lunes, 9 de febrero de 2009

BIBLIOTECA DEPOSITARIA DEPOSITARIA DE NACIONES UNIDAS Y HABITAT EN MAR DEL PLATA

El servicio de referencia en la Biblioteca Depositaria de las Naciones Unidas ha ido evolucionando de acuerdo a la incorporación de las nuevas tecnologías. Hoy día, una vez agotada la búsqueda de información en soporte de papel, en el fondo bibliográfico de esta unidad, se da la posibilidad al usuario de ampliar la respuesta a su demanda a través de búsquedas por Internet brindándole los datos en soporte electrónico.


También emerge de estos cambios tecnológicos la posibilidad de mayor difusión de las actividades y servicios que ofrece la Biblioteca, no sólo a la comunidad de Mar del Plata y zona, sino a usuarios de todo el país, posibilitando una mayor comunicación con otros establecimientos similares. Consideramos que gracias a ello logramos aún más los objetivos de la Organización de las Naciones Unidas establecidos para las Bibliotecas Depositarias, dado que hacemos mayor difusión de las actividades de las distintas dependencias que la componen y asesoramos sobre la utilidad de los sitios de Naciones Unidas y las Organizaciones Internacionales a las que recurrimos en busca de datos; orientando sobre la existencia de direcciones electrónicas de relevancia, como también de documentos digitales.


Con respecto a los usuarios que periódicamente concurren a la Unidad, intentamos asesorarlos y garantizarles la actualización de sus perfiles. Muchas veces, esto resulta con mayor lentitud de lo que debería ser; quizás por carencia de recursos humanos y tecnológicos que puedan destinarse exclusivamente a esa tarea. Pero de todas maneras, se logra un buen servicio, sobre todo cuando se alcanza un conocimiento preciso del investigador y la temática específica de interés. En esta cuestión, Internet es un arma de doble filo, ya que por un lado es garantía de que la información se deposita allí antes que en documentos impresos; pero por otro lado es necesario contar con sitios definidos para evitar una navegación prolongada por la red, hasta hallar la información actualizada que se busca para el perfil, evitando una duplicación de las respuestas ya ofrecidas. En este aspecto, muchas veces, resulta más rápido otorgar al usuario la información impresa a medida que ingresa a la Biblioteca y en la forma en que nosotros la vamos conociendo e incorporando al acervo.


Surge del análisis de nuestra tarea diaria la necesidad de capacitación permanente al personal en el uso de nuevas tecnologías: uso eficaz de motores de búsqueda, conocimiento de los contenidos y forma de organización de directorios, evaluación de buscadores. Cabe destacar que felizmente, la entidad madre de esta dependencia lo posibilita y autoriza.


La formación de usuarios en el uso de estas herramientas podrá ser un servicio más de esta biblioteca, siempre y cuando se incrementen los recursos tecnológicos y humanos, no sólo para lo antes mencionado sino para fortalecer la atención global al usuario.


Dejamos abierta la posibilidad de sugerir modificaciones en la confección de nuestras planillas de perfil de usuarios, así como el uso correcto y eficaz de las nuevas tecnologías, en servicios de búsqueda por Internet, catálogos en línea, documentos electrónicos con texto completo de distintos formatos con el objeto de enriquecer nuestro servicio y las perspectivas de mejorarlo.


La extensión bibliotecaria está en permanente cambio, no realizamos rutinas en esta actividad dado que surgen de acuerdo a las actividades que se ejecuten en la ciudad y respondiendo siempre a las expectativas o acontecimientos importantes en la organización (alguna reunión especial o conferencia internacional).


Finalmente, podemos decir que, aún nos hallamos en una etapa de crecimiento y replanteo permanente, ya que nuestro objetivo es lograr la mayor eficiencia y relevancia en el servicio. Seguramente, vendrán numerosas modificaciones y nuevos aprendizajes, pero todo es positivo cuando se piensa en crecer y ser verdaderos gestores de información de alta calidad.

martes, 3 de febrero de 2009

UNA REVISTA SOBRE LA LECTURA EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMENTO: LECTURA Y ALFABETISMO EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN.

Frente a los discursos que anuncian el final de la lectura y la muerte del lector, hay razones para pensar que la lectura va a ser también en la sociedad de la información uno de los instrumentos fundamentales para comunicarnos, pensar, aprender y atribuir sentido a las experiencias propias y ajenas. Sin embargo, hay también pocas dudas de que en este nuevo escenario, y de la mano sobre todo de las tecnologías digitales de la información y la comunicación y los textos electrónicos, se están produciendo cambios importantes en la definición del texto, del autor, del lector, de los modos de leer y de las prácticas de lectura. El concepto mismo de alfabetismo, de lo que significa estar alfabetizado en la cultura escrita, está en proceso de cambio y transformación. Por una parte, el concepto de alfabetismo se expande y, al lado de la alfabetización relativa a la cultura letrada, empiezan a tomar cuerpo otros alfabetismos relacionados con la cultura tecnológica y demás elementos característicos de la sociedad de la información. Por otra parte, junto con esta expansión o ensanchamiento del concepto, se produce una transformación de lo que significa y exige el hecho de estar alfabetizado en la cultura letrada. Internet y los textos electrónicos modifican los elementos básicos que intervienen en los procesos de lectura comprensiva. Ahora bien, la emergencia de nuevos alfabetismos, así como los conocimientos y habilidades que plantea la exigencia del alfabetismo en los textos electrónicos, comporta inexorablemente el riesgo de sus correspondientes analfabetismos. Este riesgo es tanto mayor cuanto que la realidad sobre la que se proyectan estas necesidades de alfabetización sigue estando marcada por graves carencias en el dominio y las prácticas de la lectura entre amplios sectores de la población.
VER EN EL LINK DEL TITULO ARTÍCULO COMPLETO. MUY INTERESANTE.

sábado, 31 de enero de 2009

EN CUBA EXISTEN PROGRAMAS DE FORMACION DE USUARIOS EN LAS BIBLIOTECAS ESCOLARES...

...y los conocimientos y habilidades que deben poseer los alumnos sobre los recursos disponibles en una biblioteca ha sido objetivo permanente de las bibliotecas escolares, sin embargo, a pesar de que en el sistema escolar cubano han existido orientaciones específicas para lograr esta meta, podemos afirmar que, de forma general, no se han obtenido los resultados esperados. Debido a ello, se comienzan a aplicar programas que de forma graduada desde la enseñanza primaria permitan desarrollar las destrezas necesarias para buscar la información en los distintos tipos de materiales impresos disponibles y que, al mismo tiempo, coadyuven a la formación de hábitos de lectura y de estudio independiente.

Objetivos:
Contribuir a la formación y desarrollo de las habilidades lectoras y el gusto e interés por la lectura como medio indispensable para el desarrollo de las capacidades intelectuales y el conocimiento científico, tecnológico y artístico.
Desarrollar habilidades y destrezas en el uso de los servicios informativos y los diferentes tipos de documentos para satisfacer las necesidades docentes e intereses individuales.
Ofrecer una visión general de la organización técnica de la biblioteca.
Contribuir al desarrollo de la expresión oral y escrita, el gusto estético y el amor y cuidado de los libros.

jueves, 29 de enero de 2009

FORMACION DE USUARIOS...UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA.

La formación de usuarios es desde hace varios años una tarea central para las bibliotecas. A lo largo de la historia, y vinculado a los diferentes replanteos acerca de la función de las mismas, los enfoques desde los cuales se pensó la formación de usuarios fueron cambiando.

Tradicionalmente, las propuestas de formación de usuarios se centraban en favorecer el aprendizaje de las formas de organización de la información en las bibliotecas y sus códigos: comprender los sistemas de clasificación, conocer los servicios, las normas y la forma de acceder a los materiales.


Los desafíos que el crecimiento acelerado de la producción de información y de las formas de circulación de la misma plantea, nos obligan a repensar la formación de usuarios. Es en este replanteo que el concepto de usuarios de la información toma relevancia.

Es claro que en la actualidad, es difícil manejarse en una biblioteca sin haber desarrollado competencias ligadas a la búsqueda de información, la alfabetización informática (ALFIN), es hoy una condición central para formar usuarios de bibliotecas. Por otra parte, no es posible formar usuarios de la información sin trabajar sobre cuestiones básicas ligadas al uso de una biblioteca. Tal vez como consecuencia de los múltiples atravesamientos de ambos conceptos (usuarios de bibliotecas y usuarios de la información), cuando de formación de usuarios se trata, es común que se utilicen de manera indistinta, cuando en realidad refieren a universos diferentes.

En un interesante trabajo publicado por la revista digital española Pinakes, Felix Benito Morales, presenta claras definiciones sobre el tema, y enfatiza particularmente la necesidad de distinguir entre formar usuarios de bibliotecas y formar usuarios de la información. El autor plantea que confundir ambos conceptos, lleva a perder de vista la complejidad de las cuestiones involucradas en la formación de usuarios de la información, y reducirla al conocimiento de los usos y servicios de una biblioteca.

La alfabetización informacional entendida como la capacidad para reconocer las necesidades de información, y de localizar, evaluar y utilizar la información requerida, implica el desarrollo de un conjunto de competencias que trascienden las necesarias para manejarse en una biblioteca, e interpela no solo a bibliotecarios sino también y fundamentalmente a los docentes.

Si bien la necesidad de formar usuarios de bibliotecas y usuarios de la información es un tema recurrente tanto en el ámbito educativo como en el bibliotecológico, la producción editorial sobre estos temas es relativamente escasa, sobre todo en nuestro país.
Rosa Monfasani y Marcela Curzel, produjeron un interesante trabajo en el que presentan una propuesta de formación de usuarios que considera tanto la necesidad de formar usuarios de bibliotecas como la de formar usuarios de la información. Si bien fue un trabajo pensado para ser aplicado en el ámbito universitario, está presentado de tal forma que permite vislumbrar posibles aplicaciones a otros ámbitos educativos, y estrategias de trabajo conjuntas entre los bibliotecarios y los docentes de diverso tipo de instituciones educativas.

Otro trabajo interesante es el de Ana Rossaroli. La autora desarrolló una investigación en el ámbito de las escuelas primarias del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en el que releva y describe los proyectos de formación de usuarios realizados en el marco de las bibliotecas escolares de esta ciudad. El resultado es un interesante diagnóstico que evidencia la potencialidad de estos espacios y las dificultades con las que tropiezan los que han encarado esta tarea. En este trabajo se pone en evidencia tanto el compromiso de los actores involucrados en el desarrollo de estos proyectos, como la falta de una política pública que respalde los mismos, y brinda líneas claras para pensar el trabajo en las bibliotecas escolares, como una construcción conjunta de toda la comunidad educativa.

En la BNM contamos con interesantes materiales, no solo para profundizar sobre el tema, sino también para contribuir a la construcción de estrategias en las que docentes y bibliotecarios trabajen en forma conjunta.

Bibliografía sobre el tema disponible en la BNM

Monfasani, Rosa; Curzel, Marcela Fabiana. Usuarios de la información : formación y desafíos. Buenos Aires : Alfagrama, 2006

Rossaroli, Ana Ester. Formación de usuarios en bibliotecas escolares de escuelas primarias públicas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Buenos Aires : Ana Ester Rossaroli, 2005

Lecciones para usar la Biblioteca CRA . Santiago de Chile : Ministerio de Educación, Bibliotecas Escolares CRA, 2006

Fainholc, Beatriz. Lectura crítica en Internet : análisis y utilización de los recursos tecnológicos en educación. Rosario : Homo Sapiens Ediciones, 2004

Solves, Hebe. El centro de recursos didácticos : hacia una comunidad de lectores. Buenos Aires : Ediciones Novedades Educativas, 2000

Enlaces de interés

http://pinakes.educarex.es/index.php

http://www.abinia.org/

http://bibliotecologia.udea.edu.co/formausuarios/index.htm

lunes, 26 de enero de 2009

ACTIVIDAD DE ANIMACION A LA LECTURA

Diseño de sesiones de la bibliotecaria:

Sesiones de animación a la lectura diseñadas de la siguiente manera:

Se comienza con un recibimiento alegre en la biblioteca y se conduce a los niños hacia la zona en la que se va a desarrollar la actividad. Allí encontrarán a modo de exposición diversos cuentos y libros para diferentes edades que podrán disfrutar mientras se completa el grupo.
Se presenta la bibliotecaria y se conversa con los niños, de forma de encaminar la conversación hacia algo relacionado con la biblioteca. A partir de aquí se enlaza con un cuento, se usa como hilo conductor un objeto que esté relacionado con el cuento.
La bibliotecaria cuenta el cuento, sin hacer interrupciones (para que los niños no pierdan el hilo de la historia). A veces se incluye algún tipo de efecto especial (como la explosión de un globo) para provocar la sorpresa y la risa en los niños.
Una vez terminado el cuento, se presenta la versión escrita, el libro en sí, para que asocien que las fantásticas historias se encuentran en los libros y ellos mismos las pueden descubrir, y si es con la ayuda de papá y mamá, mejor aún.
A continuación, se plantea la posibilidad de hacer un trabajo manual relacionado con el cuento que les hemos contado. Atención: no se plantea como trabajo porque no lo es, será un recuerdo que van a construir ellos para llevarlo al colegio o a casa y así acordarse de la biblioteca.
Este recuerdo se procura que sea de sencilla elaboración, utilizando materiales reciclados. También se trata de que sea adaptable a cualquier edad.
Por último, la bibliotecaria se despide de los niños, que se van entusiasmados con su recuerdo, y con la firme promesa de que nos veremos en la biblioteca próximamente...
Se procura que la sesión no se alargue más de una hora y media en total, ya que más tiempo supone la aparición de la falta de interés por parte del niño y no se trata de que pierdan la ilusión de estar en un sitio nuevo viviendo nuevas experiencias.

Estas sencillas sesiones entusiasman a los niños y los animan a leer con placer durante toda la vida.

viernes, 23 de enero de 2009

EL JUEGO EN LA ANIMACION A LA LECTURA

¿POR QUÉ SE LEE?
Los motivos más poderosos por los que leemos aquellos de nosotros que leemos, podemos reducirlos a dos: leemos por interés y/o por gusto.
Tanto uno como otro pueden ser aprovechados para fomentar hábitos lectores. En principio, y en los primeros ciclos, tratamos de que el potencial lector adquiera una cierta destreza en el hecho de leer primero y en el de leer libros después.
Una buena manera de facilitar la tarea del bibliotecario consiste en aprovechar las habilidades e inquietudes propias de las diferentes edades de los alumnos. Siempre leerán más fácilmente textos sobre temas relacionados con sus circunstancias, su entorno o sus aficiones que sobre materias ajenas a sus intereses.
Un buen ejemplo de ello se dio en un colegio con ocasión de los mundiales de fútbol. En este centro lograron, con enorme éxito, captar el interés de los alumnos en áreas como la geografía, las matemáticas o la lectura, trabajando con temas relacionados con el evento, tales como los países participantes -- ubicación, historia, etc--, los resultados de los partidos y la combinatoria de los goles en relación al desarrollo del campeonato, o la lectura de biografías de alguna estrella, cuentos de fútbol, o artículos sobre los mundiales.


EL PLANTEAMIENTO
La idea de la animación a la lectura a través del interés del libro o de la "recompensa" por leer (leer por gusto). Sigue el razonamiento expuesto más abajo:

1. Al principio lo importante es adquirir técnica, leer con destreza... LO QUE SEA.
2. Si hay destreza en el uso de una herramienta, nuestra tendencia a usarla será mayor. Este es un motivo por el cual muchos niños prefieren buscar información en Internet que en la biblioteca. Controlan mucho mejor los comandos de la máquina que el orden y colocación de los volúmenes en los anaqueles.
3. ¿Cómo adquirimos destreza en el uso de una herramienta o en el desarrollo de una habilidad? Mediante la práctica o el entrenamiento.
4. ¿Qué dos tipos de entrenamiento podemos utilizar?
5. A nosotros nos interesa el segundo. Es decir el que se da cuando alguien repite un proceso durante una actividad cuyo fin no es el proceso en sí. Un ejemplo podría ser la habilidad sumatoria conseguida por un empleado de banca a fuerza de cuadrar balances.

Se trata de aportar algunas ideas para conseguir que el niño entrene la lectura de motu propio (o casi).
Se trata de utilizar el sistema de entrenamiento camuflado.
Se trata de centrarse en el juego y en el interés del alumno en determinados temas como medio para lograr que el niño lea.
Se trata de lograr que el alumno acepte primero y desee después leer porque de ello se derivará (y él lo sabe) una actividad especial. Y, demás que gracias a ello el niño se acerque a otros aspectos de la lectura que también son disfrutables y en que aún no había descubierto.

PONGÁMOSELO FÁCIL!
Existen en el mercado un buen número de obras divulgativas, de lenguaje adaptado a las diferentes edades de los pequeños lectores y otros para más mayores.
Desde historia novelada hasta la crónica (novelada también) de sucesos por Watson y Crik, o el descubrimiento del SIDA y los métdos mediante los cuales detectarlo (Más grandes que el Amor, de Dominique Lapierre) para los más mayores podemos encontrar obras que faciliten el acercamiento a un determinado tema de interés de una forma más amena que la del libro de texto. Enterémonos de las cuestiones que les interesan y proporcionémosles lecturas fáciles sobre los mismos.
Por lo mismo reconozcamos su interés, apoyémoslo y premiémoslo. No dejemos pasar la oportunidad de demostrar que la iniciativa por la lectura es algo de lo que sentirse orgulloso.
¡Ah! Y lo más importante, no transformemos el libro en un instrumento de tortura, en un permanente presagio de trabajo extra o actividades serias.
No se trata de obligar al niño a leer, se trata de crear las circunstancias idóneas para que este lea.
No es fácil, pero es el camino de lograr lectores por amor a la lectura, lectores que seguirán leyendo cuando nadie les obligue. Hagamos madurar el deseo de leer y serán los propios niños los que nos pidan libros.


¿POR QUÉ JUGAR PARA LEER?
Algunas razones:
1. Es divertido.
2. Deja buen sabor de boca y ganas de seguir jugando (...Leyendo).
3. Convierte un rato de trabajo en una fiesta.
4. Los niños entienden espontáneamente que para jugar hay que seguir ciertas reglas. Por lo tanto nos ahorramos trabajo a la hora de hacer seguir normas para realizar la actividad.
5. Los niños juegan de forma natural. Casi no hace falta animarlos a que jueguen. Aunque, eso sí, conviene guiar el desarrollo del juego. El bibliotecario más que jugar con ellos ha de tomar el papel de moderador, de árbitro y/o guía de la actividad.
6. Los alumnos ya tienen bastante "trabajo" que llevar a cabo. Podemos aprovechar el que están deseando hacer algo distinto y convertir el hecho de leer en un juego y hacer que del hecho de leer se derive un buen rato. Que esta asociación " lectura = rato agradable" se convierta en algo habitual.


LA ACTIVIDAD, PERO ¿QUÉ TRATO DE CONSEGUIR CON ELLA?
Las actividades de animación a la lectura deben ser participativas y los niños han de realizarlas por gusto. Es por ello que no se debe mandar a posteriori (y de manera obligatoria) fichas sobre la lectura realizada, y el hacerlo de manera sistemática en forma de deberes para casa o trabajo extra. Ello sólo contribuye a reforzar en el alumno una asociación del tipo lectura = trabajo extra que no favorece en nada el desarrollo de la afición de leer.
Hemos de organizar actividades donde los alumnos puedan tomar parte, dejar que los niños intervengan e incluso fomentar esta participación. Que demuestren que se han formado una opinión sobre la historia del libro o los transversales que se tren, ante los demás. Pero también hemos de cuidar que el grupo no se embarulle. En los siguientes apartados planteo algunos trucos para ayudar a este fin.
Los juego que expongo están pensados para promover la actuación de los alumnos. Démosle la oportunidad de ser los protagonistas del evento.
Permitámosle que (cuando se hayan leído un libro) sean la figura principal del acontecimiento de la animación a la lectura (aunque, por supuesto, no lo llamemos así delante de ellos).
En cuanto a cómo plantear las circunstancias de la actividad, lo más efectivo es que ésta se desarrolle en un marco lo más extraordinario posible; algo que sólo suceda cuando se haya leído. Ha de salirse de lo normal y cuánto más excepcional sea (dentro de un orden) mejor. Convirtamos el aula en un lugar mágico por una (o más) horas. Ayudados por la imaginación de los niños hará falta muy poco para conseguirlo. Bajar un poco las persianas y colocarnos un gorro especial o una insignia llamativa y poner un poco de música de fondo obrarán milagros.
Pero de nada servirá que organicemos una buena "función" sino potenciamos antes el interés por la animación sobre todo en las primeras acciones, luego los chicos ya saben que algo bueno sigue a la lectura. Preparamos al alumno para una actividad fuera de lo normal. Piquemos su curiosidad las primeras veces y afirmemos su complicidad en las siguientes. Cuando el sepa que se acerca un rato de " magia" colaborará desinteresadamente.


EMPECEMOS POR CONOCER EL LIBRO


LOS MÁS PEQUEÑOS
Para los niños lo primero es hacerles entender que en los libros hay cosas interesantes y divertidas.
La voz del padre, madre o maestro, atendiendo a este fin, son insustituibles a la hora de crear intimidar entre el niño y el libro. La confianza al acercarse a un objeto nuevo, como es el libro para los primeros lectores, puede potenciarse enormemente de la mano de la lectura de cuentos o de la narración de los mismos (siempre y cuando se haga conocer que el origen de las historias está en los libros).
No es fácil, hay que leer entonando y dando expresión a las frases.
Requiere un esfuerzo pero es un camino espléndido de convertir un objeto de papel impreso en un guía afectuoso en el descubrimiento de la vida.


EL LIBRO OBJETO:
El LIBRO con mayúscula, sus porqués y sus cómos, es algo importante que los niños tienen que conocer para saber con qué están jugando o trabajando.
Algunos de estos porqués y de estos comos son:
¿Por qué es de papel y no de madera o de hierro o electrónico?
¿Por qué es cuadrado y no redondo?
¿Por qué las páginas son blancas y no verdes, la tinta negra y no amarilla, y las hojas de papel y no de cartón?
¿Qué es la portada?
¿De donde salen los libros? ¿Alguien los escribe a mano? ¿Alguna máquina los inventa? ¿Tienen todos las mismas historias?
Estas y otras preguntas pueden resolverse jugando. A mi me gusta aclarar estas cuestiones jugando del juego del Libro por Fuera. Pero no nos adelantemos.


SUGERENCIAS PARA LIBROS ESCRITOS EN VERSO, PARA LOS MÁS PEQUEÑINES:
(aunque también se pueden utilizar en prosa).

Esta es un estilo diferente de la prosa, en el que los niños han leído más.
En el juego el profesor reta a los niños que le pillen cuando cambia palabras en el texto.
El juego se complica según va avanzando.
Al final se lee el libro entero varias veces.

Fases:
1. Leemos a velocidad normal pero en medio de la lectura cambiamos algunas palabras.
Sugerencia: Apunte las palabras previamente en su libro con lápiz y complique, según vaya avanzando, la diferencia fonética con las palabras sustituidas. O bien haga dos anotaciones (una con lápiz azul y otra con negro) siendo un color el de las palabras difíciles y el otro el de las más fáciles y use u otra a voluntad.
2. Cambie la velocidad. Algunos párrafos (previo aviso) léalos a todo pastilla. Así de rápido es más difícil que se noten los cambios de palabras.
3. Lea algún párrafo literalmente sin sustituciones) y luego pregunte donde estaba el cambio.
4. Cambie renglones (también previa explicación del cambio de estrategia). Escoja un párrafo y lea los renglones salteado; primero el que está en tercer lugar, luego el que está de primero, luego el que se encuentra en segunda posición, etc.
Otras sugerencias:
· Representar con gestos cada uno de los poemas.
· El bibliotecario lee cada poema dejando que los niños digan la última palabra de cada verso.
· Los niños hacen el eco de cada verso, repitiendo dos veces la última palabra del mismo.
· Hacer una melodía para cada uno de los poemas.
· Aprender un poema con ayuda de dibujos.


PARA CHICOS UN POCO MÁS MAYORES:

EL JUEGO DE LOS ENGAÑOS:
Es un juego divertido en el que el profesor tiene que intentar engañar a los alumnos cambiando las escenas del libro por otras (cuando más disparatadas mejor) que se le vayan ocurriendo.
Se trata de una apuesta: el bibliotecario afirma ser más listo que la clase y ser capaz de engañarlos al menos una vez, cambiando la acción del libro.
Se comienza en la competición y poco a poco se va cambiando a una dinámica divertida.
Este juego puede dar lugar a cambio de finales o en la historia misma.
Cuando el bibliotecario cambia algo los que se han dado cuenta han de decir todos: ¡¡¡Noooooo!!!., luego levantan la mano y algunos de los que la han levantado dice qué es lo que realmente pasa en el libro.
En este juego sigue vigente la regla de las cuatro cosas que no se pueden hacer.
Una de las posibles variantes es la de hacer dos equipos. Cuando se cambia algo el que primero levante la mano contesta. Si lo hace correctamente se le da un punto al equipo y si no, se produce rebote al equipo contrario.
Para evitar el exceso de protagonismo de algunos alumnos/as está prohibido responder dos veces seguidas y responder sin ser preguntado. En estos casos se penaliza al equipo con dos puntos.
Truco: Para evitar embarullamientos y que todos hablen a la vez haga un barrido de lado a lado de la clase preguntando a todo el que tenga levantada la mano. Advierta que no se vuelve atrás. Si a alguno se le ocurre una intervención cuando ya se la ha pasado deberá guardarla para la siguiente vez.

PARA TODO EL MUNDO

EL JUEGO DEL LIBRO POR FUERA
Lo primero es guardarse las espaldas. Preveamos los incidentes típicos de un juego participativo en el aula.
Para ello es casi indispensable que nos convirtamos ( durante el tiempo que dure el juego) en cómplices del grupo -no de algunos niños ¡ojo!, del GRUPO--.
LAS REGLAS:
· Hay cuatro cosas que no se pueden hacer durante el juego:
1. ¡¡¡¡¡ Yo, yo, yo, yo,....!
2. ¿Yo?, ¿A mí?.
3. Eeeeeeeehhhhhh.....
4. Hablar bajito.

· Las apuntamos en la pizarra (por lo menos las primeras veces).
· Hay que ser rápido, este juego requiere vivacidad para no caer en el aburrimiento.
· Este es un juego de preguntas y respuestas, un juego de ingenio, de adivinanzas, en él nosotros planteamos las preguntas y ellos formulan las respuestas. So no averiguan la solución, les damos pistas.
· No se pueden repetir respuestas. Si alguien lo hace le llamamos la atención con un sonoro ¡¡¡ No vale repetir respuestas!!!. Y si vuelve a repetir, entonces recabamos el apoyo de toda la clase y se lo decimos todos a la vez.
· Las preguntas que los bibliotecarios formulamos a los alumnos (y escribimos en la pizarra) son:
_ ¿Quién es el autor? (por supuesto ellos no pueden tener el libro adelante)
_ ¿Por qué es importante saber quién es el autor de un libro que ni hemos leído? Para comprar más de él si nos ha gustado y no comprar ninguno otro si no nos ha gustado.
_ ¿Qué otras cosas hay en el libro, por fuera, que nos ayuden a saber cual puede ser mejor, si al pedir un libro de un autor conocido nos ofrecen varios distintos? (ahora si pueden tener el libro delante, los más pequeños deben buscarlas el libro por fuera).
Título, resumen, colección, portada o dibujos de fuera, y ediciones.
_ ¿Para qué sirven todas estas cosas?
· Las respuestas y/o las pistas hay que dárselas en forma de cuentos o anécdotas, a fin de que sea el alumno el que descubra los porqués. Lo retendrán mucho mejor si lo descubren ellos que si se lo decimos nosotros.

Otras sugerencias:
- Dependiendo de la edad de los niños, organizar una visita a una imprenta.
- Una exhibición del funcionamiento de un programa de autoedición (si el colegio dispone de ordenadores) puede ser clarificar tremendamente el proceso de fabricación de un libro.
- Se pueden escribir uno o varios cuentos en clase y luego encuadernarlos haciendo varias copias. Los niños se pueden llevar uno cada uno y el colegio quedarse con algunos a su vez en la biblioteca.
- Por supuesto, traer al aula narradores, ilustradores o algún autor de libros ( en este último caso, del libro leído).

martes, 20 de enero de 2009

BIBLIOTECA ESCOLAR COMO CENTRO DE RECURSOS PARA EL APRENDIAJE

Se orienta y apoya a las comunidades educativas que apuestan por la necesidad de potenciar la biblioteca escolar como centro de Recursos que debe centralizar, gestionar y dinamizar todos los documentos del centro en cualquier soporte y lenguaje. De esta manera, se facilita no sólo el acercamiento a la lectura, sino también el apoyo del aprendizaje activo de todas las áreas y niveles. Para ello, se hace necesario integrar la biblioteca escolar en la práctica docente, transformándola en un espacio generador de actividades que, de forma coordinada, a través de un Proyecto de Desarrollo Lector, afiancen y desarrollen las capacidades lectoras y escritoras y las habilidades de autoaprendizaje del alumnado.

OBJETIVOS

Propiciar el concepto de la biblioteca escolar como centro de Recursos y documentación de apoyo al currículo, centro de promoción y enriquecimiento cultural y centro dinamizador del fomento de la lectura.
Potenciar los instrumentos que faciliten la mejora de los hábitos lectores entre la población infantil y juvenil de la Comunidad Autónoma de Canarias.
Conocer la realidad social y colaborar en el diseño de medidas de fomento que faciliten la consolidación de hábitos de lectura entre la población escolar, así como lograr los niveles de lectura de calidad que exige la incorporación a la sociedad de la información y la comunicación.
Realizar el proyecto de una “Red Canaria de Bibliotecas Escolares” que mejore el funcionamiento de las mismas y que impulse la innovación a través de las Bibliotecas.
Elaborar el proyecto de un Plan Canario de Lectura.
Abrirse a la incorporación de nuevas iniciativas y a la colaboración con otras instituciones públicas y privadas y con los medios de comunicación con la finalidad de fomentar el hábito lector.
Promover la publicación de materiales específicos.
Asesorar a los centros inmersos en procesos de mejora, Centros de Atención Preferente, centros del Plan Sur, así como a las diversas agrupaciones del profesorado: Grupos de Trabajo, Proyectos de Innovación e Investigación Educativa y Proyectos de Formación.
Organizar acciones formativas en el ámbito de las bibliotecas escolares y de la animación a la lectura.
Poner a disposición del profesorado una serie de publicaciones, Recursos y material divulgativo.
Propiciar la participación de profesorado y alumnado en diferentes experiencias, proyectos y actividades de creación literaria a través de la convocatoria anual del “Concurso de Fomento de la Lectura y Dinamización de Bibliotecas Escolares”.
Actuar como centro difusor de información relativa a convocatorias, subvenciones, convenios, etc.

JUSTIFICACIÓN
La necesidad de fomentar el hábito lector y las destrezas lectora y escritora del alumnado, junto con el desarrollo de destrezas básicas de búsqueda de información y el uso de las fuentes de información con sentido crítico para adquirir nuevos conocimientos, pasa por convertir la biblioteca escolar en un dinámico centro de Recursos. La biblioteca escolar se entiende, pues, como el espacio idóneo para poner en practica una enseñanza basada en el uso de multitud de Recursos y fuentes, que sirven de apoyo al proceso de aprendizaje de todas las áreas y fomentan el autoaprendizaje y la formación permanente.