sábado, 27 de diciembre de 2008

AMBIENTES Y TIEMPOS PARA QUE VIVA LA LECTURA

62nd IFLA General Conference - Conference Proceedings - August 25-31, 1996
AMBIENTES Y TIEMPOS PARA QUE VIVA LA LECTURA
Stella Maris Fernandez
Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires




--------------------------------------------------------------------------------

PAPER
Se exponen los siguientes aspectos: el valor de la lectura como medio de información,perfeccionamiento y recreación;el papel que corresponde a la familia y a la escuela en el desarrollo del hábito de leer y algunas de las causas del desinterés por el libro y la lectura



Desde hace tiempo pedagogos, educadores, bibliotecarios y otros profesionales del libro manifiestan su preocupación por la falta de interés por el libro y la lectura y la incidencia,fundamentalmente, de este hecho en el proceso educativo. Preocupación evidenciada a través de los siguientes interrogantes:


Por qué no se lee?

Por qué la enseñanza es exclusivamente memorística?

Por qué la Universidad no prepara profesionales

capaces de aprender permanentemente?

Por qué niños y jóvenes , aún sabiendo leer no

pueden hacerlo?


Interrogantes todos éstos que giran en torno al tema de la lectura: en qué consiste ?, cuál es su valor? en qué momento y cómo debe promoverse el hábito de la lectura? en qué ámbito ?, cuál es la metodología a aplicar ?, qué papel corresponde en ello a las bibliotecas escolares y públicas?, quiénes son l os agentes encargados de promover ese interés: los padres, la escuela, las bibliotecas o es una acción conjunta?, qué tipo de lector debe formarse para esta época de grandes cambios en la tecnología de la información, cambios que de un modo y otro inciden en este proceso?.


La evaluación del sistema educativo realizada recientemente en la Argentina por el Ministerio de Educación,puso en evidencia que uno de sus principales problemas radica justamente en el pobre nivel de lectura alcanzado por los alumnos. Pobre nivel de lectura caracterizado por su pobreza de vocabulario - aún en el caso de los alumnos que ingresan a la Universidad -, en la c apacidad para interpretar en muchos casos lo que leen -giros,expresiones,conceptos -;en la carencia de técnicas de trabajo intelectual que les ayuden a comprender,a reflexionar, resumir, comparar, relacionar y extraer sus propias conclusiones, a hacer en síntesis una lectura crítica, no una valoración puramente memorística;fallas todas éstas que evidencia n la falta de una metodología del trabajo intelectual y de la capacidad para promover una progresiva autonomía en el aprendizaje que favorezca una futura educación permanente.



La lectura no es un simple medio de comunicación, de recepción de un mensaje sino un proceso que abarca múltiples niveles y contribuye al desarrollo de la mente pues transformar los símbolos gráficos en conceptos intelectuales exige intensa actividad del cerebro. Leer un libro implica un mayor esfuerzo que interpretar otro tipo de mensajes como por ejemplo el transmitido por la televisión a través de imágenes porque en el acto de leer se usa justamente el lenguaje simbólico, no el icónico, fácilmente interpretable. De allí que, reitero, el libro sea un instrumento formativo porque exige un trabajo intelectual para llegar del signo escrito a la realidad significada.


Las investigaciones realizadas con el propósito de señalar el papel que corresponde al hogar en el desarrollo de este hábito ponen de relieve que es en la infancia preescolar cuando se adquieren las actitudes fundamentales ante el libro. De allí la importancia de que el libro entre en la vida del niño en ese período insertándose entre su s juegos y actividades cotidianas. Para Roberto Escarpit frecuentar los libros antes de su lectura es una garantía de solidez para ulteriores adquisiciones.


Se habla de "bebés lectores"que comienzan por tomar conocimiento del "objeto libro " por el olor, el gusto, su resistencia al tomarlo con sus dientes, su maniobrabilidad. Pero el nexo que genera este interés por la lectura lo constituye, indudablemente, en la infancia, el cuento; el cuento leído por padres, abuelos u otros familiares, es decir "el libro compartido "entre el niño y los mayores, libro y cuento que lo seducen a través de sus imágenes, que le brinda nuevas sensaciones, despierta su imaginación, que es la cosa tangible que puede toquetear, abandonar,volver a retomar cuando quiera, que puede ser leído y releído todas las veces que desee y que, por efecto de esas reiteraciones, llega a memorizar, a reconocer sus pasajes en el texto aún sin saber leer, que le crea además vínculos de afecto e instala al niño en una situación de comunicación privilegiada con el adulto lector. Libro con cuya lectura experimenta placer, un placer diversificado: placer de los sentidos ante la presencia de esas imágenes fijas, sugerentes; placer del descubrimiento; placer de jugar, de repetir las palabras, de saborearlas para apoderarse de lo real y también transformarlas por medio de la imaginación,placer de acceder a otros universos distintos de los que le son accesibles,de los que tiene a su alrededorr, placer de elaborar representaciones.


Esta "amistad infantil "con el libro se acentúa en aquellos hogares donde el libro es también parte integrante de la vida de los mayores que disponen de "tiempos "para realizar y disfrutar la lectura, que tienen biblioteca, que frecuentan librerías y acostumbran a sus hijos a participar también en esta actividad de búsqueda ,a hojear los l ibros infantiles


Qué beneficios brinda a los niños esta lectura del cuento en voz alta, realizada ya en el hogar, en el jardín infantil, en la sala infantil de las bibliotecas públicas? Entender el mundo,mostrarles las relaciones que existen entre las cosas;ayudarles a tender puentes entre lo concreto y lo abstracto ,satisfacer sus necesidades estéticas y cognoscitivas; desar rollar su sentido del relato que les permitirá entonces contar historias con sus palabras o crear otras nuevas; estimular el desarrollo del lenguaje.


Un hábito que se adquiere rápido y permanece es un hábito que responde a un placer o a una necesidad ; del material con que se alimente ese placer y esa necesidad dependerá muchas veces que un lector recién iniciado adopte o no el hábito de leer. Generar placer con la lectura es pues el punto de partida y ello depende tanto de la actitud de los mayores frente al libro: familia, docentes,bibliotecarios como de la acertada elección del "objeto libro ".




La escuela y el acto de leer

La escuela proporciona el instrumento, es decir la habilidad para leer; habilidad necesaria,también, para informarse en todas las disciplinas; pero la lectura no es sólo un instrumento para informarse, su campo es más amplio, es un medio de perfeccionamiento, de enriquecimiento moral y material. El hombre escultor de su propio cerebro y por ende de su existencia,puede util izarla para acercarse más y más al proyecto que tiene de sí mismo para ir siendo cada vez una persona más acabada y más perfecta.


Pero leer no es sólo buscar información,

perfeccionamiento, sino también un medio de recreación, esa lectura recreativa que Laín Entralgo en "La aventura de leer " denomina "lectura diversiva "porque saca al lector de los cauces habituales de su vida íntima y lo vierte en otros cauces nuevos e innovadores, es, pues, también cauce para la evasión y el ensueño.


El papel de la esceuela no debe,pues, consistir simplemente en proporcionar el instrumento, es decir la habilidad de leer, sino que debe preparar a los "nuevos lectores "para que puedan utilizar las otras posibilidades que la lectura brinda. Ello implica despertar el gusto por la lectura. Corresponde,pues, al docente esta gran responsabilidad de la creación del hábito d e leer. Pero cómo lograrlo?. Teniendo en cuenta ciertos principios,ciertas normas:



Experimentar él mismo el gusto,el placer por la lectura y practicarla frecuentemente, pues mal puede enseñarse algo que no se gusta, que no se disfruta.

Realizar un eficiente empleo de la lectura como instrumento de aprendizaje, de investigación, de recreación.

Enseñar a diferenciar los distintos tipos de lectura: informativa, de comprensión, recreativa.

Enseñar a sus alumnos que existen distintos "ritmos" de lectura, según el tema, el autor; que no todos los textos se leen a igual velocidad pues varía en ellos la densidad de comprensión.

Enseñar a sus alumnos a hojear un libro:valorando su portada,la importancia de los datos que ésta brinda; a leer su prólogo, su índice, es decir a conocer las distintas partes que componen el libro, y a saber cuál es su valor.

Saber informar a sus alumnos en el caso de las lecturas de información e investigación, qué fuentes deberá utilizar, aconsejándoles el uso de la biblioteca escolar o en su defecto el de la biblioteca pública, acostumbrándole así a frecuentar "espacios " distintos de lectura.

Educar a los alumnos como "lectores polivalentes", capaces de disfrutar y comprender el mayor número posible de lenguajes ( informático,cinematográfico,gráfico,musi- cal, etc.) necesarios para su formación intelectual y espiritual. Vivimos en una época de redefiniciones,pues el perfil del lector moderno.
Este lector polivalente deberá poseer aptitud para variar los modos de leer:realizar lectura en voz alta, rápida, selectiva, lenta, en profundidad, es decir convertirse en un lector que sepa adaptar su modo de leer a su proyecto,a la situación de comunicación y a los textos que confronta. Un lector que posea la aptitud de apropiarse de todos los tipos de textos y de escritos más diversos: literarios, científicos, técnicos, utilitarios, sociales, escolares: capaz de leer en todos los soportes: diario, enciclopedia, microfilm, pantalla de ordenador, sobre soportes que proponen imágenes fijas (diapositivas, films, afiches, cuadros) o animadas como televisión, videocassettes.

Un lector que puede serlos a través de motivaciones diversas:leer por placer, leer por deber, por interés, por necesidad.

Convertirlo, además, como se ha dicho, en un lector habituado a distintos espacios de lectura: en su biblioteca personal, en la clase, en la biblioteca escolar, en la pública.


Estar informado sobre las obras de literatura infantil y juvenil existentes, acordes con los gustos e intereses de sus alumnos, para lo cual deberá conocer sus aficiones, sus intereses. Orientar sobre estos temas a la familia.

No ignorar lo que el niño o el joven leen al margen de la escuela.

Realizar lecturas para sus alumnos con conocimiento previo del texto, haberlo gustado, valorado y conocer sus posibilidades.

Hacer practicar la lectura en silencio, base para la educación individual del lector, pero también la lectura en voz alta pues ésta ayuda a la vivencia estética de la obra literaria, señ alando y respetando en este caso el valor de los distintos recursos utilizados por el autor para lograr una lectura vivencial: signos de puntuación, valor de las comas, de los puntos, los puntos suspensivos metáforas,etc.

Inducir que los libros no deben ser considerados como carga o trabajo escolar sino como compañeros y amigos.

Tener presente que a leer se aprende leyendo.

Lamentablemente no siempre la escuela logra el propósito de despertar el interés por la lectura lo que explica que, en muchos casos, los "nuevos lectores ", es decir quienes aprendieron a leer, al abandonar la escuela no vuelven a leer nunca libros cayendo en el analfabetismo por desuso.

Causas del desinterés por el libro y la lectura
Cuáles son las causas del desinterés por el libro y la lectura? Ellas son diversas y de distinta índole:algunas relacionadas con la escuela,otras producto de los cambios generacionales y otras de un ineficaz desempeño de la sociedad y el Estado.

Relacionadas con la escuela pueden mencionarse las

siguientes:


El docente no supo despertar el interés por los libros ya sea porque él mismo no tenía el hábito de leer, porque desconocía los métodos o formas de promover ese interés, porque le prestaba mayor importancia a la metodología de la lectura y al trabajo con libros o bien porque no . estaba preparado para enseñar a interpretar, a valorar lo que se leía pues él mismo carecía de buenos hábitos de lectura y se limitaba a aceptar lo escrito sin enseñar a valorarlo o a emitir juicios críticos.

El uso de un mismo texto de lectura durante todo el año provocando la lectura automática, con el consiguiente desagrado, fastidio,apatía que ello genera.

El hecho de que para los niños y jóvenes la lectura está relacionada con la tarea escolar de tal modo que al terminar la escuela dejan ya de leer porque la vida tiene para ellos otro sentido.

Los cambios generacionales implican nuevos interese, nuevas costumbres,nuevos hábitos.
Es importante en este aspecto considerar qué ha sucedido con los intereses de la juventud y su incidencia en la lectura. Es indudable que no sólo los jóvenes leen menos sino que han variado las temáticas que les atraen con respecto a las generaciones que les precedieron. La lectura de novelas,poesías, obras de estudio ha sido sustituída por la atracción que ejercen los temas sociales y políticos y su deseo de participar en "el cambio ". Los jóvenes asumen una actitud crítica frente a la realidad pero en lugar de dedicarse a la reflexión sobre las distintas doctrinas que les obliguen a formar su propio criterio,hoy se vuelcan sólo a la informaciónn sobre los hechos. Hay una esp ecie de actitud nihilista cultural que los lleva a leer sólo lo que coincide con sus pensamientos en una forma de pasividad receptora análoga a la de los medios de comunicación.

Nuevas costumbres se han desarrollado a través del imperio de los medios de comunicacióm que seducen con la información al instante creando un efecto de saber que sustituye al verdadero saber, que transforma el saber en espectáculo,seudo información vista pero no absorbida

con el agravante de que se confiere a esa comunicación una autoridad que jamás el lector confiere al libro. Nuevos medios educacionales y de entretenimiento, nuevos soportes a través de los cuales leer que suplantan la lectura y tienen el atractivo de "lo nuevo ".

Todo ello genera a su vez una nueva actitud, un nuevo hábito transformando al lector en un consumidoor pasivo frente a la dinámica que provoca la lectura de un libro: la capacidad de diálogo, de consentimiento y de disentimiento ante lo escrito.

Es decir que en este caso lo que afecta al libro es algo sutil vinculado con la relación hombre- libro. La esencia del cambio radica en que frente a la avidez de saber de otrora, prima lo que se quiere saber ; que más que la lectura parece importar el soporte a través del cual informarse.



--------------------------------------------------------------------------------