacia otra determinada por formas desmaterializadas, electrónicas, virtuales de los mismos; también la modalidad de distribución de la información se ve condicionada por la digitalización del soporte. En efecto, su difusión, desvinculada del carácter físico de los soportes convencionales, alcanza una dimensión planetaria, gracias a los sistemas digitales y a las redes telemáticas.
La dimensión virtual que interesa explorar en el ámbito educativo está ligada a la presencia cada vez más amplia de los nuevos soportes de la información. El currículo de Lengua y Literatura Española para el Bachillerato y la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) requiere el manejo de recursos informáticos básicos para aplicarlos a la búsqueda y elaboración de la información, así como a la presentación de información y el procesamiento de textos. Por otra parte, el currículo de Tecnología propone el aprendizaje de aplicaciones basadas en las tecnologías de la información para el tratamiento de textos.
Bibliotecas virtuales:
• Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
URL: http://cervantesvirtual.com
• Biblioteca Valenciana Digital
URL: http://bv2.gva.es/default.php
En valenciano
• Biblioteca Virtual Galega. Universidad de A Coruña
URL: http://www.bvg.udc.es/index.jsp
En gallego
• Biblioteca Virtual Extremeña
URL: http://www.unex.es/interzona/extremadura/
• Biblioteca Virtual Joan Lluís Vives
URL: http://lluisvives.cervantesvirtual.com/
En catalán
• Proyecto Gutenberg de Alemania
URL: http://gutenberg.aol.de
En alemán
• Bibliothèque Èlectronique de Lisieux
URL: www.bmlisieux.com
En francés
• Project Gutenberg
URL: www.gutenberg.org
En inglés
• Oxford Text Archive
URL: ota.ahds.ac.uk
En inglés
• Athena, textes français
URL: un2sg4.unige.ch/athena/html/francaut.html
En francés
• ABU, la Bibliothèque Universelle
URL: abu.cnam.fr
En francés
• Progetto Manuzio
URL: www.liberliber.it/biblioteca/index.htm
En italiano
• Projecto Versial
URL: www.ipn.pt/literatura/index.html
En portugués
• Bibliotheca Augustana
URL: www.fh-augsburg.de/~harsch/augusta.html
En latín
• The Perseus Digital Library
URL: www.perseus.tufts.edu
En griego
martes, 30 de diciembre de 2008
CUANDO LEER ES UN PLACER
“Leer es un placer. Uno de tantos placeres. Como visitar ruinas arqueológicas o dormir la siesta.” Jaime Barilko
Con esta consigna, los bibliotecarios decidimos enfrentar la falta de interés en la lectura, problema detectado en los grupos de alumnos.
Para ello nos propusimos estimular la lectura placentera; a través de la utilización de diferentes estrategias. Por ejemplo: leer durante los diez primeros minutos de clase diferentes tipos de textos: poesías, cuentos, fragmentos de novelas para luego intercambiar impresiones con los alumnos. El criterio de selección fue elegir material de lectura del agrado de los docentes con la participación del bibliotecario, actividad que tenía un doble propósito en la función del bibliotecario: conectar al docente con el olvidado placer de elegir sin restricciones, e interesar en la lectura a los alumnos a través del contacto con variedad de textos y temas.
A partir de allí, creamos y recreamos propuestas mediante las cuales logramos que los alumnos del tercer ciclo lean un promedio de cuatro libros de literatura por año, no como obligación sino por elección. Se comenzó a desarrollar este proyecto con los alumnos de 8vo año y se fue extendiendo hasta incluir a todo el establecimiento. Son los mismos alumnos los que concurren a la biblioteca de la escuela a adquirir sus propios libros.
Al planificar una visita a otra escuela, surgió la iniciativa de realizar actividades recreativas con los niños, leerles narraciones y regalarles libros de cuentos. De este modo se dio nacimiento a un Club de Narradores, cuya participación es de los alumnos del otro establecimiento, junto con su bibliotecaria, aunándose el docente que quiera formar parte de la actividad.
Los integrantes del Club seleccionan los cuentos de acuerdo con las características de los destinatarios, los adaptan si fuera necesario, se ensayan en la lectura expresiva y narración, establecen contactos con las escuelas de la zona y realizan Jornadas, durante las cuales organizan los grupos, narran cuentos y luego intercambian historias y juegos. Nuestros alumnos valoran sus aprendizajes y desean que otros disfruten del placer de escuchar y leer.
La tarea del bibliotecario aquí es doblemente valorada como intercambio de conocimiento entre alumnos, docentes y diferentes escuelas.
Con esta consigna, los bibliotecarios decidimos enfrentar la falta de interés en la lectura, problema detectado en los grupos de alumnos.
Para ello nos propusimos estimular la lectura placentera; a través de la utilización de diferentes estrategias. Por ejemplo: leer durante los diez primeros minutos de clase diferentes tipos de textos: poesías, cuentos, fragmentos de novelas para luego intercambiar impresiones con los alumnos. El criterio de selección fue elegir material de lectura del agrado de los docentes con la participación del bibliotecario, actividad que tenía un doble propósito en la función del bibliotecario: conectar al docente con el olvidado placer de elegir sin restricciones, e interesar en la lectura a los alumnos a través del contacto con variedad de textos y temas.
A partir de allí, creamos y recreamos propuestas mediante las cuales logramos que los alumnos del tercer ciclo lean un promedio de cuatro libros de literatura por año, no como obligación sino por elección. Se comenzó a desarrollar este proyecto con los alumnos de 8vo año y se fue extendiendo hasta incluir a todo el establecimiento. Son los mismos alumnos los que concurren a la biblioteca de la escuela a adquirir sus propios libros.
Al planificar una visita a otra escuela, surgió la iniciativa de realizar actividades recreativas con los niños, leerles narraciones y regalarles libros de cuentos. De este modo se dio nacimiento a un Club de Narradores, cuya participación es de los alumnos del otro establecimiento, junto con su bibliotecaria, aunándose el docente que quiera formar parte de la actividad.
Los integrantes del Club seleccionan los cuentos de acuerdo con las características de los destinatarios, los adaptan si fuera necesario, se ensayan en la lectura expresiva y narración, establecen contactos con las escuelas de la zona y realizan Jornadas, durante las cuales organizan los grupos, narran cuentos y luego intercambian historias y juegos. Nuestros alumnos valoran sus aprendizajes y desean que otros disfruten del placer de escuchar y leer.
La tarea del bibliotecario aquí es doblemente valorada como intercambio de conocimiento entre alumnos, docentes y diferentes escuelas.
sábado, 27 de diciembre de 2008
AMBIENTES Y TIEMPOS PARA QUE VIVA LA LECTURA
62nd IFLA General Conference - Conference Proceedings - August 25-31, 1996
AMBIENTES Y TIEMPOS PARA QUE VIVA LA LECTURA
Stella Maris Fernandez
Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires
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PAPER
Se exponen los siguientes aspectos: el valor de la lectura como medio de información,perfeccionamiento y recreación;el papel que corresponde a la familia y a la escuela en el desarrollo del hábito de leer y algunas de las causas del desinterés por el libro y la lectura
Desde hace tiempo pedagogos, educadores, bibliotecarios y otros profesionales del libro manifiestan su preocupación por la falta de interés por el libro y la lectura y la incidencia,fundamentalmente, de este hecho en el proceso educativo. Preocupación evidenciada a través de los siguientes interrogantes:
Por qué no se lee?
Por qué la enseñanza es exclusivamente memorística?
Por qué la Universidad no prepara profesionales
capaces de aprender permanentemente?
Por qué niños y jóvenes , aún sabiendo leer no
pueden hacerlo?
Interrogantes todos éstos que giran en torno al tema de la lectura: en qué consiste ?, cuál es su valor? en qué momento y cómo debe promoverse el hábito de la lectura? en qué ámbito ?, cuál es la metodología a aplicar ?, qué papel corresponde en ello a las bibliotecas escolares y públicas?, quiénes son l os agentes encargados de promover ese interés: los padres, la escuela, las bibliotecas o es una acción conjunta?, qué tipo de lector debe formarse para esta época de grandes cambios en la tecnología de la información, cambios que de un modo y otro inciden en este proceso?.
La evaluación del sistema educativo realizada recientemente en la Argentina por el Ministerio de Educación,puso en evidencia que uno de sus principales problemas radica justamente en el pobre nivel de lectura alcanzado por los alumnos. Pobre nivel de lectura caracterizado por su pobreza de vocabulario - aún en el caso de los alumnos que ingresan a la Universidad -, en la c apacidad para interpretar en muchos casos lo que leen -giros,expresiones,conceptos -;en la carencia de técnicas de trabajo intelectual que les ayuden a comprender,a reflexionar, resumir, comparar, relacionar y extraer sus propias conclusiones, a hacer en síntesis una lectura crítica, no una valoración puramente memorística;fallas todas éstas que evidencia n la falta de una metodología del trabajo intelectual y de la capacidad para promover una progresiva autonomía en el aprendizaje que favorezca una futura educación permanente.
La lectura no es un simple medio de comunicación, de recepción de un mensaje sino un proceso que abarca múltiples niveles y contribuye al desarrollo de la mente pues transformar los símbolos gráficos en conceptos intelectuales exige intensa actividad del cerebro. Leer un libro implica un mayor esfuerzo que interpretar otro tipo de mensajes como por ejemplo el transmitido por la televisión a través de imágenes porque en el acto de leer se usa justamente el lenguaje simbólico, no el icónico, fácilmente interpretable. De allí que, reitero, el libro sea un instrumento formativo porque exige un trabajo intelectual para llegar del signo escrito a la realidad significada.
Las investigaciones realizadas con el propósito de señalar el papel que corresponde al hogar en el desarrollo de este hábito ponen de relieve que es en la infancia preescolar cuando se adquieren las actitudes fundamentales ante el libro. De allí la importancia de que el libro entre en la vida del niño en ese período insertándose entre su s juegos y actividades cotidianas. Para Roberto Escarpit frecuentar los libros antes de su lectura es una garantía de solidez para ulteriores adquisiciones.
Se habla de "bebés lectores"que comienzan por tomar conocimiento del "objeto libro " por el olor, el gusto, su resistencia al tomarlo con sus dientes, su maniobrabilidad. Pero el nexo que genera este interés por la lectura lo constituye, indudablemente, en la infancia, el cuento; el cuento leído por padres, abuelos u otros familiares, es decir "el libro compartido "entre el niño y los mayores, libro y cuento que lo seducen a través de sus imágenes, que le brinda nuevas sensaciones, despierta su imaginación, que es la cosa tangible que puede toquetear, abandonar,volver a retomar cuando quiera, que puede ser leído y releído todas las veces que desee y que, por efecto de esas reiteraciones, llega a memorizar, a reconocer sus pasajes en el texto aún sin saber leer, que le crea además vínculos de afecto e instala al niño en una situación de comunicación privilegiada con el adulto lector. Libro con cuya lectura experimenta placer, un placer diversificado: placer de los sentidos ante la presencia de esas imágenes fijas, sugerentes; placer del descubrimiento; placer de jugar, de repetir las palabras, de saborearlas para apoderarse de lo real y también transformarlas por medio de la imaginación,placer de acceder a otros universos distintos de los que le son accesibles,de los que tiene a su alrededorr, placer de elaborar representaciones.
Esta "amistad infantil "con el libro se acentúa en aquellos hogares donde el libro es también parte integrante de la vida de los mayores que disponen de "tiempos "para realizar y disfrutar la lectura, que tienen biblioteca, que frecuentan librerías y acostumbran a sus hijos a participar también en esta actividad de búsqueda ,a hojear los l ibros infantiles
Qué beneficios brinda a los niños esta lectura del cuento en voz alta, realizada ya en el hogar, en el jardín infantil, en la sala infantil de las bibliotecas públicas? Entender el mundo,mostrarles las relaciones que existen entre las cosas;ayudarles a tender puentes entre lo concreto y lo abstracto ,satisfacer sus necesidades estéticas y cognoscitivas; desar rollar su sentido del relato que les permitirá entonces contar historias con sus palabras o crear otras nuevas; estimular el desarrollo del lenguaje.
Un hábito que se adquiere rápido y permanece es un hábito que responde a un placer o a una necesidad ; del material con que se alimente ese placer y esa necesidad dependerá muchas veces que un lector recién iniciado adopte o no el hábito de leer. Generar placer con la lectura es pues el punto de partida y ello depende tanto de la actitud de los mayores frente al libro: familia, docentes,bibliotecarios como de la acertada elección del "objeto libro ".
La escuela y el acto de leer
La escuela proporciona el instrumento, es decir la habilidad para leer; habilidad necesaria,también, para informarse en todas las disciplinas; pero la lectura no es sólo un instrumento para informarse, su campo es más amplio, es un medio de perfeccionamiento, de enriquecimiento moral y material. El hombre escultor de su propio cerebro y por ende de su existencia,puede util izarla para acercarse más y más al proyecto que tiene de sí mismo para ir siendo cada vez una persona más acabada y más perfecta.
Pero leer no es sólo buscar información,
perfeccionamiento, sino también un medio de recreación, esa lectura recreativa que Laín Entralgo en "La aventura de leer " denomina "lectura diversiva "porque saca al lector de los cauces habituales de su vida íntima y lo vierte en otros cauces nuevos e innovadores, es, pues, también cauce para la evasión y el ensueño.
El papel de la esceuela no debe,pues, consistir simplemente en proporcionar el instrumento, es decir la habilidad de leer, sino que debe preparar a los "nuevos lectores "para que puedan utilizar las otras posibilidades que la lectura brinda. Ello implica despertar el gusto por la lectura. Corresponde,pues, al docente esta gran responsabilidad de la creación del hábito d e leer. Pero cómo lograrlo?. Teniendo en cuenta ciertos principios,ciertas normas:
Experimentar él mismo el gusto,el placer por la lectura y practicarla frecuentemente, pues mal puede enseñarse algo que no se gusta, que no se disfruta.
Realizar un eficiente empleo de la lectura como instrumento de aprendizaje, de investigación, de recreación.
Enseñar a diferenciar los distintos tipos de lectura: informativa, de comprensión, recreativa.
Enseñar a sus alumnos que existen distintos "ritmos" de lectura, según el tema, el autor; que no todos los textos se leen a igual velocidad pues varía en ellos la densidad de comprensión.
Enseñar a sus alumnos a hojear un libro:valorando su portada,la importancia de los datos que ésta brinda; a leer su prólogo, su índice, es decir a conocer las distintas partes que componen el libro, y a saber cuál es su valor.
Saber informar a sus alumnos en el caso de las lecturas de información e investigación, qué fuentes deberá utilizar, aconsejándoles el uso de la biblioteca escolar o en su defecto el de la biblioteca pública, acostumbrándole así a frecuentar "espacios " distintos de lectura.
Educar a los alumnos como "lectores polivalentes", capaces de disfrutar y comprender el mayor número posible de lenguajes ( informático,cinematográfico,gráfico,musi- cal, etc.) necesarios para su formación intelectual y espiritual. Vivimos en una época de redefiniciones,pues el perfil del lector moderno.
Este lector polivalente deberá poseer aptitud para variar los modos de leer:realizar lectura en voz alta, rápida, selectiva, lenta, en profundidad, es decir convertirse en un lector que sepa adaptar su modo de leer a su proyecto,a la situación de comunicación y a los textos que confronta. Un lector que posea la aptitud de apropiarse de todos los tipos de textos y de escritos más diversos: literarios, científicos, técnicos, utilitarios, sociales, escolares: capaz de leer en todos los soportes: diario, enciclopedia, microfilm, pantalla de ordenador, sobre soportes que proponen imágenes fijas (diapositivas, films, afiches, cuadros) o animadas como televisión, videocassettes.
Un lector que puede serlos a través de motivaciones diversas:leer por placer, leer por deber, por interés, por necesidad.
Convertirlo, además, como se ha dicho, en un lector habituado a distintos espacios de lectura: en su biblioteca personal, en la clase, en la biblioteca escolar, en la pública.
Estar informado sobre las obras de literatura infantil y juvenil existentes, acordes con los gustos e intereses de sus alumnos, para lo cual deberá conocer sus aficiones, sus intereses. Orientar sobre estos temas a la familia.
No ignorar lo que el niño o el joven leen al margen de la escuela.
Realizar lecturas para sus alumnos con conocimiento previo del texto, haberlo gustado, valorado y conocer sus posibilidades.
Hacer practicar la lectura en silencio, base para la educación individual del lector, pero también la lectura en voz alta pues ésta ayuda a la vivencia estética de la obra literaria, señ alando y respetando en este caso el valor de los distintos recursos utilizados por el autor para lograr una lectura vivencial: signos de puntuación, valor de las comas, de los puntos, los puntos suspensivos metáforas,etc.
Inducir que los libros no deben ser considerados como carga o trabajo escolar sino como compañeros y amigos.
Tener presente que a leer se aprende leyendo.
Lamentablemente no siempre la escuela logra el propósito de despertar el interés por la lectura lo que explica que, en muchos casos, los "nuevos lectores ", es decir quienes aprendieron a leer, al abandonar la escuela no vuelven a leer nunca libros cayendo en el analfabetismo por desuso.
Causas del desinterés por el libro y la lectura
Cuáles son las causas del desinterés por el libro y la lectura? Ellas son diversas y de distinta índole:algunas relacionadas con la escuela,otras producto de los cambios generacionales y otras de un ineficaz desempeño de la sociedad y el Estado.
Relacionadas con la escuela pueden mencionarse las
siguientes:
El docente no supo despertar el interés por los libros ya sea porque él mismo no tenía el hábito de leer, porque desconocía los métodos o formas de promover ese interés, porque le prestaba mayor importancia a la metodología de la lectura y al trabajo con libros o bien porque no . estaba preparado para enseñar a interpretar, a valorar lo que se leía pues él mismo carecía de buenos hábitos de lectura y se limitaba a aceptar lo escrito sin enseñar a valorarlo o a emitir juicios críticos.
El uso de un mismo texto de lectura durante todo el año provocando la lectura automática, con el consiguiente desagrado, fastidio,apatía que ello genera.
El hecho de que para los niños y jóvenes la lectura está relacionada con la tarea escolar de tal modo que al terminar la escuela dejan ya de leer porque la vida tiene para ellos otro sentido.
Los cambios generacionales implican nuevos interese, nuevas costumbres,nuevos hábitos.
Es importante en este aspecto considerar qué ha sucedido con los intereses de la juventud y su incidencia en la lectura. Es indudable que no sólo los jóvenes leen menos sino que han variado las temáticas que les atraen con respecto a las generaciones que les precedieron. La lectura de novelas,poesías, obras de estudio ha sido sustituída por la atracción que ejercen los temas sociales y políticos y su deseo de participar en "el cambio ". Los jóvenes asumen una actitud crítica frente a la realidad pero en lugar de dedicarse a la reflexión sobre las distintas doctrinas que les obliguen a formar su propio criterio,hoy se vuelcan sólo a la informaciónn sobre los hechos. Hay una esp ecie de actitud nihilista cultural que los lleva a leer sólo lo que coincide con sus pensamientos en una forma de pasividad receptora análoga a la de los medios de comunicación.
Nuevas costumbres se han desarrollado a través del imperio de los medios de comunicacióm que seducen con la información al instante creando un efecto de saber que sustituye al verdadero saber, que transforma el saber en espectáculo,seudo información vista pero no absorbida
con el agravante de que se confiere a esa comunicación una autoridad que jamás el lector confiere al libro. Nuevos medios educacionales y de entretenimiento, nuevos soportes a través de los cuales leer que suplantan la lectura y tienen el atractivo de "lo nuevo ".
Todo ello genera a su vez una nueva actitud, un nuevo hábito transformando al lector en un consumidoor pasivo frente a la dinámica que provoca la lectura de un libro: la capacidad de diálogo, de consentimiento y de disentimiento ante lo escrito.
Es decir que en este caso lo que afecta al libro es algo sutil vinculado con la relación hombre- libro. La esencia del cambio radica en que frente a la avidez de saber de otrora, prima lo que se quiere saber ; que más que la lectura parece importar el soporte a través del cual informarse.
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AMBIENTES Y TIEMPOS PARA QUE VIVA LA LECTURA
Stella Maris Fernandez
Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires
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PAPER
Se exponen los siguientes aspectos: el valor de la lectura como medio de información,perfeccionamiento y recreación;el papel que corresponde a la familia y a la escuela en el desarrollo del hábito de leer y algunas de las causas del desinterés por el libro y la lectura
Desde hace tiempo pedagogos, educadores, bibliotecarios y otros profesionales del libro manifiestan su preocupación por la falta de interés por el libro y la lectura y la incidencia,fundamentalmente, de este hecho en el proceso educativo. Preocupación evidenciada a través de los siguientes interrogantes:
Por qué no se lee?
Por qué la enseñanza es exclusivamente memorística?
Por qué la Universidad no prepara profesionales
capaces de aprender permanentemente?
Por qué niños y jóvenes , aún sabiendo leer no
pueden hacerlo?
Interrogantes todos éstos que giran en torno al tema de la lectura: en qué consiste ?, cuál es su valor? en qué momento y cómo debe promoverse el hábito de la lectura? en qué ámbito ?, cuál es la metodología a aplicar ?, qué papel corresponde en ello a las bibliotecas escolares y públicas?, quiénes son l os agentes encargados de promover ese interés: los padres, la escuela, las bibliotecas o es una acción conjunta?, qué tipo de lector debe formarse para esta época de grandes cambios en la tecnología de la información, cambios que de un modo y otro inciden en este proceso?.
La evaluación del sistema educativo realizada recientemente en la Argentina por el Ministerio de Educación,puso en evidencia que uno de sus principales problemas radica justamente en el pobre nivel de lectura alcanzado por los alumnos. Pobre nivel de lectura caracterizado por su pobreza de vocabulario - aún en el caso de los alumnos que ingresan a la Universidad -, en la c apacidad para interpretar en muchos casos lo que leen -giros,expresiones,conceptos -;en la carencia de técnicas de trabajo intelectual que les ayuden a comprender,a reflexionar, resumir, comparar, relacionar y extraer sus propias conclusiones, a hacer en síntesis una lectura crítica, no una valoración puramente memorística;fallas todas éstas que evidencia n la falta de una metodología del trabajo intelectual y de la capacidad para promover una progresiva autonomía en el aprendizaje que favorezca una futura educación permanente.
La lectura no es un simple medio de comunicación, de recepción de un mensaje sino un proceso que abarca múltiples niveles y contribuye al desarrollo de la mente pues transformar los símbolos gráficos en conceptos intelectuales exige intensa actividad del cerebro. Leer un libro implica un mayor esfuerzo que interpretar otro tipo de mensajes como por ejemplo el transmitido por la televisión a través de imágenes porque en el acto de leer se usa justamente el lenguaje simbólico, no el icónico, fácilmente interpretable. De allí que, reitero, el libro sea un instrumento formativo porque exige un trabajo intelectual para llegar del signo escrito a la realidad significada.
Las investigaciones realizadas con el propósito de señalar el papel que corresponde al hogar en el desarrollo de este hábito ponen de relieve que es en la infancia preescolar cuando se adquieren las actitudes fundamentales ante el libro. De allí la importancia de que el libro entre en la vida del niño en ese período insertándose entre su s juegos y actividades cotidianas. Para Roberto Escarpit frecuentar los libros antes de su lectura es una garantía de solidez para ulteriores adquisiciones.
Se habla de "bebés lectores"que comienzan por tomar conocimiento del "objeto libro " por el olor, el gusto, su resistencia al tomarlo con sus dientes, su maniobrabilidad. Pero el nexo que genera este interés por la lectura lo constituye, indudablemente, en la infancia, el cuento; el cuento leído por padres, abuelos u otros familiares, es decir "el libro compartido "entre el niño y los mayores, libro y cuento que lo seducen a través de sus imágenes, que le brinda nuevas sensaciones, despierta su imaginación, que es la cosa tangible que puede toquetear, abandonar,volver a retomar cuando quiera, que puede ser leído y releído todas las veces que desee y que, por efecto de esas reiteraciones, llega a memorizar, a reconocer sus pasajes en el texto aún sin saber leer, que le crea además vínculos de afecto e instala al niño en una situación de comunicación privilegiada con el adulto lector. Libro con cuya lectura experimenta placer, un placer diversificado: placer de los sentidos ante la presencia de esas imágenes fijas, sugerentes; placer del descubrimiento; placer de jugar, de repetir las palabras, de saborearlas para apoderarse de lo real y también transformarlas por medio de la imaginación,placer de acceder a otros universos distintos de los que le son accesibles,de los que tiene a su alrededorr, placer de elaborar representaciones.
Esta "amistad infantil "con el libro se acentúa en aquellos hogares donde el libro es también parte integrante de la vida de los mayores que disponen de "tiempos "para realizar y disfrutar la lectura, que tienen biblioteca, que frecuentan librerías y acostumbran a sus hijos a participar también en esta actividad de búsqueda ,a hojear los l ibros infantiles
Qué beneficios brinda a los niños esta lectura del cuento en voz alta, realizada ya en el hogar, en el jardín infantil, en la sala infantil de las bibliotecas públicas? Entender el mundo,mostrarles las relaciones que existen entre las cosas;ayudarles a tender puentes entre lo concreto y lo abstracto ,satisfacer sus necesidades estéticas y cognoscitivas; desar rollar su sentido del relato que les permitirá entonces contar historias con sus palabras o crear otras nuevas; estimular el desarrollo del lenguaje.
Un hábito que se adquiere rápido y permanece es un hábito que responde a un placer o a una necesidad ; del material con que se alimente ese placer y esa necesidad dependerá muchas veces que un lector recién iniciado adopte o no el hábito de leer. Generar placer con la lectura es pues el punto de partida y ello depende tanto de la actitud de los mayores frente al libro: familia, docentes,bibliotecarios como de la acertada elección del "objeto libro ".
La escuela y el acto de leer
La escuela proporciona el instrumento, es decir la habilidad para leer; habilidad necesaria,también, para informarse en todas las disciplinas; pero la lectura no es sólo un instrumento para informarse, su campo es más amplio, es un medio de perfeccionamiento, de enriquecimiento moral y material. El hombre escultor de su propio cerebro y por ende de su existencia,puede util izarla para acercarse más y más al proyecto que tiene de sí mismo para ir siendo cada vez una persona más acabada y más perfecta.
Pero leer no es sólo buscar información,
perfeccionamiento, sino también un medio de recreación, esa lectura recreativa que Laín Entralgo en "La aventura de leer " denomina "lectura diversiva "porque saca al lector de los cauces habituales de su vida íntima y lo vierte en otros cauces nuevos e innovadores, es, pues, también cauce para la evasión y el ensueño.
El papel de la esceuela no debe,pues, consistir simplemente en proporcionar el instrumento, es decir la habilidad de leer, sino que debe preparar a los "nuevos lectores "para que puedan utilizar las otras posibilidades que la lectura brinda. Ello implica despertar el gusto por la lectura. Corresponde,pues, al docente esta gran responsabilidad de la creación del hábito d e leer. Pero cómo lograrlo?. Teniendo en cuenta ciertos principios,ciertas normas:
Experimentar él mismo el gusto,el placer por la lectura y practicarla frecuentemente, pues mal puede enseñarse algo que no se gusta, que no se disfruta.
Realizar un eficiente empleo de la lectura como instrumento de aprendizaje, de investigación, de recreación.
Enseñar a diferenciar los distintos tipos de lectura: informativa, de comprensión, recreativa.
Enseñar a sus alumnos que existen distintos "ritmos" de lectura, según el tema, el autor; que no todos los textos se leen a igual velocidad pues varía en ellos la densidad de comprensión.
Enseñar a sus alumnos a hojear un libro:valorando su portada,la importancia de los datos que ésta brinda; a leer su prólogo, su índice, es decir a conocer las distintas partes que componen el libro, y a saber cuál es su valor.
Saber informar a sus alumnos en el caso de las lecturas de información e investigación, qué fuentes deberá utilizar, aconsejándoles el uso de la biblioteca escolar o en su defecto el de la biblioteca pública, acostumbrándole así a frecuentar "espacios " distintos de lectura.
Educar a los alumnos como "lectores polivalentes", capaces de disfrutar y comprender el mayor número posible de lenguajes ( informático,cinematográfico,gráfico,musi- cal, etc.) necesarios para su formación intelectual y espiritual. Vivimos en una época de redefiniciones,pues el perfil del lector moderno.
Este lector polivalente deberá poseer aptitud para variar los modos de leer:realizar lectura en voz alta, rápida, selectiva, lenta, en profundidad, es decir convertirse en un lector que sepa adaptar su modo de leer a su proyecto,a la situación de comunicación y a los textos que confronta. Un lector que posea la aptitud de apropiarse de todos los tipos de textos y de escritos más diversos: literarios, científicos, técnicos, utilitarios, sociales, escolares: capaz de leer en todos los soportes: diario, enciclopedia, microfilm, pantalla de ordenador, sobre soportes que proponen imágenes fijas (diapositivas, films, afiches, cuadros) o animadas como televisión, videocassettes.
Un lector que puede serlos a través de motivaciones diversas:leer por placer, leer por deber, por interés, por necesidad.
Convertirlo, además, como se ha dicho, en un lector habituado a distintos espacios de lectura: en su biblioteca personal, en la clase, en la biblioteca escolar, en la pública.
Estar informado sobre las obras de literatura infantil y juvenil existentes, acordes con los gustos e intereses de sus alumnos, para lo cual deberá conocer sus aficiones, sus intereses. Orientar sobre estos temas a la familia.
No ignorar lo que el niño o el joven leen al margen de la escuela.
Realizar lecturas para sus alumnos con conocimiento previo del texto, haberlo gustado, valorado y conocer sus posibilidades.
Hacer practicar la lectura en silencio, base para la educación individual del lector, pero también la lectura en voz alta pues ésta ayuda a la vivencia estética de la obra literaria, señ alando y respetando en este caso el valor de los distintos recursos utilizados por el autor para lograr una lectura vivencial: signos de puntuación, valor de las comas, de los puntos, los puntos suspensivos metáforas,etc.
Inducir que los libros no deben ser considerados como carga o trabajo escolar sino como compañeros y amigos.
Tener presente que a leer se aprende leyendo.
Lamentablemente no siempre la escuela logra el propósito de despertar el interés por la lectura lo que explica que, en muchos casos, los "nuevos lectores ", es decir quienes aprendieron a leer, al abandonar la escuela no vuelven a leer nunca libros cayendo en el analfabetismo por desuso.
Causas del desinterés por el libro y la lectura
Cuáles son las causas del desinterés por el libro y la lectura? Ellas son diversas y de distinta índole:algunas relacionadas con la escuela,otras producto de los cambios generacionales y otras de un ineficaz desempeño de la sociedad y el Estado.
Relacionadas con la escuela pueden mencionarse las
siguientes:
El docente no supo despertar el interés por los libros ya sea porque él mismo no tenía el hábito de leer, porque desconocía los métodos o formas de promover ese interés, porque le prestaba mayor importancia a la metodología de la lectura y al trabajo con libros o bien porque no . estaba preparado para enseñar a interpretar, a valorar lo que se leía pues él mismo carecía de buenos hábitos de lectura y se limitaba a aceptar lo escrito sin enseñar a valorarlo o a emitir juicios críticos.
El uso de un mismo texto de lectura durante todo el año provocando la lectura automática, con el consiguiente desagrado, fastidio,apatía que ello genera.
El hecho de que para los niños y jóvenes la lectura está relacionada con la tarea escolar de tal modo que al terminar la escuela dejan ya de leer porque la vida tiene para ellos otro sentido.
Los cambios generacionales implican nuevos interese, nuevas costumbres,nuevos hábitos.
Es importante en este aspecto considerar qué ha sucedido con los intereses de la juventud y su incidencia en la lectura. Es indudable que no sólo los jóvenes leen menos sino que han variado las temáticas que les atraen con respecto a las generaciones que les precedieron. La lectura de novelas,poesías, obras de estudio ha sido sustituída por la atracción que ejercen los temas sociales y políticos y su deseo de participar en "el cambio ". Los jóvenes asumen una actitud crítica frente a la realidad pero en lugar de dedicarse a la reflexión sobre las distintas doctrinas que les obliguen a formar su propio criterio,hoy se vuelcan sólo a la informaciónn sobre los hechos. Hay una esp ecie de actitud nihilista cultural que los lleva a leer sólo lo que coincide con sus pensamientos en una forma de pasividad receptora análoga a la de los medios de comunicación.
Nuevas costumbres se han desarrollado a través del imperio de los medios de comunicacióm que seducen con la información al instante creando un efecto de saber que sustituye al verdadero saber, que transforma el saber en espectáculo,seudo información vista pero no absorbida
con el agravante de que se confiere a esa comunicación una autoridad que jamás el lector confiere al libro. Nuevos medios educacionales y de entretenimiento, nuevos soportes a través de los cuales leer que suplantan la lectura y tienen el atractivo de "lo nuevo ".
Todo ello genera a su vez una nueva actitud, un nuevo hábito transformando al lector en un consumidoor pasivo frente a la dinámica que provoca la lectura de un libro: la capacidad de diálogo, de consentimiento y de disentimiento ante lo escrito.
Es decir que en este caso lo que afecta al libro es algo sutil vinculado con la relación hombre- libro. La esencia del cambio radica en que frente a la avidez de saber de otrora, prima lo que se quiere saber ; que más que la lectura parece importar el soporte a través del cual informarse.
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lunes, 22 de diciembre de 2008
LEER POR PLACER: UN HÁBITO.
"Leer por placer es un hábito que languidece"
Según una encuesta, citada por Nora Bär en el diario La Nación y realizada en los Estados Unidos, leer por placer es un hábito que languidece, y la tendencia, al parecer es generalizada, no importa la región del planeta donde se mida.
Muchos, desde hace algún tiempo, tienden a pensar y sostener que cada vez se lee menos pero esta vez hay cifras. Se trata de una medición llevada adelante por el Fondo Nacional de las Artes norteamericano que afirma, entre otras cosas, que las personas que leen por placer tienen más posibilidades que las que no lo hacen de visitar museos e ir a funciones de música, casi tres veces más posibilidad de hacer trabajo de voluntariado y solidario, y casi el doble de posibilidad de ir a espectáculos deportivos. Los lectores son activos, mientras que los no lectores -más de la mitad de la población, al menos en los Estados Unidos- se han establecido en la apatía.
A propósito de estos datos revelados, el escritor Andrew Solomon en una columna publicada el diario The New York Times interpreta que existe un abismo entre "aquellos para quienes la vida es una constante cosecha de experiencia y conocimientos frescos, y aquellos para los que la madurez es un proceso de atrofia mental".
Y añadió que a diferencia de los medios electrónicos que ofrecen información "procesada", la lectura es activa, requiere esfuerzo, concentración y atención, y estimula el razonamiento y el sentimiento. "La mayoría de la gente usa la televisión como un medio para apagar su mente, no para encenderla", ilustró
Solomon se pregunta: "¿Cuál es el sentido de tener una población que puede leer, pero no lo hace? Necesitamos enseñar a las personas no sólo cómo leer, sino también por qué. El desafío no es hacer que la gente lea más, sino que quiera leer más".
Un cita imperdible que hace Solomon, finalmente, del escritor Franz Kafka: "Un libro debe ser un hacha de hielo para romper los mares congelados dentro de nuestra alma".
Según una encuesta, citada por Nora Bär en el diario La Nación y realizada en los Estados Unidos, leer por placer es un hábito que languidece, y la tendencia, al parecer es generalizada, no importa la región del planeta donde se mida.
Muchos, desde hace algún tiempo, tienden a pensar y sostener que cada vez se lee menos pero esta vez hay cifras. Se trata de una medición llevada adelante por el Fondo Nacional de las Artes norteamericano que afirma, entre otras cosas, que las personas que leen por placer tienen más posibilidades que las que no lo hacen de visitar museos e ir a funciones de música, casi tres veces más posibilidad de hacer trabajo de voluntariado y solidario, y casi el doble de posibilidad de ir a espectáculos deportivos. Los lectores son activos, mientras que los no lectores -más de la mitad de la población, al menos en los Estados Unidos- se han establecido en la apatía.
A propósito de estos datos revelados, el escritor Andrew Solomon en una columna publicada el diario The New York Times interpreta que existe un abismo entre "aquellos para quienes la vida es una constante cosecha de experiencia y conocimientos frescos, y aquellos para los que la madurez es un proceso de atrofia mental".
Y añadió que a diferencia de los medios electrónicos que ofrecen información "procesada", la lectura es activa, requiere esfuerzo, concentración y atención, y estimula el razonamiento y el sentimiento. "La mayoría de la gente usa la televisión como un medio para apagar su mente, no para encenderla", ilustró
Solomon se pregunta: "¿Cuál es el sentido de tener una población que puede leer, pero no lo hace? Necesitamos enseñar a las personas no sólo cómo leer, sino también por qué. El desafío no es hacer que la gente lea más, sino que quiera leer más".
Un cita imperdible que hace Solomon, finalmente, del escritor Franz Kafka: "Un libro debe ser un hacha de hielo para romper los mares congelados dentro de nuestra alma".
lunes, 15 de diciembre de 2008
EL PLACER DE LA LECTURA
Modalidades de lectura
Disfrutar la lectura de un texto, aunque nuestro propósito predominante sea plenamente académico, pasa por plantearse una estrategia de lectura que puede consistir en, por ejemplo:
• Hacer una lectura total y exhaustiva.
• Leer sólo los capítulos de interés. (en este caso se habla de “Jornadas” puesto que cada capítulo surge de una ponencia que la autora leyó en el Fondo de Cultura Económica en 1998)
• Hacer una lectura salteada buscando datos específicos.
• Además de leerlo, consultar otros materiales de apoyo (diccionarios, mapas, periódicos, tablas, películas, páginas en red, etc.).
En el caso de que decidamos hacer una lectura total podemos plantearnos por ejemplo, leer una jornada diaria, o dedicar una hora específica en un lugar cómodo donde se pueda echar mano de un buen diccionario o enciclopedia, o de algunos otros materiales de lectura que la exploración paratextual te haya mostrado como oportunos de consultar. Hacer de ese trabajo una compañía diaria puede ser no sólo reconfortante, sino que da muy pronto frutos de pensamiento.
Disfrutar la lectura de un texto, aunque nuestro propósito predominante sea plenamente académico, pasa por plantearse una estrategia de lectura que puede consistir en, por ejemplo:
• Hacer una lectura total y exhaustiva.
• Leer sólo los capítulos de interés. (en este caso se habla de “Jornadas” puesto que cada capítulo surge de una ponencia que la autora leyó en el Fondo de Cultura Económica en 1998)
• Hacer una lectura salteada buscando datos específicos.
• Además de leerlo, consultar otros materiales de apoyo (diccionarios, mapas, periódicos, tablas, películas, páginas en red, etc.).
En el caso de que decidamos hacer una lectura total podemos plantearnos por ejemplo, leer una jornada diaria, o dedicar una hora específica en un lugar cómodo donde se pueda echar mano de un buen diccionario o enciclopedia, o de algunos otros materiales de lectura que la exploración paratextual te haya mostrado como oportunos de consultar. Hacer de ese trabajo una compañía diaria puede ser no sólo reconfortante, sino que da muy pronto frutos de pensamiento.
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