viernes, 26 de agosto de 2016

MI TRABAJO FINAL APROBADO CON 9 DEL SEMINARIO A AREA GESTION DE LA LICENCIATURA EN DOCUMENTACION UNMDP

UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA FACULTAD DE HUMANIDADES DEPARTAMENTO CIENCIA DE LA INFORMACION CÁRRERA: LICENCIATURA EN BIBLIOTECOLOGIA CATEDRA: SEMINARIO A AÑO ACADÉMICO: 2016 ALUMNA: MARIA MARTA SARRO BARBARINO EQUIPO DOCENTE: • Profesor Asociado: Especialista en Ciencias Sociales y Licenciada en Bibliotecología María Laura, Andrade • Jefe de Trabajos Prácticos: Abogado, Dr. Sergio Aguirre TRABAJO FINAL CONTRATO DE TRABAJO BOLETIN DE NOVEDADES A modo de introducción El derecho del trabajo, como rama jurídica autónoma, coexiste e interactúa con el resto del espectro del derecho. En el ámbito de la Justicia Nacional del Trabajo ello ha quedado evidenciado con mayor relevancia desde el dictado del plenario 309 “Ramírez” en el que, si bien se puede o no estar de acuerdo con la doctrina del mismo, se deja expresamente sentado la interacción entre el derecho del trabajo con las otras ramas del derecho. En el presente boletín se realiza un exhaustivo análisis de la actualidad doctrinaria y jurisprudencial destacándose una gran variedad de fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de varios Tribunales Supremos Provinciales dentro de los últimos diez años. INDICE Análisis Doctrinario Pag. 4 Análisis jurisprudencial Pag.10 Doctrina plenaria CNTrab Pag.16 Análisis jurisprudencial. Distinción entre contrato y relación de trabajo Pag.16 Régimen de contrato de trabajo Pag. 34 Análisis Doctrinario AQUINO, Claudio. “Miembro de Directorio y Relación Laboral”. Publicado en: DT 2012 (mayo), 1188 Sabido es que el Directorio se erige en el órgano típico de administración y representación de un agrupamiento societario de estas características y que sus funciones operativas desplegadas por los miembros que lo integran, obligan a la sociedad por todos aquellos actos que no fueren notoriamente extraños al objeto social o a la consecución de los fines institucionales (Conf. Art. 58 Ley de Sociedades 19.550). Por su lado, los arts. 268 y 271 del mismo cuerpo legal citado, advierten específicamente que la representación societaria corresponde al presidente del directorio, mientras que existe el típico presupuesto de prohibición de contratar por aquel director que anudase nexos que exorbiten las actividades propias de la sociedad o que fueren incompatibles con las condiciones del mercado en el cual despliega sus gestiones el ente societario. De tal forma, aquellos contratos que no se compadecieren con el postulado ut supra indicado, quedarán condicionados en su validez a la previa aprobación del órgano directivo o conformidad de la sindicatura si no existiere suficiente quórum; debiendo darse cuenta en todos los casos al órgano deliberativo de la sociedad (Asamblea). En este contexto emanado de la ley comercial, que encuentra directa cabida en el presente caso, es que la Sala interviniente concluye que el presidente del directorio —al no haberse probado el despliegue y cumplimiento de tareas excedentes de su especifico rol de director—, aparece excluido de los perfiles propios que diseñan un contrato de trabajo. El paradigma argumental utilizado es muy gráfico: “nadie puede ser empleador y empleado al mismo tiempo” AQUINO, Claudio. “La presunción del art. 23 LCT frente a la prueba”. Publicado en: DT 2011 (julio), 1788 Sabido es que la presunción sobre la existencia de contrato de trabajo aparecida en la norma mencionada, reviste el carácter iuris tantum por lo cual reconoce la admisión de prueba en contrario destinada a desestimación de la nota de la dependencia con apoyo en circunstancias, relaciones o causas, que se denotaren en cada supuesto particular. CASTRO NEVARES, Federico. “Naturaleza de la relación del remisero con la agencia”. Publicado en: DJ 18/04/2012, 5 La primacía de la realidad, consagrada como uno de los principios derivados del principio protectorio del Derecho del Trabajo, sirve no sólo para determinar la existencia de un contrato de trabajo allí donde las partes pretendieron simular uno de otra índole, sino también para tener por configurado el trabajo autónomo en aquellos casos en los cuales el trabajador resulta dueño absoluto de lo producido por su prestación personal y no un ajeno respecto de tales frutos, simple beneficiario de una contraprestación por su esfuerzo en la tarea o actividad. Y sólo se puede hacer prevalecer la realidad sobre las formas en tanto se descubra la verdadera naturaleza de las cosas, en el caso la esencia del trabajo dependiente o de la autonomía, su contracara. DEVOTO, Pablo A. “El contrato de trabajo y el derecho deportivo. Diferencias entre el deportista “profesional” y el “amateur” en la relación laboral”. Publicado en: LA LEY 16/03/2009, 7, LA LEY, 2009-B, 301, Sup. LLP Derecho Laboral 2009 (junio), 27 Una cosa es la actividad deportiva practicada con un sentido de recreación y otra muy distinta es cuando se realiza con un propósito de lucro, configurándose esta última cuando la misma constituye un verdadero contrato en sentido económico-jurídico; no ocurriendo lo mismo en el caso de los jugadores aficionados o amateurs que practican la misma actividad dentro del mismo club deportivo con el cual se encuentran vinculados en su condición de asociados y, en consecuencia, no siendo remunerados. Si bien, en su condición de asociados están obligados a observar ciertas normas de disciplina que rigen el orden interno del club, para poder gozar de todas las comodidades proporcionados a los socios en la práctica del deporte. ETALA, Carlos Alberto. “La situación jurídica de los fleteros”. Publicado en: LLBA 2007 (febrero), 9. DT 2007 (abril), 451 La dilucidación de los llamados “casos difíciles” (hard cases) en materia de relación de dependencia laboral, adquiere en la actualidad una significación económica más trascendente si se advierte la toma de conciencia colectiva acerca de la problemática del “empleo no registrado” —vulgarmente conocido como “trabajo en negro”—, que, a partir de la sanción de la Ley de Empleo 24.013 (DT, 1991-B, 2333), seguida por las leyes 25.323 y 25.345 (DT, 2000-B, 2017; 2397) y otras normas adicionales, ha incrementado notoriamente los recargos indemnizatorios y las sanciones administrativas y penales destinadas a combatir la evasión laboral y de la seguridad social. ETALA (h.), Juan José. “Inexistencia de la relación laboral”. Publicado en: DT 2010 (julio), 1787 Quizás análisis más desapasionados y profundos, basados en la realidad de como se configuran dichas relaciones y con menos apego a una interpretación amplia del art. 23 de la LCT, pueda colaborar en no generar obligaciones inexistentes para un empleador y derechos sin causa para un supuesto trabajador. GABET, Emiliano A. – CHRISTENSEN, Esteban A. “La desvirtuación del ámbito de vigencia personal del estatuto de periodistas profesionales”. Publicado en: LA LEY 2006-F, 593 Quien intenta valerse de la presunción del artículo 23 de la LCT y, asimismo, requiere su inclusión en el régimen del periodista profesional, tiene la carga adicional de acreditar que las labores prestadas son de índole periodística, pues siendo éste uno de excepción, no admite la lisa y llana aplicación del art. 23 de la ley de contrato de trabajo. Es que la determinación de cuáles tareas son periodísticas y cuales no lo son es una cuestión de hecho y por lo tanto, la carga probatoria que la vinculación habida entre las partes se encuentra comprendida en el ámbito del estatuto de periodistas, recae sobre la demandante. GABET, Alejandro – GABET, Emiliano A. “La contratación de un asesor legal “ad honorem””. Publicado en: DJ 29/02/2012, 29 A diferencia de lo planteado en el caso en comentario, en el que las tareas prestadas por el profesional a la embajada lo eran con carácter “ad honorem” y, los honorarios retribuidos por su asesoramiento a particulares fueron gestionados y percibidos en forma directa por el abogado, realmente la delimitación de las tareas como de índole laboral o autónoma resulta en la mayoría de los casos una tarea álgida y conflictiva desde el punto de vista tanto interpretativo como valorativo. Tal como hemos indicado, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha destacado en el precedente Bertola las pautas que desvirtúan cualquier tipo de presunción sobre la existencia de contrato de trabajo cuando quien invoca tal relación reviste el carácter de profesional. En consecuencia: i) el silencio durante un largo lapso de tiempo (y su derivado consentimiento) respecto al encuadramiento como autónoma de la relación contractual, ii) la autonomía en la gestión de la organización de sus tareas y en la percepción de la retribución a lo que hemos agregado la importancia que en estos casos reviste la existencia o no de exclusividad en la prestación de las tareas son factores que, de conjugarse, excluyen el encuadramiento en la legislación laboral de la relación habida con un profesional. Quizás, el problema que nos acucia al momento de realizar una definición de un caso en el que se encuentra involucrado un profesional, es que la ponderación de los factores se realizan habitualmente en forma aislada y no sistémica llevando a que muchas veces se encuadren en el régimen de la ley de contrato de trabajo erróneamente relaciones que no revestían el carácter de laboral. GARCÍA, Héctor A. “Presunción de relación de trabajo. La importancia de no desnaturalizarla”. Publicado en: LA LEY 2010-B, 14 En este pronunciamiento de alzada donde se confirma el fallo de primera instancia, se establece un límite razonable para la aplicación de la presunción prevista en el artículo 23 de la ley de contrato de trabajo (t.o. 1976) (Adla, XXXVI-B, 1175) y que lamentablemente muchos tribunales la aplican como si se tratara de un axioma, dogmatismo que incluso ha estimulado que a cualquier tipo de vínculo jurídico se le asigne naturaleza jurídica laboral “iuris et de iure”, cuando en rigor de verdad se trata de una presunción “iuris tantum”. GONZALEZ ROSSI, Alejandro. “Nuevas decisiones sobre los planes de opción de compra para empleados”. Publicado en: DT 2010 (junio), 1436 Las actividades que contemplaba el Derecho del Trabajo también han variado, llegándose a ver que actualmente un autónomo, con título universitario, y relativa independencia horaria se lo ha asimilado al trabajador, ello siempre en base a la fuerte presunción del art. 23 LCT, por lo cual la fuerza centrífuga del Derecho Laboral también se expande hasta contemplar acciones humanas que en otras épocas no se hubieran considerado propias del marco de un contrato de trabajo. LITTERIO, Liliana H. “Los alcances de la prueba de la prestación de servicios” Publicado en: DT 2011 (septiembre), 2404 Lo que resulta claro es que en los términos del art. 23 lo que dispara la presunción de existencia de un contrato de trabajo es, precisamente, la prestación de servicios, y que esta es una cuestión de hecho y prueba que exclusivamente puede definir el juzgador quien tiene los elementos a su alcance para hacerlo. MADDALONI, Osvaldo A. “Presunción del art. 23 de la LCT y responsabilidad de los directores”. Publicado en: DT 2010 (abril), 846 En cuanto a la presunción del artículo 23 de la LCT, adhiere el Dr. Maza a la tesis amplia que pregona que el solo hecho de la prestación de servicios es suficiente para que opere la presunción, sin que sea necesario —como pretenden quienes sostienen la tesis restrictiva— que además deba acreditarse la dependencia. En la sentencia se señala —certeramente— que el legislador quiso en el art. 23 de la LCT quitar al trabajador la difícil carga de probar los datos fácticos de la dependencia, y por eso la mandó presumir, dejando en manos del demandado la posibilidad de demostrar que el contrato no fue laboral, es decir que no hubo dependencia. Reforzando sus argumentos dice Maza que con la interpretación restrictiva se llega a una conclusión que roza el silogismo, ya que si se prueba que se ha trabajado bajo dependencia se presume que hubo contrato de trabajo y ello implica que ya la presunción no hace falta pues lo que a partir de allí se quiere hacer presumir ya está probado. MANSILLA, Alberto. “¿Relación laboral o trabajo independiente?”. Publicado en: DJ 26/10/2011, 27 Los artículos 21, 22 y 23 forman un pequeño sistema dentro de la Ley 20.744 que indica cómo se debe discernir acerca de la existencia de una relación laboral. Por el artículo 21, sabemos que hay contrato de trabajo cuando hay acuerdo de voluntades, en donde una de ellas pone a disposición su fuerza de trabajo, bajo cualquier forma que se adopte y a cambio del pago de una retribución. Por el artículo 22, en cambio, comprendemos que hay “relación de trabajo” cuando existe una efectiva prestación de tareas bajo la dependencia de otra. De tal forma que podrá haber “contrato de trabajo” sin “relación de trabajo” pero no a la inversa. Pero enseguida tenemos el artículo que cierra el círculo que establece una presunción por la cual si se prueba lo que expresa el artículo 22, se da por sentado lo que afirma el 21. Esto es, si demostramos que un trabajador ha desarrollado labores a las órdenes de otra persona, se concreta la sospecha y se tiene por probado el contrato de trabajo. Sin embargo, la redacción misma de la norma referida, nos indica que es una construcción jurídica juris tantum. Por eso, al no ser una disposición de aplicación inapelable, aparecen en la práctica diversas situaciones con distintas soluciones. Así es que también, en todo pleito en donde se ha negado la relación laboral, el razonamiento de los magistrados, comienza con la determinación de la pertinencia de la aplicación del pequeño sistema descripto. PAVLOV, Federico. “Encuadre legal del trabajador que cuida enfermos”. Publicado en: DT 2007 (mayo), 568 Es palmario que el encuadre jurídico de quienes cuidan enfermos es sumamente complejo, no obstante ello, pueden sintetizarse dos posiciones bien marcadas: 1) aquella que supone la plena aplicación de las reglas de la locación de servicios; y 2) la que considera que se trata de un contrato de trabajo. En mi opinión, insisto, no puede predicarse en abstracto una única posición como invariablemente correcta, ya que dependerá de cada caso. Sin embargo, como veremos a continuación, curiosamente, los caminos nos llevan a la aplicación del Código Civil en ambos casos, aunque con sus matices. SALGADO, José Manuel. “Presunción del art. 23 L.C.T.”. Publicado en: DJ 07/05/2008, 31, DJ 2008—II, 31 El art. 23 de la Ley 20.744 presume la existencia de un contrato de trabajo por el hecho de la prestación de servicios: “El hecho de la prestación de servicios hace presumir la existencia de un contrato de trabajo, salvo que por las circunstancias, las relaciones o causas que los motiven, se demostrase lo contrario. Esta presunción operará igualmente aun cuando se utilicen figuras no laborales, para caracterizar el contrato, y en tanto que por las circunstancias no sea dado calificar de empresario a quien presta el servicio”. La primera exégesis de la norma nos lleva rápidamente a concluir que, salvo prueba en contrario, corresponde suponer la existencia de un contrato de trabajo cuando ha sido probada la mera prestación de servicios. No obstante, un sector de la doctrina (Justo López, Antonio Vázquez Vialard, Carlos Etala) interpreta que el sustrato fáctico que se debe acreditar para que se presuma la existencia de un contrato de trabajo está constituido por la prestación de servicios en relación de dependencia. Sólo los servicios prestados en relación de dependencia autorizarían a presumir la existencia de un contrato de trabajo. TEJERIZO, Antonio S. “Prestación de tareas para una institución religiosa” Publicado en: DJ 29/04/2009, 1090 Tampoco considero acertada la exigencia de que la existencia del contrato de trabajo, deba ser demostrado “fehacientemente” por el trabajador, porque no hay ninguna norma positiva que le imponga esa carga. Si fuera así, casi nunca podría demostrarse en juicio un empleo no registrado. Como se dijo muchas veces el contrato de trabajo es un contrato realidad, cuya naturaleza y existencia puede ser demostrada por cualquier medio de prueba, incluyendo las presunciones. Y cuando la ley impone alguna formalidad, la misma pesa sobre el empleador y no a la inversa como se sostiene en el voto mayoritario. Análisis jurisprudencial Corte Suprema de Justicia de la Nación Giménez, Carlos A. c. Seven Up Concesiones S.A.I.C. y otra La sumisión del fletero a una serie de directivas de una empresa no resulta por sí solo concluyente para acreditar un vínculo de subordinación toda vez que la existencia de hojas de ruta y la coordinación de horarios constituyen notas comunes que pueden encontrarse presentes tanto en una relación comercial como en un contrato de trabajo pues responden al orden propio de toda organización empresarial. A fin de establecer la naturaleza de la relación entre un fletero y una empresa adquiere especial relevancia considerar si media aporte de vehículo por parte del primero, si éste asume los gastos de mantenimiento así como los riesgos del transporte y los de las mercaderías, así como si existía posibilidad de hacerse sustituir por otro chofer. Si bien lo atinente a la existencia o inexistencia de vínculo laboral y la apreciación de los elementos demostrativos de ella remite al examen de cuestiones de hecho y prueba y derecho común que, como regla, son propias de los jueces de la causa y ajenas a la instancia extraordinaria, corresponde el apartamiento de tal principio cuando lo resuelto no constituye una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a los hechos comprobados de la causa. Farini Duggan, Héctor Jorge c. Swiss Medical Group S.A. Si bien lo atinente a la existencia de relación laboral remite al examen de cuestiones de hecho, prueba y derecho común, ajenas a la instancia extraordinaria, cabe hacer excepción al principio cuando —como en el caso— el pronunciamiento apelado no ha tratado adecuadamente la controversia de acuerdo con las constancias de la causa y la normativa aplicable, de forma tal que se basa en afirmaciones dogmáticas que le dan un sustento aparente (del dictamen del Procurador Fiscal subrogante que la Corte, por mayoría hace suyo) Corte Suprema de Justicia de la Nación, 06/03/2007. “Farini Duggan, Héctor Jorge c. Swiss Medical Group S.A.”. Publicado en: La Ley Online. Cita Fallos Corte: 330:372. Cita online: AR/JUR/2456/2007 Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires Glorioso, José E. c. Distribuidora Interprovincial S.A. y otra La presunción contenida en el art. 23 de la ley de contrato de trabajo (t.o. 1976) (Adla, XXXVI-B, 1175) que resulta de la admisión en el responde de la accionada de la prestación de servicios del actor, aunque alegando la condición de fletero, queda desvirtuada si la prueba producida demuestra que las labores cumplidas no lo fueron en relación de dependencia. Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, 30/08/2006. “Glorioso, José E. c. Distribuidora Interprovincial S.A. y otra”. Publicado en: LLBA 2006, 1324, LLBA 2007 (febrero), 10 — DT 2007 (abril), 452. Cita online: AR/JUR/4963/2006 Torres, Alejandro Omar c. Del Moro y Dalla Vía S.A. La presunción iuris tantum que consagra el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo queda neutralizada si la prueba producida acredita que la actividad desarrollada por el actor no lo fue en relación de dependencia, elemento indispensable en la tipificación del contrato de trabajo sino como un empresario o contratista autónomo. Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, 04/11/2009. “Torres, Alejandro Omar c. Del Moro y Dalla Vía S.A.” Publicado en La Ley Online. Cita online: AR/JUR/52993/2009 Cupito, Jorge A. y otro c. Marco y Hugo Libedinsky Corresponde revocar la sentencia de grado, en tanto en a quo soslayó la presunción contenida en el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo, y la doctrina legal que citó incurrió en una clara transgresión de los arts. 44 inc. “d” de la ley 11.653 y 354 inc. 1º del Código Procesal Civil y Comercial efectuando una absurda interpretación de los escritos constitutivos del proceso, así como de la materia sometida a su conocimiento. Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, 25/11/2009. “Cupito, Jorge A. y otro c. Marco y Hugo Libedinsky.”. Cita online: AR/JUR/53667/2009 Domínguez, Jorge Alberto c. Remises Rosas S.R.L. y otros Habiéndose acreditado que el actor, quien se desempeñaba como remisero, trabajaba en forma independiente, que era propietario de su vehículo y que percibía una comisión por cada viaje, así como que si resignaba viajes ello no traía aparejada sanción de ningún tipo y que podía volver o no a prestar servicios una vez culminado un viaje con sólo avisar, esto revela de modo concluyente la ausencia de subordinación económica y también que entre las partes no medió una relación de trabajo subordinada. La presunción iuris tantum establecida en el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo queda desvirtuada, aún cuando medie admisión en el responde de la prestación de servicios, si la prueba producida demuestra que las tareas prestadas no lo fueron en relación de dependencia. Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. 27/04/2011. “Domínguez, Jorge Alberto c. Remises Rosas S.R.L. y otros”. Publicado en: LLBA 2011 (junio), 515, DT 2011 (julio), 1787; DJ 28/09/2011, 46 Cita online: AR/JUR/15845/2011 Superior Tribunal de Justicia de la Provincia del Chaco Habiendo reconocido el partido político accionado que la actora prestaba tareas en su favor, es arbitrario considerar inaplicable la presunción emanada del art. 23 de la LCT con fundamento en que se trataba de trabajo benévolo desempeñado en su calidad de militante, pues el derecho de todo dependiente a ser remunerado no puede ser desconocido por promesas de un futuro cargo, máxime cuando el vínculo duró por varios años. Superior Tribunal de Justicia de la Provincia del Chaco, sala I en lo civil, comercial y laboral, 15/03/2011. “Gonzalez, Haide Noelia c. Partido Justicialista Distrito Chaco y/o quien resulte responsable”. Publicado en: DJ 2011-09-14, 48 Cita online: AR/JUR/13492/2011 Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba, Sala Laboral L. Ana Trinidad c. Ganun y Asociados S.A. En virtud de lo establecido en el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo, el hecho reconocido por el demandado de la prestación de servicios de la actora, como médica que realizaba el control de ausentismo, surge el carácter de de trabajo dependiente amparado por la mencionada Ley de Contrato de Trabajo. Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba, sala laboral, 11/08/2009. “L. Ana Trinidad c. Ganun y Asociados S.A.”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/30897/2009″ Cavaglia Isidro Walter c. Walter Raúl Cavaglia Corresponde casar la decisión que tuvo por acreditada la existencia de un vínculo dependiente entre un padre y un hijo con fundamento en la presunción contenida en el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo pues los elementos existentes en la causa, en especial el vínculo familiar acreditado, constituyen la justificación objetiva al hecho material de la prestación de servicios, que en modo alguno puede presumirse como subordinación laboral sino más bien dan cuenta de que ambos trabajaban en un negocio que constituía una explotación familiar. Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba, sala laboral, 20/11/2009. “Cavaglia Isidro Walter c. Walter Raúl Cavaglia”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/45664/2009 Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes Benítez, Ramón de Jesús c. Club Centro Estrada Siendo que la asociación demandada reconoció que el actor desempeñó tareas en el club que administra, es procedente concluir que existió un contrato de trabajo, pues aquella no logró desvirtuar la presunción iuris tantum establecida en el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo, ya que si bien alegó que el accionante prestó una simple “colaboración”, la única prueba que aportó a fin de acreditar dicho extremo fueron testigos que resultan descalificables por presentar una vinculación directa con ella. Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes, 29/09/2009. “Benítez, Ramón de Jesús c. Club Centro Estrada”. Publicado en: LLLitoral 2010 (marzo), 158. Cita online: AR/JUR/44373/2009. Ferrer Sergio Gustavo c. Aspek, Silvia G. y/o Motomandados S.R.L. y/o Q.R.R. Hay inversión del “onus probandi” a partir del reconocimiento por parte del demandado de los servicios prestados por el actor; agregando que, una vez operada la presunción legal (art. 23, LCT), el beneficiario de ella se encuentra liberado de acreditar el hecho presumido, corriendo la carga de la prueba por cuenta de aquél a quien perjudica y que, por ende, se encuentra interesado en desvirtuarla. Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes, 20/11/2009. “Ferrer Sergio Gustavo c. Aspek, Silvia G. y/o Motomandados S.R.L. y/o Q.R.R.”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/57472/2009 Superior Tribunal de Justicia de Santiago del Estero, Sala Criminal, Laboral y Minas Díaz, Nilda Andrea c. Parroquia Santa Rita de Cassia y/u otros Si el empleador es una institución eclesiástica organizada al servicio de sus fieles y de la comunidad a la cual pertenecen, quien sostiene haber sido empleada dependiente debió acreditar que la relación que la vinculó con anterioridad a la celebración del contrato de trabajo, era una típica relación de dependencia, pues a través de la exigencia de remuneración en el contrato laboral, se han excluido del ámbito del derecho del trabajo ciertos servicios en los que no existe contraprestación económica por la actividad prestada por no existir “animus obligandi” sino compromiso religioso y de solidaridad. Corresponde hacer lugar al pedido de reconocimiento de antigüedad de la empleada administrativa por el período anterior a su registración en la institución sin fines de lucro —en el caso, una Parroquia católica—, si las tareas que cumplió pertenecen a aquellas típicamente remuneradas y no a las propias del voluntariado vinculadas directamente con los fines u objetivos religiosos, altruistas que la institución pudiera realizar que, además son las mismas que realizara con anterioridad a la registración de la relación dependencia (del voto en disidencia del doctor Suárez). Superior Tribunal de Justicia de Santiago del Estero, sala Criminal, Laboral y Minas, 03/06/2008. “Díaz, Nilda Andrea c. Parroquia Santa Rita de Cassia y/u otros”. Publicado en: LLNOA 2008 (octubre), 899, DJ 29/04/2009, 1089. Cita online: AR/JUR/5939/2008. Gallo Rodolfo Rolando c. Martín Ferreyra S.R.L. El actor prestó servicios en otra empresa constructora, y que —si bien la exclusividad no es carácter diferencial del contrato de trabajo con otras figuras— esta circunstancia estaría demostrando que el actor ha utilizado su autonomía técnica en un grado tal que podría resultar incompatible con una relación dependiente (“Serricchio, Luis Raul c/El Litoral S.R.L. s/Recurso Inconstitucionalidad”- 30/05/2005, Corte Sup.de Justicia Santa Fe). En síntesis el demandado ha logrado acreditar acabadamente que el vínculo que unía a las partes era una locación de servicios. Superior Tribunal de Justicia de Santiago del Estero, sala Criminal, Laboral y Minas, 25/03/2010. “Gallo Rodolfo Rolando c. Martín Ferreyra S.R.L.”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/5670/2010 Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Tucumán Esta Corte reiteradamente sostuvo que la prestación de servicios que genera la presunción, es la de servicios bajo la dependencia de otro, pues sólo éstos son los que se contemplan en la tipificación legal del contrato y de la relación de trabajo —artículos 21 y 22, LCT— y, por lo tanto, la carga de la prueba de la posición de dependencia o subordinación no resulta alterada por la presunción, sino que, por el contrario, de esa prueba depende que aquella entre a jugar. Por ello se sostuvo que en cada caso se debe examinar si la prestación corresponde o no al ámbito laboral, señalándose además que el solo hecho de que se acredite la prestación del servicio, no significa que sin más deba presumírselo de carácter laboral (cfrme. CSJTuc., sents. n° 227 del 29/3/2005; n° 29 del 10/02/2004 y n° 465 del 06/6/2002, entre otras). Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Tucumán, Sala Laboral y Contencioso Administrativa, 01/04/2008. “Knecht Wolf Jurgen c. Exincor S.R.L.”. Publicado en: IMP 2008-11 (Junio), 989. Cita online: AR/JUR/748/2008 Doctrina plenaria CNTrab. Acarreadores, fleteros y porteadores En principio los acarreadores, fleteros, porteadores, no se encuentran amparados por las disposiciones que rigen las relaciones laborales, pero sí tienen derecho a tales beneficios cuando prueban fehacientemente que, pese a la denominación de tal relación contractual, se encuentran ligados por un verdadero contrato de trabajo. CNTrab. en pleno. 26/06/1956. “Mancarella, Sebastián y otros c. Viñedos y Bodegas Arizu S.A.”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/34/2006 Jugador de fútbol El jugador profesional de fútbol y la entidad que utiliza sus servicios se encuentran vinculados por un contrato de trabajo Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, en pleno. 15/10/1969. “Ruiz, Silvio R. c. Club Atlético Platense”. Publicado en: LA LEY 136, 440. Cita online: AR/JUR/106/2006 Análisis jurisprudencial. Distinción entre contrato y relación de trabajo Indemnización art. 24 – oportunidad del planteo Corresponde desestimar el reclamo por salarios caídos promovido por quienes fueron contratados y nunca llegaron a prestar servicios, pues no habiendo reclamado una indemnización por daños y perjuicios, tal como lo prevé el art. 24 de la Ley de Contrato de Trabajo para los casos en los cuales el contrato de trabajo se disuelve antes de que se inicie la prestación de los servicios, la facultad que emerge del principio iura curia novit no incluye la posibilidad de que los jueces introduzcan de oficio un reclamo indemnizatorio que no fue efectuado ni de que se pronuncien en torno a la procedencia de una indemnización que no fue reclamada —arts. 34, inc. 4) y art. 163 inc. 6) del Cód. Procesal— CNTrab. sala II, 27/12/2010. “Grunstein, Diego Pedro y otro c. Basica Cine S.A.”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/93128/201 Sanción del art. 24 LCT – Indemnización mínima El art. 24 de la ley 20.744 (Adla, XXXIV-D, 3207; XXXVI-B, 1175) sanciona el incumplimiento de cualquiera de las partes según las disposiciones del derecho común y con anterioridad a la efectiva prestación de las tareas convenidas, previendo a tal fin una indemnización mínima que no puede ser suplantada por una indemnización fijada por el juzgador. El hecho del trabajo no prueba la relación laboral El hecho del trabajo por sí sólo no demuestra la relación laboral, ya que la valoración sobre la operatividad de la presunción generada en el art. 23 de la ley de contrato de trabajo deberá quedar sujeta a que no exista prueba en contrario, así como a la merituación de las circunstancias, relaciones o causas que motiven la relación. Cámara 5a del Trabajo de Mendoza, 28/07/2010. “Diaz López, Juan Antonio c. Badi S.A.”. La Ley online. Cita online: AR/JUR/43544/2010 Exclusividad – No es nota distintiva del contrato de trabajo El actor, quien se desempeñaba como fletero, no puede ser considerado empresario si se encontraba vinculado a una organización empresaria ajena que tenía la facultad de disponer de sus servicios personales y, como accesorio de la prestación de los medios materiales a cuyo dominio pertenecían, ello sin perjuicio de que no prestaba servicios con exclusividad para la demandada, ya que la exclusividad no es una nota distintiva del contrato de trabajo. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala V, 08/06/2011. “Oddi Ademar Anibal c. Urbano Express Argentina S.A. s/despido”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/31072/2011 Subordinación jurídica El hecho de que el trabajador presente sus facturas por honorarios no altera la naturaleza jurídica de la relación que medió entre las partes ni permite concluir que se trataba de una locación de servicios, puesto que no interesa la calificación que las partes involucradas den a la relación, ni la forma en que llamen a la retribución por el servicio prestado, sino que lo relevante es la esencia de la vinculación que, en tanto traduzca una subordinación jurídica, es decir, una sujeción actual o potencial a directivas jerárquicas, importa una relación laboral de carácter dependiente. CNTrab. sala IV, 30/06/2010. “Guimarey, Cristina Edith c. Iarai S.A.”. Publicado en: Exclusivo Derecho del Trabajo Online. Cita online: AR/JUR/38275/2010 Una relación no deja de ser técnicamente dependiente porque los conocimientos del trabajador sean iguales e incluso superiores que los del empleador, ni deja de existir relación laboral porque el trabajador sea rico o, incluso, cuando el tipo de remuneración —a destajo o comisión— permite una amplia autonomía en el ejercicio de la función. (Del voto en disidencia del Dr. Arias Gibert). CNTrab. sala V, 28/12/2011. “Monteleone, María Magdalena c. Pidemunt, Edgardo Luis s/despido”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/88241/2011. Corresponde confirmar la resolución que tuvo por configurado un contrato de trabajo entre la actora, productora periodística, y el canal de televisión demandado, si uno de los testigos, quien desempeñaba un cargo jerárquico en dicho canal, manifestó haber sido superior de la pretensora, evidenciando la existencia de subordinación jurídica entre la trabajadora y la cadena de mando de la principal, pues el método más conveniente para analizar controversias en donde las partes no celebraron un contrato de naturaleza laboral, pero se aduce la existencia del mismo, es determinar si en la ejecución de la relación se comportaron como lo harían un trabajador y un empleador, configurando de hecho una relación de trabajo, en los términos del art. 22 de la Ley de Contrato de Trabajo. CNTrab. sala IX, 23/09/2009. “Alma, Amanda c. América TV S.A.”. Publicado en: ED 236, 488, DT on line. Cita online: AR/JUR/38518/2009 Presunción del art. 23 LCT Las pruebas reseñadas precedentemente, merituadas en su armónico conjunto, me permiten concluir sólo que se ha demostrado que el demandado a revocado un poder general de administración a favor del actor, pero no hay prueba alguna del despido que invoca, no se ha arrimado al Tribunal C.D. enviada por el demandado al actor en tal sentido, los informes solicitados por el actor, en forma coincidente señalan que el mismo no ha realizado trámites ante dichos organismos en representación del demandado. La presunción contenida en el art.23 de la L.C.T., que refiere que la prestación de servicios hace presumir la existencia del contrato de trabajo, presunción iuris tantum, que admite prueba en contrario, y si bien ello no ha ocurrido, no hay elementos de convicción necesarios demostrativos de haber puesto a disposición de otro su capacidad de trabajo, pues de la informativa se infiere que ni siquiera las funciones conferidas en el poder general de administración otorgado han sido llevadas a cabo por el actor. Todo ello me lleva a concluir y es mi convicción, que no se ha demostrado en autos la relación laboral que invoca el accionante, con sus notas características de dependencia técnica, económica y jurídica Cámara 1a del Trabajo de Mendoza, 23/08/2010. “Agasso, Enrique Máximo c. Cantin Rivertty, Alberto Daniel”. Cita online: AR/JUR/46770/2010 Presunción del art. 23 LCT en los supuestos de profesiones liberales La presunción del art. 23 de la LCT opera cuando —como en el caso— se utilicen figuras no laborales para caracterizar el contrato, y se aplica asimismo a los profesionales universitarios. CNTrab. sala IV, 25/11/2009. “Milano, Illa María Elvira c. Asociación francesa filantrópica y de beneficencia”. Publicado en: Exclusivo Derecho del Trabajo Online. Cita online: AR/JUR/48969/2009 A fin de aplicar la presunción del art. 23 de la L.C.T. en los casos en que los sujetos que prestan sus servicios personales son profesionales universitarios, éstos deben acreditar que celebraron un contrato de trabajo, o que, en la ejecución de la relación jurídica de que se trate, las partes se comportaron —más allá del nomen juris” elegido— como, típicamente, lo harían un trabajador y su empleador CNTrab. sala VIII, 16/07/2010. “Conte, Gonzalo Luis c. Cat Technologies Argentina S.A. y otros”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/42260/2010 Excepción a la presunción del art. 23 LCT La situación de realizar una actividad con quien se tiene una relación personal afectiva y se comparte un espacio íntimo, se encuentra dentro de las excepciones a la regla del art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo (DT, t.o. 1976-238), pues, dicha situación desplaza la posibilidad de considerar que eventualmente, lo percibido por el actor en el transcurso de la prestación pudiera ser calificado como una “ganancia” obtenida para su propio y exclusivo provecho y beneficio. Corresponde imponer una multa por temeridad y malicia al actor, en tanto conocía por anticipado que la pretensión planteada fue temeraria por cuanto el reclamante conocía por anticipado que la pretensión planteada en los términos de la ley de contrato de trabajo (DT, t.o. 1976-238), carecía de todo andamiento debido a la vinculación afectiva que lo unió con la accionada. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala VII, 20/11/2006. “Rinaldini, Edmundo C. c. Solares, Graciela M.”. Publicado en: IMP 2007 (enero), 90, LA LEY 2007, 54. Cita online: AR/JUR/7352/2006 Extensión de la presunción legal del art. 23 LCT La invocación de la existencia de una vinculación de naturaleza no laboral no torna, per se, inaplicable el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo, por ello, aun cuando el accionado invoque la existencia de una pasantía, la acreditación de la prestación de tareas permite presumir la existencia de un contrato laboral, siendo aquel quien debe desvirtuar la presunción legal. CNTrab. sala VII, 12/04/2011. “Fraire, Daniel Alejandro c. Rusinek, Juan José y otros s/despido”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/18204/2011 Servicio doméstico – No aplicación de la presunción del art. 23 LCT Es improcedente la demanda por despido incoada por quien desempeñaba tareas domésticas, si el empleador, aun cuando hubiera reconocido la prestación de tareas, negó expresa y enfáticamente la carga horaria y la frecuencia del servicio realizado por la reclamante, y ésta no probó que la prestación reunía los requisitos previstos en el art. 1º del Decreto ley 326/56 para ser incluido en su régimen, pues, los principios protectorios del art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo no resultan aplicables por tratarse de una actividad excluida expresamente de dicha normativa. Cámara en lo Civil, Comercial, de Familia y del Trabajo de Río Tercero, 21/04/2010. “Vieyra, Rosa Marina c. Regina Berra De Santo”. Publicado en: LLC 2010 (septiembre), 955. Cita online: AR/JUR/26147/2010 Actividad probatoria de la demandada Dado que la demandada no produjo prueba alguna tendiente a acreditar que la actora contara con una organización económica que permita calificarla como empresaria, así como que los servicios que prestó en su calidad de médica ginecóloga en el establecimiento de la obra social demandada formaran parte de una prestación que se brindara indiscriminadamente a terceros, como tampoco que haya recibido directamente de los pacientes la retribución por sus servicios, corresponde concluir que entre las partes medió una relación de dependencia. CNTrab. sala II, 11/07/2011. “Cardona, Nora Olga c. Obra Social Bancaria Argentina s/despido”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/40277/2011 Testigos circunstanciales no prueban la existencia de contrato de trabajo Es improcedente tener por acreditada la existencia de una relación laboral entre las partes, si la prueba aportada por la actora consiste en declaraciones testimoniales que provienen de personas que dijeron ser clientes del local comercial que explotaba el demandado, y en ese contexto han tomado conocimiento de los hechos en forma parcial, ya que sólo circunstancialmente pudieron ver trabajar a la actora. CNTRab, sala VIII. 06/07/2011, “Diaz, Silvina Fernanda c. Franchini, Adolfo s/despido” Publicado en: DT 2011 (septiembre), 2404 con nota de Liliana H. Litterio. Cita online: AR/JUR/38989/2011 Herramientas de trabajo de propiedad del trabajador Sin perjuicio que la trabajadora fuera la propietaria del láser con el cual brindaba servicios en el centro de estética de la demandada, corresponde concluir que estaba vinculada con ésta mediante una relación de dependencia, toda vez que se encuentra acreditado que se hallaba inserta en una organización empresaria ajena y que percibía una retribución diaria por la prestación de los servicios estéticos que allí brindaba. CNTRab, sala IV, 31/03/2010. “C. Josefa Magdalena c. Krista S.R.L.”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/8880/2010 Primacía de la realidad El hecho de que el trabajador presentara sus facturas por honorarios no altera la naturaleza laboral de la relación que medió entre las partes, ni permite concluir que se trataba de una locación de servicios, pues, por aplicación del principio de primacía de la realidad, resulta irrelevante la calificación que los involucrados hubieran dado al vínculo, ni la forma en que llamaran a la retribución por el servicio, si se acreditó la existencia de subordinación jurídica. CNTrab. sala IV, 08/03/2010. “R., J. A. D. c. Sociedad Propietarios de Automóviles con Taxímetro”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/1951/2010 Desde la perspectiva que impone el principio de “supremacía de la realidad”, consagrado por los arts. 14, 21, 22, 23, 25 y ccdtes. de la L.C.T. resultan inoponibles frente a la configuración de un vínculo que, no obstante la instrumentación adoptada por las partes, la denominación que se atribuya a la retribución, y la posición del actor frente a los organismos fiscales y de la seguridad social, presenta los extremos que definen al contrato de trabajo: subordinación del prestador de tipo jurídica, técnica y económica ante quien se beneficia con sus servicios. CNTrab. sala IX, 15/07/2010. “Domínguez, Julio César c. Obra Social del Personal de la Construcción OS.PE.CON.”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/42744/2010 Formación del trabajador Debe concluirse que entre la firma prestadora de servicios de alarmas y quien efectuaba tareas de instalación y mantenimiento de dicho sistema medió una relación laboral, pues ha quedado acreditado que la accionada habilitó y formó técnicamente al reclamante para realizar dicha tarea, quien además, prestó su servicios en forma reiterada en zonas asignadas por el demandado, y se encontraba a disposición de los llamados que se pudieran producir en relación a tareas de/mantenimiento. Cámara del Trabajo de San Francisco, 25/03/2010. “Lucantis Antonio José c. E.Y.S.E. Equipos y Sistemas Electrónicos Sociedad Anónima Comercial Industrial”. Publicado en: LLC 2010 (noviembre), 1178. Cita online: AR/JUR/40045/2010 Invocación de relación de carácter comercial Si bien la empleadora ha invocado una relación contractual de naturaleza comercial ajena a las previsiones de la ley de contrato de trabajo (t.o. 1976) (Adla, XXXVI-B, 1175), toda vez que la prestación de servicios del demandante fue diaria y continua, pudiendo válidamente ser calificada como permanente, resulta claramente aplicable la presunción del art. 23 de la ley de contrato de trabajo, según la cual aquella prestación de servicios hace presumir la existencia de un contrato de trabajo, presunción que subyace aun cuando se utilicen otras figuras no laborales para caracterizar el vínculo. CNTrab. sala V, 09/08/2006. “Sorba, Pietro Erasmo c. Pramer S.C.A.” Publicado en: LA LEY 2006—F, 593. Cita online: AR/JUR/6712/2006 Existencia de Contrato de Trabajo Abogado Corresponde confirmar la sentencia que sostuvo la existencia de una relación laboral entre el actor, quien se desempeñaba como abogado asesor letrado para el sindicato demandado, dado que se encuentra acreditada la prefijación de tareas por parte de este último, sin perjuicio de las limitaciones que significa encomendarlas a un especialista o técnico, pero demostrativas de una connotación de dependencia insoslayable. Cámara de Apelaciones del Trabajo de Resistencia, sala I, 28/04/2010. “Sánchez, Jorge Modesto c. Sindicato de Chóferes de Camiones, Obreros y Empleados de Transporte Automotor de Cargas del Chaco y/o Q.R.R.”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/11765/2010 Arbitro Es dable concluir que existió una relación de dependencia entre el árbitro contratado bajo sucesivas locaciones de servicios y la Asociación de Fútbol Argentina, si esta asumió que el actor realizaba idénticas tareas llevadas a cabo por otros árbitros a los que sí se les reconoció la condición de trabajadores dependientes, pues opera el esquema presuncional delineado en los arts. 21, 22, 23 y 25 de la Ley de Contrato de Trabajo, y no obsta a tal conclusión que el CCT 6/88 autorice a la entidad deportiva a celebrar contratos de servicios arbitrales sin relación de dependencia, pues dicho convenio es violatorio del orden público laboral, ya que la ley 14.250 convenios colectivos requiere para la aplicación de las convenciones colectivas que estos contengan normas mas favorables al trabajador. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala VII, 30/11/2011. “García, Carlos Ariel c. Asociación del Fútbol Argentino s/despido”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/78660/2011 Becario Debe concluirse que entre las partes medió un contrato de trabajo y no uno de beca, en tanto el dependiente desarrollaba tareas de capacitación o aprendizaje para el futuro desempeño de funciones cuyo beneficiario exclusivo era el empleador. Si la prestación de servicios del supuesto becario constituye el objeto principal de su contratación, aún cuando esa actividad le resulte educativa o formativa, no podrá aceptarse que se trate de una beca, sólo por esta última circunstancia porque la configuración del vínculo especial requiere que la actividad desplegada por el becario sea secundaria y que sólo se lleve a cabo en función y como accesoria de su propia formación y no para beneficiar al que se la otorga, resultando necesario aplicar una interpretación restringida debido a la naturaleza protectoria del derecho del trabajo Cámara del Trabajo de Córdoba, sala 10, 21/12/2010. “Inaudi, Juan Pablo c. Orígenes A.F.J.P.”. Publicado en: IMP 2011-4, 257. Cita online: AR/JUR/84783/2010 Conductor televisivo Debe considerarse que medió una relación laboral entre el conductor de un programa televisivo y el productor del mismo si, ha quedado acreditado que aquél se desempeñaba cumpliendo instrucciones de la producción, sin que obste a ello el hecho de que el actor hubiere suscripto un contrato de locación de servicios, extendido facturas por sus trabajos y utilizado canjes de vestuario en su propio beneficio. CNTrab. sala II, 18/05/2010. “Marcovsky, Carolina Andrea c. Kapszuk, Elio y otro”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/23755/2010. Futbolista Se configura una relación de carácter laboral entre un jugador de fútbol y un club si el primero prestó tareas en virtud de un contrato mediante el cual cedió su pase al demandado a fin de participar en un torneo nacional, debía estar a disposición del cuerpo técnico, participar de las prácticas y entrenamientos, concurrir a jugar y viajar cuando era citado para desempeñarse dentro de la nómina del plantel designado, recibiendo como contraprestación cierta suma de dinero mensual, aún cuando ésta haya sido denominada “viático”. El hecho de que en el contrato suscripto entre un futbolista y una institución deportiva se haya asentado que el primero percibiría “viáticos” no altera el carácter remuneratorio de tales sumas de dinero, en tanto sin lugar a dudas se trataba de dinero destinado a cubrir gastos de traslado, pero también sus gastos personales y para el mantenimiento de su familia, lo cual se compadece con el carácter alimentario de la retribución. Cámara del Trabajo de Córdoba, sala 10. 20/07/2011. “González, Claudio Daniel c. Club Atlético General Paz Juniors s/ordinario – despido”. Publicado en: LLC 2011 (octubre), 1015. Cita online: AR/JUR/40116/2011 Médico Debe entenderse que entre el médico y la fundación demandada medió un contrato de trabajo y no una locación de servicios, pues ha quedado acreditado que cumplió labores dentro del establecimiento asistencial de la accionada en forma personal e infungible, integrando una estructura desarrollada para el cumplimiento de sus objetivos, sin que obste a ello el hecho de que la remuneración percibida por el profesional reciba el nombre de honorarios ya que no pierde su carácter salarial si responde a prestaciones propias y personales del contrato de trabajo. Cámara del Trabajo de Córdoba, sala 5, 22/12/2009. “Felizia, Pablo c. Sociedad de Beneficiencia Hospital Italiano y otro”. Publicado en: LLC 2010 (mayo), 451. Cita online: AR/JUR/57654/2009. Músicos La vinculación entre el hotel demandado y el saxofonista que se desempeñaba recibiendo a sus clientes, reunió las propias de un contrato laboral, en tanto se acreditó que el músico debía cumplimentar su prestación de manera personal, con exclusividad, la sumisión a directivas de método, lugar y tiempo de ejecución de su tarea, el carácter oneroso a cargo de la empresa y la colocación económica de aquel a la propia de un asalariado. Cámara de Apelaciones del Trabajo de Bariloche, 01/08/2011. “Costa, Gabriel Alejandro c. Llao Llao Resorts S.A. s/sumario”. Publicado en: LLPatagonia 2011 (octubre), 561. Cita online: AR/JUR/40935/2011. Pasante Si, más allá de la existencia de un contrato marco, no hubo por parte de la empresa y de la entidad educativa una fiscalización y control de las tareas del trabajador que demuestre que dichos servicios respondían a una finalidad educativa complementaria de la instrucción teórica recibida en los claustros universitarios, debe considerarse la existencia de un vínculo laboral y no un contrato de pasantía. CNTrab. sala IV, 29/08/2011. “Gianninoto, Andrea c. Telefónica de Argentina S.A. y otros s/Diferencias de Salarios”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/49844/2011. Debe considerarse que medió una relación laboral, y no un contrato de pasantía, entre una empresa prestadora del servicio de telefonía y un estudiante de abogacía contratado para atender telefónicamente los reclamos efectuados por los clientes de aquélla pues, dicha tarea no es apta para brindar experiencia práctica complementaria de la formación teórica elegida que habilite al actor para el ejercicio de su profesión. CNTrab. sala X, 27/12/2007. “Mansilla, Iris Lorena c. Telefónica de Argentina S.A. y otros”. Publicado en: DT 2009 (enero), 86. Cita online: AR/JUR/10099/2007 Periodista (cronista y conductor) Media una relación laboral entre una productora televisiva y quien se desempeñó como cronista y como conductor en dos programas producidos por ella pues, el hecho de que éste “negociara” los montos que percibía mensualmente de la demandada al momento de suscribir el contrato de locación de servicios, no es demostrativo por sí solo, de la ausencia de subordinación económica cuando, era la empresa quien tenía la última palabra en esa materia, y podía decidir no contratar al actor si no aceptaba su pretensión. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala II, 22/12/2009. “Tognetti, Daniel Carlos c. Cuatro Cabezas S.A. y otros”. Publicado en: DT 2010 (abril), 863 con nota de Juan José Etala (h.) IMP 2010-6, 233. Cita online: AR/JUR/57500/2009. Remisero Aún cuando el actor fuera el titular del vehículo con el que prestaba el servicio de remis y solventara los gastos de dicho rodado, que se pudiera hacer reemplazar, que no estuviera inscripto como autónomo o no tuviera dicho vehículo habilitado con esa finalidad no son datos que por sí solos excluyan el vínculo dependiente. Corresponde establecer que entre las partes medió una relación de trabajo dado que no se puede calificar al actor como empresario cuando no estaba inscripto como autónomo, no tenía el vehículo habilitado como remís y no asumía el riesgo de la explotación porque era la empresa demandada quien le asignaba los viajes, fijaba su precio y llevaba adelante su actividad comercial. CNTrab. sala X, 17/05/2012. “Cristallo, Lazaro Cayetano c. Autoempresa S.R.L. y otro s/despido”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/24861/2012. Transportista Debe concluirse que entre un transportista y la empresa dedicada al traslado de mercaderías medió un contrato de trabajo, pues, ésta no acreditó que el actor tuviese la libertad de utilizar su tiempo para realizar transportes para otros empresarios y que fijase un determinado valor por el servicio quedándose con los frutos de su trabajo, sino que por el contrario, se demostró que el transportista estaba incorporado a la estructura empresarial de la demandada, de modo permanente, cumpliendo sus prestaciones bajo instrucciones y órdenes de ésta, máxime cuando el accionante se encontraba sometido a un régimen sancionatorio y debía avisar si faltaría a un día de carga. La circunstancia de que el transportista sea propietario del vehículo y que corra con los gastos de mantenimiento de éste no excluye la posible existencia de un contrato de trabajo con la empresa dedicada al traslado de mercaderías demandada, puesto que se trata de una herramienta de labor cuya aportación y propiedad no obsta jurídica ni materialmente la configuración de una vinculación dependiente. CNTrab. sala II, 08/04/2008. “Gómez Manduca, Daniel Omar c. Grupo Logístico S.R.L.”. Publicado en: IMP 2008-13 (Julio), 1153. Cita online: AR/JUR/2242/2008. Inexistencia de contrato de trabajo Abogado Debe concluirse que, entre el abogado accionante y la obra social demandada no existió una relación de trabajo dependiente, pues, las tareas que el profesional alega haber desarrollado para la emplazada no se diferencian de las que son propias de los mandatarios judiciales que ejercen autónomamente su profesión, él mismo admitió que prestaba simultáneamente servicios jurídicos a otras personas, tenía una oficina propia y una empleada a su cargo, circunstancia que desvirtúan la presunción de dependencia. CNTrab. sala IV, 31/03/2011. “Zapponi, Raúl c. Obra Social de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires y otros”. Publicado en: DJ 26/10/2011, 27. Cita online: AR/JUR/11938/2011 Debe rechazarse la demanda por despido promovida por una abogada, toda vez que la vinculación dependiente no fue probada, la demandante no acreditó que las labores que dijo haber cumplido a favor del accionado reunieran las notas típicas de la subordinación laboral y, además, se ha desvirtuado cualquier presunción al respecto. CNTrab. sala V, 28/12/2011. “Monteleone, María Magdalena c. Pidemunt, Edgardo Luis s/despido”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/88241/2011 Colaborador gremial – Inexistencia de relación de trabajo Corresponde confirmar la sentencia que rechazó la demanda por cobro de haberes e indemnizaciones de ley, toda vez que la demandada logró desvirtuar la presunción establecida en el artículo 23 de la ley de contrato de trabajo (DT, t.o. 1976-238) al acreditar que la actora se desempeñó como “colaboradora gremial”, pues si bien dichas tareas pueden tener cierta similitud con las condiciones fijadas para el cumplimiento de un contrato de trabajo, las figuras jurídicas difieren y no es posible considerar la existencia de una relación laboral subordinada respecto de la asociación profesional cuando un trabajador del gremio, previa licencia de su empleador, pasa a colaborar con la institución para el cumplimiento de los fines que son propios al objeto asociacional CNTRab, sala I, 21/10/2005. “Muller, Gabriela L. c. Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina Filial Buenos Aires”. Publicado en: LA LEY 2006-A, 619; DT 2006 (marzo), 373. Cita online: AR/JUR/5599/2006 Contador – auditor interno Debe concluirse que entre un contador y la sociedad demanda no existió una relación de carácter laboral en tanto aquél no acreditó haber estado a disposición del emplazado ni produjo prueba alguna sobre el lugar en que supuestamente efectuaba su trabajo, ni los días u horarios en que estaba obligado a concurrir a la empresa o bien a ejecutar su trabajo, ni tampoco de quién era subordinado, ya sea técnica o jurídicamente, mostrando por el contrario una completa autonomía de horarios, formas y lugar de trabajo, facturando sus honorarios por sus servicios independientes CNTrab. sala VIII, 16/07/2010. “Conte, Gonzalo Luis c. Cat Technologies Argentina S.A. y otros”. Publicado en: La Ley Online. Cita online: AR/JUR/42260/2010 Cuidado de enfermos Las tareas de enfermero profesional en el domicilio de los pacientes no pueden considerarse encuadradas en la esfera laboral, toda vez que no cabe atribuir a la accionada el carácter de titular de una organización de medios instrumentales destinados a la producción de bienes, ni a la prestación de servicios, en la que el aporte personal del trabajador pudiera subsumirse (del voto en disidencia del doctor Fernández Madrid según la doctrina de la causa “Vera, Manuel M. c. Georgalos de Counaridis, María”, 19/03/2006, a la cual remite) CNTrab. sala VI. 09/02/2006. “Solodujin, Estela María c. Ventimiglia, Antonia” Publicado en: DJ 2005—2, 478 Cita online: AR/JUR/526/2005 Deportista amateur La circunstancia que el actor haya llevado una actividad deportiva integrando el plantel representativo del club demandado, que esté inscripto o “federado” y haya percibido una suma de dinero mensual no llega a revelar la existencia de una prestación de índole laboral ni la sujeción al poder de organización y dirección de la entidad demandada, porque además de la escasa significación económica de la contraprestación pactada, la reglamentación a la que se encontró sujeta su actividad se vinculaba con la organización y programación de las competencias y torneos y no presupone la existencia de vínculos de carácter laborativo entre los deportistas y las entidades organizadoras. CNTrab. sala II, 02/12/2008. “Berman, Andrés c. Club Obras Sanitarias de la Nación”. Publicado en: LA LEY 2009-B, 300; DJ 29/04/2009, 1126; Sup. LLP Derecho Laboral 2009 (junio), 27. Dado que el actor —jugador de básquetbol— no logró demostrar que el club demandado lucrara con su actividad basquetbolística y la presencia de eventuales “sponsors” no denota el desarrollo de una actividad lucrativa o comercial por parte de la entidad sino un medio de cubrir los gastos de la organización de eventos deportivos, ello impide considerar que haya llevado a cabo la prestación con el fin de enajenar su fuerza de trabajo a cambio de una remuneración, máxime si tampoco se demostró que el club haya obtenido ganancias económicas con el paso de los jugadores. CNTrab. sala II, 02/12/2008. “Berman, Andrés c. Club Obras Sanitarias de la Nación”. Publicado en: LA LEY 2009-B, 300; DJ 29/04/2009, 1126; Sup. LLP Derecho Laboral 2009 (junio), 27. Cita online: AR/JUR/21759/2008 Relación personal afectiva (noviazgo) Debe rechazarse la demanda laboral deducida contra una abogada por quien fuera su novio, pues, si bien el actor colaboró con mayor o menor frecuencia en la actividad que la profesional realizaba sin empleados desde su propio hogar, la relación íntima y personal habida entre las partes impide considerar que entre ellos existió una relación de subordinación y dependencia. La circunstancia de que el actor prestara una colaboración a favor de la actividad de la emplazada, con quien tenía una relación personal afectiva y compartía intimidad, desplaza la posibilidad de considerar que, eventualmente, lo que aquél pudo haber recibido en el transcurso de tal prestación pudiera ser calificado como una “ganancia” obtenida para su propio y exclusivo provecho y beneficio. CNTrab. sala VII, 26/03/2009. “B., R. A. c. F., A. C.”. Publicado en: DJ 30/09/2009, 2789. Cita online: AR/JUR/6476/2009 Presidente del directorio Debe concluirse que entre el Presidente del Directorio de una sociedad y esta no existió una relación de tipo laboral, si no se acreditó que las tareas que desempeñara excedieran las correspondientes a su rol en la sociedad, el cual asumió en forma voluntaria. Si bien el Presidente del Directorio de una sociedad, en su carácter de representante legal, se encuentra facultado para celebrar contratos que fuesen de la actividad que esta opera, ello no incluye al contrato de trabajo con su propia persona, puesto que nadie puede ser empleador y empleado al mismo tiempo. CNTrab. sala V, 30/12/2011 “Tyberg, Guillermo Daniel c. Evolution Games S.A. s/despido”. Publicado en: DT 2012 (mayo), 1188. Cita online: AR/JUR/88306/2011 Profesional del golf No existe relación laboral entre el “caddie” y el club de golf al que concurre habitualmente si los servicios prestados por aquél no benefician a este último, sino al jugador que los requiere, con quien —por otra parte— se establece un vínculo muy particular que por lo general se agota al culminar el juego, y si bien el jugador paga la retribución convenida y comúnmente es el “caddie” quien carga los palos, lo relevante es que también instruye y asesora al primero, con lo cual desaparece la facultad de dirección propia del contrato de trabajo. La circunstancia de que el “caddie” esté fichado en el club de golf al que habitualmente concurre sólo revela un control sobre su ingreso o habilitación, control necesario para las consecuentes medidas de seguridad del club, pero que no demuestra el ejercicio de una potestad disciplinaria por parte de la entidad que pueda servir para encuadrar el vínculo entre ambos como un contrato de trabajo, máxime si no se probó que la tarifa percibida por los “caddies” fuera establecida o impuesta por el club CNTrab. sala III, 29/10/2004. “Mora, Favio D. E. c. Club Náutico Hacoaj”. Publicado en: LA LEY 2005-A, 809, JA 2005-I, 118. Cita online: AR/JUR/4077/2004. No existe relación de dependencia entre el profesional de golf y el club si se encuentra demostrado que él convenía con sus alumnos el día y hora de sus clases de golf así como el precio de aquellas, que el dinero abonado por los alumnos en tal concepto era percibido directamente por el profesional y sin entrega de recibo alguno, que explotaba un espacio dentro de un club en el cual ofrecía artículos de golf a valores por él fijados y sin entregar comprobantes y se debía recurrir a él para contratar los servicios de los caddies siendo él quien fijaba el precio y lo cobraba. CNTrab. sala X, 23/05/2006. “Quiroga, Armando O. c. Club de Campo Armenia S.A”. Publicado en: DT 2006 (setiembre), 1373. Cita online: AR/JUR/2700/2006 Religioso Debe rechazarse la demanda por despido promovida contra una Asociación Civil por quien cumplía la función de pastor en el orden religioso si las pruebas colectadas permiten inferir que el nexo que unió a las partes estuvo cimentado sobre la base de la fe religiosa, a tal punto reconocida que el demandante no sólo ocupó los pertinentes cargos en la institución como consecuencia de ello, sino que además expresamente reconoció que sus tareas eran “ad honorem”. CNTrab. sala IX, 30/07/2009. “Insfran, Juan Carlos y otro c. Asociación Civil Iglesia Jesús es Mi Salvador y otros”. Publicado en LA LEY 2010-B, 14. Cita online: AR/JUR/32342/2009 Remisero Si el remisero percibe el 80% de la recaudación del vehículo no puede sostenerse que existe relación laboral entre aquel y la agencia, ya que con el 20% restante la empresa no hubiese podido afrontar sus costos operativos si se la considerase empleador, ello sin perjuicio de la circunstancia de que el actor percibiera el monto que le correspondía por sus viajes a fin de mes (del voto del doctor Pesino). CNTrab. sala VIII, 15/07/2011. “Calla, Jorge Adrián c. Organización Auto Instar S.R.L. y otros s/despido” Publicado en: LA LEY 2012—A, 112; DJ 18/04/2012, 5 Cita online: AR/JUR/40257/2011 Trabajo “ad honorem” La demanda entablada contra una Embajada a los fines de obtener las indemnizaciones derivadas de la ruptura de la relación laboral es improcedente, en tanto se encuentra acreditado el carácter honorario de la tarea realizada por el actor, esto es la inexistencia de contraprestación dineraria con motivo de la prestación de servicios, máxime teniendo en cuenta un indicio corroborante del carácter autónomo de la prestación de servicios como es la actuación profesional del actor a favor de distintas entidades como abogado independiente en forma simultánea a su desempeño en la demandada. CNTrab. sala X, 12/08/2011. “D.O.L. c. Embajada de México”. Publicado en: DJ 2012-02-29, 29. Cita online: AR/JUR/48443/201 Transportista La demanda laboral incoada por un transportista contra la empresa para la cual prestaba servicios debe ser rechazada, por cuanto de las pruebas aportadas surge que el actor era un empresario dedicado al transporte de cargas, en tanto contaba con un vehículo propio de considerable porte y valor económico, cuyo mantenimiento y reparación estaban a su cargo y contrataba a un personal auxiliar, asumiendo por lo tanto los riesgos propios de su actividad, más aún cuando el transportista no demostró que debiera permanecer a “órdenes” de la emplazada durante un turno determinado, ni que existiera un poder disciplinario (del voto en disidencia del doctor Pirolo). CNTrab. sala II, 08/04/2008. “Gómez Manduca, Daniel Omar c. Grupo Logístico S.R.L.”. Publicado en: IMP 2008-13 (Julio), 1153. Cita online: AR/JUR/2242/2008 Veterinario Debe desestimarse la demanda laboral que persigue el pago de sumas en concepto de salarios e indemnizaciones interpuesta por un veterinario que realizaba tareas de fumigación, pues se acreditó que ponía a disposición de la empresa demandada una limitada porción de su tiempo y recibía una proporcional retribución, lo cual permite concluir que no tenía una real incorporación a una empresa ajena sino que su conducta se ajustaba a un contrato de locación de servicios. Cámara del Trabajo de San Francisco, sala unipersonal, 28/07/2011. “Carubelli, Ricardo c. Z. F. Sachs Argentina S.A. s/demanda indemnización por antigüedad y otros”. Publicado en: LLC 2011 (octubre), 1028. Cita online: AR/JUR/40531/2011 REGIMEN DE CONTRATO DE TRABAJO.- INFOLEG LEY N° 20.744 - TEXTO ORDENADO POR DECRETO 390/1976 Ver Antecedentes Normativos Pag. web: http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/25000-29999/25552/texact.htm#1 Consultado el 15 de Junio de 2016

viernes, 1 de enero de 2016

SEGUNDO PARCIAL DE LA MATERIA ADOLESCENCIA, EDUCACIÓN Y CULTURA DEL PROFESORADO EN BIBLIOTECOLOGÍA DE LA UNMDP

23 DE NOVIEMBRE DE 2015 UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA FACULTAD DE HUMANIDADES DEPARTAMENTO DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN CÁTEDRA: ADOLESCENCIA, EDUCACIÓN Y CULTURA SEGUNDO PARCIAL PROFESORA: PATRICIA WEISSMANN ALUMNA: MARÍA MARTA SARRO BARBARINO EDUCACION SEXUAL EN EL MARCO DE UNA MERIENDA LITERARIA REALIZADA EN LA BIBLIOTECA INTRODUCCIÓN Teniendo en cuenta que la función del bibliotecario escolar es brindar información completa y pertinente a sus usuarios, la temática de este trabajo se basa en transmitir conceptos sobre educación sexual a los alumnos de cuarto año en la escuela secundaria. El tema se desarrolla mediante una merienda literaria que se realizará en la biblioteca de la escuela. El objetivo es formar usuarios de la biblioteca de carácter autónomo, consciente y crítico dentro de un debate abierto con la incorporación de: libros, DVD, fotocopias pertinentes, videos y todo lo que pueda ser útil para satisfacer las necesidades de información de los usuarios adolescentes. Dicha propuesta tiene como fin promover la interacción entre estudiantes y docentes (Miret, I y otros. 2013). También, como lo incorpora Vigotsky (2013), esta interacción es el origen de los procesos de aprendizaje y desarrollo humanos: “zona de desarrollo próximo”. Desde la biblioteca se incita a abrir el diálogo entre las múltiples áreas, ya que se considera de suma importancia poder apreciar lo interdisciplinario desde la puesta en común. En lo particular se intenta fomentar en el alumno un usuario activo y ávido lector, incentivando el hecho de leer por placer. (IFLA/UNESCO, 2013). La resolución de actividades y el debate bajo la comodidad o “informalidad” de esta invitación pretende traer consigo la motivación de los estudiantes. (Lancaster, 1996). El objetivo, por lo tanto, se define como: promover la formación de usuarios mediante estrategias bibliotecológicas como la merienda literaria con soportes bibliográficos sobre la temática y, especialmente conveniente para esta etapa adolescente en el aprendizaje lector y además, apropiarse de conocimiento sobre educación sexual, también un tema muy conveniente en esta etapa en la que se manifiesta el desarrollo de la sexualidad en el ser humano y es muy necesaria la información pertinente. DESARROLLO Como se anticipara en la introducción, la función del bibliotecario mediante el ofrecimiento de soportes bibliográficos (libros, pdf, dvd, videos) para mayor información y con una invitación a una merienda literaria en la biblioteca, es brindar una estructura de formación de usuarios para debatir el tema y favorecer el contacto de los alumnos con diferentes soportes bibliográficos. El tema seleccionado, como se puntualiza más arriba, es educación sexual. El desarrollo de esta transmisión de conocimiento durante una merienda literaria, para hacer más ameno el debate, comienza con la exposición de un video seleccionado por la bibliotecaria: EDUCACIÓN SEXUAL: EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA Dicho video se puede encontrar en el sitio web: http://www.encuentro.gov.ar/sitios/encuentro/programas/ver?rec_id=101238 Luego de observar el video se les pide a los estudiantes (un grupo de diez aproximadamente) que busquen libros en la biblioteca escolar, en los estantes y en la búsqueda por catálogo para el usuario, en la computadora. Por supuesto, libros sobre el tema a tratar, mientras la bibliotecaria sirve la merienda para compartir y así facilitar la incorporación del conocimiento, generando el interés necesario para ello. La búsqueda de los libros propuestos, se centra en Google Libros mediante la computadora y algunos por catálogo y por último, búsqueda en los estantes, lo que va generando el conocimiento en la formación de usuarios activos y ávidos de lecturas interesantes para su información en el tema. A continuación se enumeran algunos: • José Gurrea, la sexualidad: sexo, embarazo y contracepción en la adolescencia En sitio web: https://books.google.com.ar/books?id=dQcpVcE14WUC&printsec=frontcover&dq=embarazo+adoles&hl=es-419&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q&f=false • Carlos G. Redondo Figuero, embarazo en la adolescencia, cap 27.-Gabriel Galdó Muñoz en Atención al adolescente En sitio web: https://books.google.com.ar/books?id=uqJt5tN3sDYC&pg=PA335&dq=embarazo+adoles&hl=es-419&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=embarazo%20adoles&f=false • Mónica Gogna, Ariel Adaszko, estereotipos, evidencias y propuestas para políticas públicas. (en catálogo de la biblioteca). • Ximena Salinas Iñigez, Sandra Crespo Morón, actitud de los adolescentes hacia el embarazo. (en estante) • Denisse Araya Castelli, Me quieren, mucho, poquito, nada: embarazo y maternidad en adolescentes populares y su relación con rasgos de personalidad y habilidades sociales. (en estante) Los libros se esparcen sobre la mesa mientras se disponen los alumnos a disfrutar de la lectura y a saborear una rica merienda. Luego comienza el momento del período lector, guiado por la bibliotecaria de la siguiente manera: ella marca en los textos con señaladores los párrafos de los libros en donde se puede encontrar alguna conexión con el video, se les da un tiempo al pequeño grupo de alumnos para apropiarse del tema, con los libros repartidos en parejas (cinco libros para cinco parejas de alumnos, ya que ellos son diez). Los estudiantes van tomando ideas y las redactan, relacionando sobre el texto marcado por la docente-bibliotecaria y con el video. Una vez que se interiorizan en el tema se les pregunta la opinión que tienen sobre el video y lo que volcaron en la redacción sobre lo que les pareció en la lectura relacionada con el video. Una vez que se encuentran las relaciones de las lecturas con el video, comienza el debate, guiado por la bibliotecaria, se programa un tiempo para ello. Al final del debate, se los guía a una conclusión sobre el tema, la cual, luego es plasmada por escrito con producción individual, para utilizar en otro encuentro en la biblioteca, en otra merienda, en la cual todos van a traer cada uno su producción y la expondrán en otro debate. Esto le da continuidad al espacio lector, promueve el interés por el soporte bibliográfico en cualquiera de sus formatos y, por supuesto amplía el conocimiento sobre educación sexual en la adolescencia, concepto que es primordial para dialogar en la clase y, porque no, en la biblioteca. CONCLUSIÓN Luego de cumplir el objetivo propuesto en la introducción, es muy importante puntualizar que siempre se parte de la pregunta del estudiante durante el debate sobre este tema, en la propuesta guiada por la bibliotecaria, para explayarse y explicar sobre el tema y ampliar información. Siempre preguntando, desde el docente, que esperan los estudiantes de la paternidad y maternidad, tanto el varón como la mujer, sus deseos y opiniones, y luego desde estos aportes, avanzar sobre la información logrando la interacción entre los alumnos. El docente-bibliotecario debe diversificar las actividades, previendo los niveles de dificultad, posibilitando que los alumnos puedan elegir los distintos materiales bibliográficos, en este caso, plantear actividades ellos mismos sobre la temática en cuestión. Todo ello constituye y posibilita apostar a la participación de todos. Porque cuando se logra generar en la clase propuesta un clima de aceptación y respeto mutuo entre los estudiantes, se posibilita que, lo que no se sabe o no se comprende se constituya en un desafío y permita, ante la dificultad, tener confianza para pedir ayuda por parte de los alumnos hacia el profesor. (Vigotsky, 2013). También debe tenerse muy en cuenta en el debate que genera este tema entre los adolescentes y como prioridad, el hecho de cómo tomar la prevención, que sería factible abordarla desde las dimensiones sociales, económicas, políticas y culturales mediante estrategias por parte del docente para construir primordialmente, sujetos autónomos, críticos, que sean capaces de decidir por sí mismos. La escuela y por ende, la biblioteca no debe constituirse como un mero espacio de transmisión de información, sino que debe colaborar para revisar críticamente, mediante esa transmisión, los modos en que los alumnos piensan esa sexualidad, esos cuerpos, su propia adolescencia y sacan sus propias conclusiones. (Morgade y Alonso, 2008). Por último, es evidente ante esta exposición, que el lugar de los adultos, (en este caso, el docente-bibliotecario) posee gran importancia en la configuración de la identidad adolescente al que no se le debe transmitir autoritarismo y represión en su situación conflictiva, sino una voz segura y autorizadora que le ayude al adolescente a trazar su camino. (Efron, 2008). Los adultos en cuestión no deben transmitir ideas estigmatizantes y discriminadoras ante las exposiciones de los alumnos, sino que debe ser una escuela que abra sus puertas y acompañe a los adolescentes en circunstancias de maternidad o embarazo, apoyándolos en sus proyectos y visiones futuras y alentándolos a no dejar de educarse y a seguir formándose como ciudadanos críticos y autónomos. Ampliando esta conclusión, se analizan las estrategias utilizadas y su relación con el constructivismo: esta clase tiene como fin promover la interacción entre estudiantes y docentes (Miret, I y otros. 2013) aportando conocimiento sobre educación sexual. También, como lo incorpora Vigotsky (2013), esta interacción es el origen de los procesos de aprendizaje y desarrollo humanos: “zona de desarrollo próximo”. Por lo tanto, se relaciona la idea constructivista como clase y también desde la biblioteca, donde se incita a abrir el diálogo entre las múltiples áreas, ya que se considera de suma importancia poder apreciar lo interdisciplinario desde la puesta en común y en lo particular donde se intenta fomentar en el alumno un usuario activo y ávido lector, incentivando el hecho de leer por placer (IFLA/UNESCO, 2013), en este caso sobre educación sexual.. La resolución de actividades y el debate bajo la comodidad o “informalidad” de esta invitación pretende traer consigo la motivación de los estudiantes. (Lancaster, 1996), como clase constructivista. BIBLIOGRAFIA • CANALE, M. I. (2013). “cómo enseñamos” en Cátedra Adolescencia, Educación y Cultura, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Mar del Plata. • EFRON, R. (1997). Subjetividad y adolescencia. • IFLA/UNESCO. (2013). Rol del maestro bibliotecario en la biblioteca escolar actual.- [en línea]. Pág.web:http://www.educaciontdf.gov.ar/biblioteca/documentos/rol_bibliotecario.pdf • Lancaster, F. W. (1996). Indización y resúmenes: teoría y práctica en la biblioteca.- traducción de Elsa Barber.- Buenos Aires : EB publicaciones.-337 pp • Miret, I y otros. (2013). Bibliotecas escolares: ¿entre interrogantes?, herramienta de autoevaluación. Preguntas e indicadores para mejorar la biblioteca.- [en línea]. Pag.web: http://www.mecd.gob.es/cultura-mecd/dms/mecd/cultura-mecd/areas-cultura/bibliotecas/mc/consejocb/comisiones-tecnicas-de-cooperacion/escolares/Bibliotecasentreinterrogantes.pdf • Morgade, G. (2008). Embarazos y maternidades adolescentes.- Cap. 10 en Cuerpos y sexualidades en la escuela: de la normalidad a la disidencia / Graciela Morgade y Graciela Alonso.- 1ra. Ed.- Buenos Aires, Paidós.

PRIMER PARCIAL DE LA MATERIA ADOLESCENCIA, EDUCACIÓN Y CULTURA DEL PROFESORADO EN BIBLIOTECOLOGIA DE UNMDP

19 DE OCTUBRE DE 2015 UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA FACULTAD DE HUMANIDADES DEPARTAMENTO DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN CÁTEDRA: ADOLESCENCIA, EDUCACIÓN Y CULTURA PRIMER PARCIAL PROFESORA: PATRICIA WEISSMANN ALUMNA: MARÍA MARTA SARRO BARBARINO LA TAREA DOCENTE CON ALUMNOS ADOLESCENTES INTRODUCCIÓN Como primera medida y dado que se debe entablar una relación entre el docente y sus alumnos adolescentes, se debe tener muy en cuenta las principales características que predominan en este momento crucial de la vida del ser humano. En esta etapa se construye la subjetividad alrededor de los otros, es un momento clave ya que es la etapa intermedia entre la niñez y la adultez. Es el momento del armado del siquismo humano y el del inicio del desarrollo hormonal. Para que se construya esa subjetividad es necesaria la presencia de los otros por lo tanto su buena relación con el docente debe mejorar día a día en base a una construcción de aprendizajes constante y permanente. En este punto se pueden tener en cuenta los conceptos de Piaget (2013) cuando postula que el adolescente en esta etapa comienza a pensar en su futuro, con actividades actuales con vistas al futuro, con la ambición de poder insertarse en la sociedad de los adultos. En este punto, la intervención del docente es de vital importancia para el desarrollo del aprendizaje porque cuando el estudiante interactúa con el docente y con ello incorpora conocimientos, le permite a este tipo de estudiante, reflexionar sobre lo que lo rodea y relacionarlo con sus propios pensamientos para comprender lo que se le enseña. Los aportes de Vigotsky (2013) también se consideran importantes en el proceso de aprendizaje que se desarrolla junto con el proceso evolutivo, donde es interesante la intervención del docente porque con la interacción social el adolescente construye el conocimiento y la cooperación del docente en este proceso facilita el aprendizaje, ya que en esta etapa predomina el pensamiento hipotético deductivo. Con Piaget y Vigotsky (2013), por lo tanto, se produce el “giro constructivista en educación” como una forma de construcción cognitiva de los sujetos. Las teorías de ambos autores son modelos genéticos del desarrollo cognitivo y realizaron interesantes investigaciones cuyo eje principal es la explicación de la construcción de la inteligencia. En base a esto se puede inferir que el docente, en este sentido, se oriente a que el alumno construya, modifique, enriquezca y diversifique sus esquemas de conocimiento e incremente su capacidad de comprensión y actuación autónoma para lograr el proceso de aprendizaje. La motivación para el adolescente es también de vital importancia para su desarrollo cognitivo. Teniendo en cuenta al autor Ken Bain (2012) los buenos docentes procuran que el aprendizaje sea profundo ayudando a los estudiantes adolescentes a aprender, según Aristóteles, a hacer antes de poder en verdad realizarlo. Se aprende justamente, haciéndolo y con interesantes e innovadoras preguntas los ubican en su asignatura. Además, al respecto y como infiere el autor Joan Ferrés i Prats (2008), existe una manera para que los docentes sean eficaces en la transmisión de los conocimientos, es transformando los viejos contenidos en nuevos, y esto se logra conectándolos con los deseos de los receptores, despertando el entusiasmo de éstos (alumnos adolescentes) en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por último, la violencia en la escuela es un punto importante para tener en cuenta desde el punto de vista docente ya que para crear un espacio en una clase con adolescentes con estas características, el docente (según la autora Elvira Martorell (2006) debe abrir una brecha para introducir contenidos y que se produzca el aprendizaje. Esto se logra interpelando al alumno, llamando a su responsabilidad, tratando de despertar interés por parte del alumno adolescente hacia la asignatura. Luego, la doctora en educación Inés Dussel (2006), puntualiza cómo la desigualdad generacional produce un desfasaje en el aprendizaje y se desencadena la violencia que se soluciona con reglamentos satisfactorios que expresen: “…cómo se da y se toma la palabra en la escuela y cómo se puede plantear que los chicos se vayan sumando progresivamente a la construcción de lo común…” Expuestos estos conceptos en base a los autores antedichos, se puede analizar a continuación cómo el éxito en el proceso enseñanza-aprendizaje en la tarea docente con alumnos adolescentes es posible. DESARROLLO Recapacitando con respecto a la subjetividad que se construye en la adolescencia y especialmente que se construye alrededor de los otros, el rol del docente como el “otro” es de vital importancia en el aprendizaje del adolescente para la construcción de su identidad. Por ello, también se puede puntualizar que en el adolescente en este proceso se produce un duelo: pierde su mundo infantil, se diferencia de sus padres y se cuestiona. Entra en un sufrimiento inconsciente y lo expresa con manifestaciones impulsivas y a su vez quiere reprimirlos. Se producen conflictos constantes entre lo pulsional y lo que esperan de él, como persona en permanente lucha contra estos sentimientos. Con estas características del adolescente, sumado a lo que Piaget (2013) denomina “mesianismo” que significa el deseo del adolescente de transformar el mundo y hacer grandes cosas, con la convicción de que su visión es la única verdadera, se obtiene una perspectiva de la estructura de la personalidad que se encuentra en este tipo de alumno. También se pueden tomar los conceptos de Vigotsky (2013), con respecto al aporte del autor en las ciencias de la educación y lo que denominó “zona de desarrollo próximo” que significa la capacidad de resolver problemas interactuando y cooperando con otro. De aquí se puede deducir que el docente puede captar todas estas características acercándose (interactuar) y generando interés en su asignatura para facilitar el aprendizaje de sus alumnos adolescentes. El docente capta así ese deseo de transformar el mundo, y lo utiliza y lo transforma en deseo de aprender. Para ello, el docente debe utilizar estrategias que le ayuden a tomar la atención del adolescente relacionando los conceptos de su asignatura con la realidad adolescente, con su vida cotidiana y lo que pasa en su interior. Todo ello para que su estudiante internalice y haga propios los conceptos que el docente quiere enseñarle. Interactuando con su alumno, el docente logra la comunicación necesaria para que aquel asimile los aportes de la asignatura para enriquecer y avanzar en base a sus conocimientos previos y, por ende, obtener nuevos conocimientos. Retomando a Vigotsky y ya en el marco constructivista, el aprendizaje mediante el intercambio social y la construcción de conocimientos nuevos tomando como base los conocimientos previos, es lo que el docente debería proponer en sus clases para facilitar el aprendizaje con adolescentes. Según los autores Ausubel y Novak la secuencia del aprendizaje es cíclica para integrar en forma progresiva y relacionando conceptos por su distinta naturaleza. Por ello, la actividad constructiva en los alumnos adolescentes puede ser factible movilizando y actualizando conocimientos anteriores para relacionarlos con los nuevos y comprenderlos. El éxito de la enseñanza puede lograrse si el docente emplea esta forma de transmitir el conocimiento. Por lo tanto, según Kein Bain (2012) los buenos profesores cuestionan los esquemas que ya están incorporados en el alumno, acomodan lo nuevo a estos conceptos anteriores y luego introducen preguntas para que reflexionen y los ayude a pensar y se produzca el aprendizaje con este procedimiento. Luego, para Joan Ferrés i Prats (2008), como la emoción promueve la actividad creativa, se motiva la acción, se impulsa y ello hace que el estudiante se movilice, el docente puede sacar de su estudiante lo que guarda en su interior de manera profunda y lo puede desarrollar, hacerlo crecer y activar su maquinaria de deseo. Educación como industria del deseo. Lo que significa contagiar al alumno el entusiasmo para que convierta en objeto de deseo aquello que se considera el objeto de conocimiento. Por último, se puede generalizar con respecto a la violencia en la escuela tomando a los autores Dussel y Martorell (2006). Ambas autoras coinciden en que deben existir reglamentos para combatir la violencia con acuerdos o reglamentos con alternativas compartidas entre docentes y alumnos. Autoridad y límites negociables. Especialmente la autora Elvira Martorell destaca que la interpelación es importante para llamar al otro para que el otro opine, o sea, ese otro es el alumno. Al alumno adolescente se le debe dar la palabra y la responsabilidad sobre sus propios actos porque la ley se sostiene de esto. Se debe producir un pacto con el docente mediante la comunicación, donde el alumno sepa que es escuchado y también sepa que debe escuchar para aprender CONCLUSIÓN Como se puede observar en el desarrollo de este ensayo, la conclusión resultante: un desafío que vale la pena enfrentar para los docentes frente a sus alumnos adolescentes. El proceso enseñanza-aprendizaje como lo plantean los autores citados durante el desarrollo del ensayo, teniendo en cuenta las pautas que debe seguir un buen profesor frente a las características particulares de los adolescentes: utilizar métodos constructivistas, de interacción, cooperación entre el mismo docente y también entre el adolescente y sus pares. También promover el aprendizaje profundo y ayudando a sus estudiantes a aprender con preguntas que les atraigan y puedan relacionar con los principios generales de la disciplina. Contagiar entusiasmo y emoción en la transmisión del conocimiento y que el estudiante convierta en objeto de deseo aquello que el docente le transmita como objeto del conocimiento. Todo ello producido en un espacio cordial y sin violencia donde él también pueda existir como docente y así abrirse la posibilidad de que exista un alumno, mediante reglamentos que tengan que ver con órdenes pedagógicos y que piensen en cómo se da y se toma la palabra en la escuela. BIBLIOGRAFIA • BAIN, K (2009); “¿Qué es la buena enseñanza”? en Revista de Educación, Universidad del Distrito de Columbia, Estados Unidos. • CANALE, M. I. (2013); “cómo enseñamos” en Cátedra Adolescencia, Educación y Cultura, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Mar del Plata. • DUSSEL I. (2006); ”La escuela y la construcción de un orden democrático” en FLACSO. Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas. • FERRÉS I PRATS, J (2008); “La educación como industria del deseo, un nuevo estilo comunicativo” Editorial Gedisa, Barcelona (España). • MARTORELL E, E (2006); “De la violencia a la subjetividad” Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación. • WEISSMANN P. (2013); “cómo aprendemos” en Cátedra Adolescencia, Educación y Cultura, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Mar del Plata.

viernes, 18 de septiembre de 2015

TRABAJO FINAL APROBADO DEL SEMINARIO B DE LA LICENCIATURA EN BIBLIOTECOLOGIA Y DOCUMENTACION

FACULTAD DE HUMANIDADES DEPARTAMENTO DOCUMENTACIÓN LICENCIATURA CÁTEDRA: SEMINARIO B GESTION DE INFORMACIÓN PROFESORA: SILVIA SLEIMEN ALUMNA: MARÍA MARTA SARRO BARBARINO TRABAJO FINAL TEMA DE INVESTIGACIÓN 1.-PRESENTACIÓN DEL TEMA DE INVESTIGACIÓN OSCAR VARSAVSKY 1.-PRESENTACIÓN DEL TEMA DE INVESTIGACIÓN El pensamiento de Oscar Varsavsky es rescatado en el presente trabajo porque sus ideas no han pasado desapercibidas por los líderes latinoamericanos que en la actualidad se esfuerzan por revertir el estado de depauperación al que han sido sometidas no pocas economías tercermundistas, llevadas de la mano del colonialismo y el neocolonialismo globalizador y avasallador de las culturas autóctonas. Por la impostergable necesidad de hacer que nuestros hombres de ciencias, identificados con el destino de sus pueblos, hagan sentir su propia voz y guíen, en lo posible, a los nacientes y pujantes procesos revolucionarios, se le otorga un lugar en el pensamiento de la actualidad, entre otros, a Oscar Varsavsky. Por lo tanto, la base de la presentación de este tema de investigación puede estar sustentada en el sustrato de vivencias y experiencias indispensables para que aconteciera, seguidamente, un importante punto de inflexión en los intereses de este pensador, teniendo en cuenta que a finales de los años 60 y ya radicado nuevamente en la Argentina, Varsavsky comienza a relacionarse más estrechamente con las ciencias sociales como una vía para encauzar un conjunto de cuestionamientos dirigidos a la actividad científica, en buena medida vinculada al quehacer universitario del que era partícipe. La literatura que hace referencia a este período en la vida del pensador, menciona que su libro más importante fue “ciencia, política y cientificismo”, por la repercusión que éste tuvo en la discusión sobre el cientificismo. En opinión de Varsavsky “el cientificista es aquel científico que renuncia a preocuparse por el significado social de su actividad, desvinculándola de los problemas políticos, y se entrega de lleno a su carrera, aceptando para ella las normas y valores de los grandes centros internacionales.” (Varsavsky, 1968) 2.-INTRODUCCIÓN Oscar Varsavsky nace el 18 de enero de 1920 en la ciudad de Buenos Aires. Elige luego de finalizar sus estudios secundarios, ingresar en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. Egresa como licenciado en química. Este profesional que desde su juventud se identificara con la corriente de pensamiento Marxista, se vinculó además al ámbito institucional de Exactas, destacándose su trabajo en la comisión para el mejoramiento de la enseñanza de la matemática en el nivel medio. En 1939, con diecinueve años y un diploma de egresado de la Escuela Normal Superior Mariano Acosta, Oscar Varsavsky ingresa en la carrera de Química, de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, doctorándose años más tarde con una tesis sobre mecánica cuántica, la primera sobre el tema en el país. Esta tesis marca un primer desplazamiento de sus intereses teóricos - de la química a la física- que se continúa en otros. Cada vez más la matemática pura atrae su atención, al punto que obtiene en 1954 un cargo de profesor en el Instituto de Matemática de la Universidad de Cuyo y elabora el plan de la licenciatura en Matemática de la Universidad Nacional del Sur. De la matemática pura pasa a la aplicada, después de su estadía en Venezuela entre 1959 y 1960. Varsavsky revisa en estos años el vínculo entre ambas, matemática pura y aplicada, en función de los distintos tipos de organización socio-política en que se ejercitan. Es así como ese campo todavía difuso por entonces, el de la “sociología de la ciencia”, lo cuenta como uno de sus primeros exploradores en América Latina, a través de producciones teóricas e intervenciones participativas en la creación de equipos interdisciplinarios. Como por ejemplo en la siguiente foto, con el grupo de trabajo del centro de estudios de participación popular de Perú (Varsavsky: tercero de la derecha). Varsavsky fue el introductor en la Argentina y Latinoamérica de la aplicación de modelos matemáticos al análisis de la realidad social. A principios de la década del ’60 hizo el primer modelo económico global de Argentina, el Meic (Modelo Económico Instituto de Cálculo). Algunos años más tarde, entre 1967 y 1968, elaboró otros modelos matemáticos para ver la viabilidad de ciertos tipos de sociedades cercanas a propuestas utópicas. Su objetivo era analizar científicamente la posibilidad de encarar formas de desarrollo social alternativas a las vigentes en ese momento. Varsavsky fue un referente intelectual para toda una generación de investigadores, tanto de las ciencias naturales como de las sociales, que encontraban en sus ideas las bases sobre las cuales edificar una ciencia al servicio de las necesidades del pueblo, una ciencia al servicio de una revolución social. Asi podemos llegar a los interrogantes que se plantean en esta breve introducción, cuyas respuestas encontraremos en las conclusiones del presentre trabajo luego del desarrollo que nos llevará a analizar a este controvertido e intrigante investigador. ¿Cómo era Oscar Varsavsky? ¿Por qué sus ideas fueron tan polémicas en su tiempo? ¿cómo poner la ciencia y la tecnología al servicio del desarrollo social de un país periférico como el nuestro? ¿Qué lugar debe ocupar la universidad en ese proceso? ¿Cómo se relacionan la ciencia y la ideología política? 3.-DESARROLLO DEL TEMA DE INVESTIGACIÓN En un artículo, Varsavsky recupera los temas que ya había hecho públicos en Ciencia, política y cientificismo, pero de un modo más compacto y hasta contundente. No sólo clama por la integración de ciencia y política sino que propone a la ideología como guía explícita, y no ya solapada, de la planificación de una política científica que fije los contenidos concretos de la ciencia –temas y métodos- que ayuden a propiciar y sostener un cambio revolucionario de la estructura social en su conjunto. Esta es, para Varsavsly, la máxima objetividad a la que podemos aspirar, objetividad que resulta inescindible de la honestidad intelectual, y que consiste en la clara exposición de los juicios de valor que inevitablemente se encuentran en la base del trabajo intelectual, para su confrontación y crítica. En opinión de Varsavsky el cientificista es aquel científico que renuncia a preocuparse por el significado social de su actividad, desvinculándola de los problemas políticos, y se entrega de lleno a su carrera, aceptando para ella las normas internacionales. El científico que opta por la variante de renunciar a preocuparse por el significado social de su actividad y la desvincula de los problemas políticos, entregándose de lleno a su carrera y aceptando para ella las normas y valores de los grandes centros internacionales, preferirá apostar sus conocimientos, dedicación y recursos investigativos a la solución de problemas que interesan y convienen a esos centros de poder de los que es satélite obligado, y preferirá publicar en revistas internacionales de alto impacto aunque esto implique abandonar los temas de investigación que necesitan ser abordados en su propio país y que su obra esté más al alcance de extranjeros que de nacionales, publicada incluso en un idioma foráneo. Deducible es que aquel hombre de ciencias que se plantee apartar de sus pies el camino antes descrito, deberá imaginar y construir otra forma de hacer ciencia, una que se inscriba en el movimiento pro-autonomía cultural que es el paso más decisivo y difícil de la lucha contra el colonialismo ya que, dicho con las palabras del propio Varsavsky “(…) no es mucha la autonomía científica que podemos conseguir sin cambiar el sistema social o sin que ese sea nuestro objetivo…” (Godoy, 2012) Varsavsky le atribuía una especial importancia a la educación, pero no a aquella que se importa como un producto enlatado y provisto de intereses ajenos, ya que “(…) si un país sudamericano quiere ser realmente libre… tiene que tener su propia política educativa, mal o bien dirigida por sus ciudadanos” según afirmó el pensador durante su charla en la Universidad Central de Venezuela en junio de 1968. (Saiz, 2011) En las mentes de los que hoy se nutren de su pensamiento, se abre paso la idea de que sólo aquellas generaciones cuya educación se encuentre libre del lavado de cerebros que constituye la formación colonialista, están en condiciones de apostar por una ciencia propia, autóctona, en esta misma cuerda de pensamiento se mueve la postura de Varsavsky con respecto a la necesidad de hacer ciencia politizada, o sea, buscar un nuevo objetivo en la actividad científica siendo este estrictamente social. A través de sus ojos, Varsavsky percibía a la autonomía científica como a la “independencia de criterio, actitud crítica pero de ninguna manera rechazo indiscriminado de todo lo que provenga de otro país” (Avondet, 2011), así de cuidadosas y atinadas fueron las consideraciones de aquél que no despreció lo válido y valioso en materia de ciencia que emanara de las mentes de otros científicos procedentes de distantes latitudes. En 1969 Foucault publica en París La arquelogía del saber. Ese mismo año, en Buenos Aires, Oscar Varsavsky publica Ciencia, política y cientificismo, encendiendo la mecha de una encendida polémica que detonaría un par de años más tarde y que roza en más de un punto la citada cuestión foucaultiana. Ciencia, política y cientificismo, un libro pequeño del Centro Editor de América Latina. “Libro-símbolo” como lo califica Miguel de Asúa, de tono personal, que con lenguaje sencillo nos acerca la mirada de un científico argentino sobre algunos problemas directamente vinculados con el complejo entramado que tejen saber y poder. Mirada ingenua a veces, a veces excesivamente pragmática, pero siempre incondicional y apasionada. Mirada que devela y desoculta a un tiempo significados y usos, usos que establecen significados, precisamente los significados de esas categorías que ocupan un lugar central en el discurso de lo que se ha dado en llamar “concepción heredada” en epistemología o filosofía de la ciencia. Pero es importante recordar que Varsavsky no es filósofo, y esto quiere decir que no ha sido formado en el manejo erudito del marco conceptual de la epistemología que interpela. Epistemología que había obtenido su acta de nacimiento unas cuantas décadas antes, exactamente en 1929, en forma de un manifiesto programático: Manifiesto científico universal: el Círculo de Viena, con su anuncio de una nueva era, la era de la “concepción científica del mundo”. Si bien el texto resulta un tanto elíptico, una recorrida por sus páginas permite relevar algunas frases que confieren identidad al programa: sobre la base de la “concepción científica del mundo” el fin último la “operación” en filosofía es la “unificación de la ciencia”. El medio para lograrlo es el “análisis lógico de las proposiciones” mediante la búsqueda de un “sistema neutro de fórmulas” que constituyan un simbolismo liberado de las escorias de las lenguas históricas”. Hay que tener en cuenta que en el campo del conocimiento social, la década de los sesenta constituye un episodio particular: ésa década que se extendió hasta los primeros años de los setenta, conoció la publicación de textos sorprendentes que ponían en cuestión los presupuestos epistemológicos establecidos. Uno de ellos fue “ciencia, política y cientificismo”, de Oscar Varsavsky, que llamaba “cientificista” a la investigación dependiente de los paradigmas promovidos por el Norte y convocaba a los científicos a trabajar en líneas autónomas, atentas a los problemas nacionales y comprometidas con nuestras necesidades sociales y políticas. Oscar Varsavsky, químico, matemático, espistemólogo. Pero sobre todo, un pensador político de la ciencia, sin que ésta dejase de mantener todo lo específico que la caracteriza, ni aquella sus amplios horizontes tratados como exigencias de época. Su nombre tomó esplendor en los medios intelectuales argentinos luego de la publicación de su clásico (según lo dicho anteriormente), “Ciencia, política y cientificismo”, un libro que había editado Eudeba en 1969 y que recorrió los claustros universitarios como una promesa de encuentro y enlaces comunes entre la Facultad de Exactas –de la cual provenía Varsavsky– y las áreas de Filosofía y humanidades, donde se desarrollaba el necesario contrapunto de una sociología de la emancipación. Para lo cual se precisaban saberes de cruce –o con el nombre que la época vio como más apropiado, interdisciplinarios–, en los que Varsavsky se destacó como filósofo vocacional, y autor de arriesgados conceptos incluidos por las epistemologías avanzadas de la época. Es indudable que operaban en la conciencia intelectual de Varsavsky, los modelos de Kuhn, que poco antes había publicado su célebre Estructura de las revoluciones científicas, y sin duda algo de Popper, que a pesar de sus compromisos con el liberalismo científico, sostenía las banderas de un método “hipotético deductivo”, que tendía a una actividad científica donde primaba la imaginación en el procedimiento de verificación de hipótesis. Quizás el libro posterior de Varsavsky, “Estilos tecnológicos”, publicado al filo del golpe de estado de 1976, señala el momento mayor de madurez de su especulación filosófica en torno a la ciencia, produciendo la llamativa interposición con el concepto de estilo en lo que hubiera sido más cómodo llamar paradigma. Con Estilos tecnológicos Varsavsky escribe uno de los mayores libros de la historia científica argentina: es un libro de espistemología historizada en torno a la decisión científica. Se debe hacer hincapié en que las discusiones sobre las “contradicciones” del desarrollo en el mundo “subdesarrollado” tendrían su correlato en el ámbito científico y tecnológico (CyT) en lo que hoy se conoce como “pensamiento latinoamericano en Ciencia y Tecnología”. Los pensadores asociados a esta corriente tenían orígenes disciplinares y posicionamientos ideológicos y políticos diversos y se identificaban con perspectivas teóricas y modelos de gestión que justificaban desde propuestas pragmáticas que no cuestionaban los engranajes de un capitalismo en expansión, hasta planteos revolucionarios que señalaban a los mitos científicos y tecnológicos funcionales a las tesis capitalistas como la principal trampa que debían sortear los proyectos socialistas que propugnaban por otro orden de las cosas. Entre los máximos exponentes argentinos de esta corriente crítica podemos mencionar a Oscar Varsavsky y además a Amílcar Herrera y Jorge Sábato, quienes, a su vez, se reconocen como los principales representantes de este pensamiento a nivel regional. Para tener un panorama de sus pensamientos y como se relacionan, si se centra en dos de estos referentes argentinos más visibles, la diferencia de posiciones y enfoques es elocuente. Mientras que Jorge Sábato no cree que la “estructura económica” imposibilite la implementación de estrategias para aumentar la autonomía tecnológica de forma incremental, Oscar Varsavsky sostiene que sólo un cambio de sistema puede dar a la ciencia y la tecnología un lugar legítimo en la región. El sociólogo Emanuel Adler caracteriza la posición de Sábato como de “antidependentismo pragmático”, a diferencia de la posición de Oscar Varsavsky, caracterizada como “antidependentismo estructural”. Luego, adentrando en la posición de Varsavsky específicamente, A diferencia de Sabato, la perspectiva de Varsavsky es radical. Su libro Ciencia, Política y Cientificismo, de 1969 –su obra más difundida–, tuvo como motivación la crítica de las representaciones del campo científico consolidadas en el CONICET y las universidades. Si bien el objetivo de Varsavsky es delinear una “ciencia revolucionaria”, una ciencia para “el cambio de sistema social”, está claro que el blanco de su crítica es la ciencia académica, que reclama libertad de investigación y es representada a partir de valores como “el carácter universal, absoluto y objetivo”. “En pocos campos es nuestra dependencia cultural más notable [...]”, concluye. Esto lleva al “libre-empresismo” como actitud dominante en el aspirante a científico: “Elige algunos de los temas allí en boga [‘en la Meca del Norte’] y cree que eso es libertad de investigación”. En la Argentina, el CONICET “siguió casi siempre esa política: el dinero va a los equipos que ya son fuertes y por lo tanto dan seguridad de resultados [...] Pesa menos la necesidad que puede tener el país que la falta de ‘garantía’ para la inversión”. La producción de papers como meta final es una consecuencia de este panorama. El ataque de Varsavsky al “universalismo” se adelanta a lo que será un tema central de los años setenta: el ataque al universalismo no es un ataque a la validez de las leyes científicas, es decir, a los productos de la ciencia, sino a su práctica. “Lo que es verdad en Nueva York también es verdad en Buenos Aires.” Pero agrega: “Lo que ocurre es que la verdad no es la única dimensión que cuenta [...] hay otra dimensión del significado que no puede ignorarse: la importancia” (negrita en el original). En este sentido, concluye: “Basta una diferente asignación de recursos –humanos, financieros y de prestigio– para que las ramas de la ciencia se desarrollen con diferente velocidad [...] Eso da una ciencia diferente”. Finalmente, su crítica también apunta en contra del internacionalismo. Varsavsky sostiene que hay que oponerse a las iniciativas de organismos como UNESCO o CEPAL. “Debemos enfrentarnos a toda una campaña organizada para la ‘integración científica’ de América latina”, que se opone a la autonomía científica, que a su vez es parte de la autonomía cultural, “la etapa más decisiva y difícil de la lucha contra el colonialismo.” En escritos posteriores, Varsavsky profundizó la idea de la necesidad de una “ciencia nueva” para una sociedad socialista, trabajando sobre categorías como la de “estilos tecnológicos” o sobre la necesidad de adecuación de las actividades de CyT a diferentes “estilos de desarrollo”. A pesar de su muerte prematura, de los escritos de Oscar Varsavsky emerge un corpus compacto que hoy integra, junto con los escritos de Sábato, el núcleo de ideas de mayor vigencia del PLACTED. Por ejemplo, en julio de 2013, se recupera el pensamiento histórico en CTI. Se presentó el segundo volumen de la Colección Programa de Estudios sobre el Pensamiento Latinoamericano en Ciencia, Tecnología y Desarrollo (PLACTED), que recupera parte del pensamiento histórico sobre ciencia y tecnología en Argentina y Latinoamérica. En un acto encabezado por la secretaria de Planeamiento y Políticas del Ministerio, Dra. Ruth Ladenheim, y el director de la Biblioteca Nacional, Dr. Horacio González, se presentó el segundo libro de la colección PLACTED. En esta oportunidad, la obra escogida fue “Estilos tecnológicos. Propuestas para la selección de tecnologías bajo la racionalidad socialista” del Dr. Oscar Varsavsky. El PLACTED, dependiente de la Subsecretaría de Estudios y Prospectivas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, tiene como objetivo recuperar la rica tradición en ideas y referentes en ciencia y tecnología en Argentina y Latinoamericana, base necesaria para consolidar y reformular el pensamiento científico en las próximas décadas. La primera obra de esta colección fue la reedición de “El pensamiento Latinoamericano en la problemática Ciencia, Tecnología, Desarrollo y Dependencia”, del profesor Jorge Sábato. Durante su presentación en la Biblioteca Nacional, la señora secretaria señaló que estos autores ayudan a pensar las políticas públicas desde una perspectiva propia, local, intentando buscar soluciones propias. Para Ladenheim, “es importante rescatar la posibilidad de contar con un pensamiento propio de la región latinoamericana. Estamos en una época de cambios, y creo que en una etapa como la que transitamos cobra otra fuerza y otra luz un libro como este”. Ver publicación: http://www.mincyt.gob.ar/adjuntos/archivos/000/022/0000022630.pdf Se podrá coincidir o no con la visión que Oscar Varsavsky tenía sobre CyT, pero que las problemáticas que planteaba en la década del ´60 aún permanecen vigentes, no hay dudas. Los siguientes son pensamientos de una persona que sigue mostrando, a 45 años de distancia, la extraordinaria profundidad de su pensamiento. “Si alguna afirmación científica nos permite hacer la experiencia, es que conviene plantear el estudio de cada problema social y de otros de análoga complejidad en su marco de referencia local, buscando los factores importantes y las leyes adecuadas al caso particular, sin despreciar la experiencia universal, pero sin aceptarla a priori. Hacer eso en Argentina es hacer ciencia argentina. Y sus adelantos contribuirán a construir esa ciencia social universal, hoy tan endeble, más que el seguidismo a las ideas del hemisferio Norte“. “Para evitar confusiones, insistiré en que la autonomía tecnológica es independencia de criterio y actitud crítica, pero de ninguna manera rechazo indiscriminado de todo lo que provenga de otro país “ “Por mi parte creo que hay un método de trabajo que prácticamente obliga a hacer ciencia autónoma razonable. Es el estudio interdisciplinario de problemas grandes del país, incluyendo una adaptación a éste de la enseñanza superior…” “Estas cuestiones parecen ser superficialmente de ciencia aplicada pero, como siempre, en cuanto se quieren tratar en serio conducen a la investigación teórica original“. “No se trata de hacer ciencia aplicada sino de no romper la cadena completa de la actividad científica: descripción, explicación, predicción y decisión”. “El académico desprecia el último eslabón, el empírico se queda sólo con él. Aquí se propone empezar por él, pues decidir implica haber definido los objetivos y por lo tanto da el verdadero planteo del problema y luego ir hacia atrás funcionalmente: Predecir no para tener la satisfacción de acertar, sino para poder decidir, o sea elegir entre varias posibilidades la que mejor logrará objetivos. Explicar no por el placer de construir teorías, sino para poder predecir. Describir no para llenar enciclopedias, sino en función de la teoría, usando las categorías necesarias para explicar“. Estas cosas las planteaba Varsavsky hace 45 años. Sus palabras: “no romper la cadena completa de la actividad científica”, claramente indican que no se debe cortar el circuito del conocimiento. En otras palabras, todo conocimiento generado que tenga aplicación para resolver problemas, debe aplicarse. Actualmente, esa cadena está cortada porque el conocimiento no le llega a la Sociedad, o le llega muy poco, constituyendo la máxima debilidad de nuestro sistema CyT. Porque no utilizar nuestra propia potencialidad para resolver la demanda social existente es una de las principales causas de la escasa expansión del sector CyT y probablemente de la exigua inversión, problemas estructurales de los que mucho se habla pero que no se discuten. Más aún, una inversión escasa en CyT hasta puede tener una lógica vista desde el poder político. En efecto, un político bien intencionado podría preguntarse, o preguntarnos: ¿para qué invertir en un sector que tiene capacidades para resolver demandas sociales pero no las utiliza? (medicamentos, vacunas, viviendas económicas, saneamiento de aguas, mal de Chagas, entre otros). ¿Qué respuesta se podría dar? ¿Se tiene respuesta a ésto? En ese contexto no es descabellado plantearse que la baja inversión en CyT es la consecuencia que se deriva de la escasa utilización social del conocimiento. Esta pobre inserción en la comunidad puede deberse a que los problemas que puede resolver el sector CyT no son apoyados desde el poder político, o que aquellos que fueron resueltos no son puestos en práctica. O peor aún, necesidades que estaban resueltas y luego esas tareas fueron concesionadas y/o los laboratorios desmantelados. Además, se puede deber al escaso compromiso social, o a intereses diferentes, de una parte de la comunidad CyT. Por eso todavía, como decían los sociólogos Pablo Kreimer y Hernán Thomas, las viejas preguntas no tienen respuesta: ¿Cuál es la utilidad social de la investigación científica y tecnológica? ¿Por qué no se aplican los conocimientos localmente generados?, son preguntas que abren al debate y deben servir para modificar comportamientos, haciendo honor a Oscar Varsavsky y a muchos otros. En general, el acceso al conocimiento científico y tecnológico es reconocido como un derecho que corresponde legítimamente a todas las personas. Sin embargo, algunos expertos en educación han puesto en duda la posibilidad de alfabetizar científicamente a toda la población, propósito al que tildan de “mito”. Se ha planteado, por ejemplo, que suponer que una sociedad científicamente alfabetizada está en mejor situación para actuar racionalmente frente a los problemas socio-científicos constituye una ilusión, ya que se está ignorando la complejidad de los conceptos científicos implicados y, por lo tanto, la imposibilidad de su comprensión por parte de ciudadanos no especialistas. En la historia reciente y en la actualidad existen, sin embargo, numerosos contraejemplos. Tal es el caso del problema generado por los fertilizantes químicos y pesticidas a partir de la Segunda Guerra Mundial, en particular, las consecuencias del uso indiscriminado de productos tales como el DDT. Lo notable en este caso es que la batalla contra un producto perjudicial para la salud humana, vegetal y animal, fue dada por científicos como Rachel Carson junto a grupos de ciudadanos sensibles y capaces de comprender sus argumentos, sin los cuales la prohibición del DDT se hubiera retardado, con efectos aún más devastadores. En este mismo sentido, un ejemplo local cuyo desarrollo se encuentra actualmente en curso es el de las investigaciones del doctor Andrés Carrasco y otros, sobre los efectos del glifosato y otros agrotóxicos en la salud. Mientras la mayor parte de la comunidad científica permanece indiferente a este problema o incluso pone en duda su legitimidad, diversos sectores sociales tales como “Las Madres de Ituzaingó”, la Asociación de Abogados Ambientalistas o los médicos de hospitales que se desempeñan en las áreas más afectadas contribuyen a hacer visible su magnitud, gravedad y urgencia. Las problemáticas científico-tecnológicas con consecuencias sanitarias y ambientales abarcan temáticas tan diversas como las energías alternativas a los combustibles fósiles –y entre ellas la nuclear–, el cambio climático, los alimentos que provienen de organismos genéticamente modificados, la deforestación asociada al avance de la frontera agrícola, la toxicidad de los agroquímicos, la minería a cielo abierto, entre otras. Todos estos temas de principal importancia, involucran debates en los que se expresan posiciones encontradas –tanto en relación con los fundamentos científicos como con los argumentos de otro orden–, basados en muchos casos en estudios inacabados o que invocan resultados contrapuestos. Estas controversias, presentes en todos los problemas complejos, resaltan la necesidad de la participación pública en la toma de decisiones, tanto en lo que hace a definición de políticas como a la normativa y al monitoreo. Esto resulta más evidente si se tiene en cuenta que en estas decisiones no sólo están involucradas especificidades técnicas sino también, por sobre todo, las tensiones que resultan de los diversos intereses puestos en juego, que suelen ocultar la dimensión social y colectiva de los riesgos asociados. Sin esta participación social, como sostiene Gerard Fourez, “los sistemas democráticos se tornan cada vez más vulnerables a la tecnocracia, cuyo aislamiento social ha quedado evidenciado en repetidas oportunidades”. Así, en relación con el debate acerca de la factibilidad de una alfabetización científico-tecnológica que posibilite el protagonismo ciudadano, se considera que esta meta no sólo es posible sino también política y éticamente impostergable. Ello no significa que todo el mundo ha de conocer y hacer uso de las últimas y más sofisticadas teorías científicas. Se trata, de garantizar a través de la educación formal y no formal la posibilidad de acceder al conocimiento necesario y suficiente para discernir sobre las cuestiones que entran en juego al definir políticas en CyT, de manera que los ciudadanos y ciudadanas puedan optar lúcidamente entre distintas opiniones expertas. Recordando que así como la alfabetización en lectoescritura no aseguró para todos la condición de literatos y poetas, sí amplió en forma espectacular la participación ciudadana a través del voto popular, y ayudó a la vez a la comprensión de las opciones políticas. EL ENFOQUE CTS PARA LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS Un aspecto central en el proceso de democratización del conocimiento CyT se vincula con los enfoques asumidos en la enseñanza de las ciencias. La noción de alfabetización científica no es sencilla ni tiene un sentido unívoco, poniéndose de manifiesto su complejidad al observarse el escaso acuerdo que suele haber sobre su significado. En cuanto a este problema, se comparte la postura de Gerard Fourez, quien al referirse a los objetivos que debe perseguir la alfabetización científico-técnica del conjunto de la sociedad, señala que no se trata de impartir una serie de conocimientos particulares precisos, sino más bien un conjunto global que nos permita orientarnos en nuestro universo. Es decir, hace énfasis en la necesidad de que los ciudadanos se apropien de un saber funcional para la toma de decisiones frente a problemas complejos: un saber no enciclopédico sino un saber que confiera poder. Una clave central en un proceso de alfabetización científica orientado a sustentar el poder de la ciudadanía es la reinserción del conocimiento CyT como parte de la cultura, despojándolo de su mitológico carácter de saber “verdadero”, neutral y necesariamente progresivo. Ello plantea la necesidad de crear estrategias didácticas que favorezcan la comprensión de las principales ideas, modelos y aplicaciones de la ciencia y la tecnología contemporáneas, dando lugar al mismo tiempo a un análisis crítico y contextuado de sus alcances, limitaciones, conflictos, incertidumbres y riesgos. En ese sentido los nuevos enfoques en la enseñanza de las ciencias deben contribuir a hacer visibles los procesos de construcción social del conocimiento científico y tecnológico, integrando la enseñanza de los métodos y procedimientos con los que esos conocimientos han sido producidos, los contextos históricos, sociales y culturales así como los valores a ellos asociados. En particular, se considera que el sistema educativo –especialmente la enseñanza media– es un ámbito de central importancia para la formación de ciudadanos capaces de intervenir críticamente en cuestiones que involucran a la ciencia y la tecnología, tanto en relación con el desarrollo de la autonomía personal como con la capacidad de participación colectiva en asuntos de interés común. Y en el escenario de la escuela básica y media, los maestros y profesores de ciencias son protagonistas centrales, que pueden orientar y conducir este necesario proceso. Sin embargo, muchos docentes reclaman no contar con instancias de formación y actualización continua, o con espacios de reflexión y de debate, que les posibiliten cumplir este rol satisfactoriamente. Al mismo tiempo, en el ámbito universitario –en concordancia con los criterios de evaluación empleados en el sistema científico y universitario, que jerarquizan de manera extrema la tarea investigativa conforme a estándares internacionales– es frecuente advertir una escasa preocupación por el mejoramiento en la enseñanza de las ciencias en otros niveles de la educación. Asimismo, en muchos casos se percibe una marcada indiferencia frente a problemáticas locales relevantes, que requieren el uso o la creación de conocimientos que podrían estar disponibles o ser desarrollados en ese ámbito. Así, uno de los problemas que deben ser atendidos en relación con la democratización del conocimiento CyT es la marcada segmentación del sistema educativo y la ausencia de “puentes” institucionales entre los diferentes niveles. En esta perspectiva se destaca la importancia de revisar los vínculos que se establecen entre los ámbitos de producción del conocimiento científico y aquellos en los que este conocimiento es comunicado y enseñado, con el propósito de promover nuevos espacios institucionales y políticas de extensión universitaria que contribuyan a enriquecer la enseñanza de las ciencias en el conjunto del sistema educativo, en estrecha vinculación con la realidad social. 4.-CONCLUSIONES REFLEXIONES FINALES, PROPUESTAS Y PERSPECTIVAS Centrando la atención en las funciones y propósitos de la extensión universitaria, se considera que un camino particularmente fértil en virtud de transformar positivamente el actual estado del problema sería estrechar vínculos entre la comunidad universitaria y los profesores de la escuela media, promoviendo instancias compartidas de formación y actualización en la problemática contemporánea de la ciencia y la tecnología. Pero estos espacios no deben ser pensados como escenarios de flujo unilateral y unidireccional de formación e información en que la universidad “baja” sus conocimientos a otros niveles de la educación. Por el contrario, se considera que este intercambio puede resultar de especial interés para la universidad, ya que los docentes que se desempeñan en niveles no universitarios de la educación tienen, en general, un fuerte anclaje en la realidad social y, por ello, una gran capacidad para detectar, caracterizar e integrar los problemas complejos que preocupan a la comunidad. Por ello, al mismo tiempo que atiende al mejoramiento en la enseñanza de las ciencias en los niveles básicos de la educación, esta articulación puede favorecer la identificación de problemáticas relevantes que demanden crear o reorientar líneas o enfoques investigativos, contribuyendo a orientar los rumbos de una ciencia que aporte efectivamente al desarrollo y a la inclusión social, en un marco de sustentabilidad ambiental, como Oscar Varsavsky sostenía en su pensamiento. Este intercambio también abriría la posibilidad de revisar críticamente las relaciones entre los distintos actores e instancias involucrados en la producción científica, identificar conflictos y discontinuidades (por ejemplo, entre universidad y sociedad, entre organismos políticos de CyT y sistema educativo, entre investigación y enseñanza de las ciencias en distintos niveles de la educación), abonando una necesaria reflexión sobre los cambios políticos e institucionales que se requieren para que tanto la investigación como la enseñanza de la ciencia y la tecnología en todos los niveles de la educación hagan su aporte a la construcción de una sociedad más justa. El objetivo de Varsavsky era analizar científicamente la posibilidad de encarar formas de desarrollo social alternativas a las vigentes en su tiempo y aún actualmente. Varsavsky sostenía que el socialismo nacional creativo sólo podía llevarse adelante en un contexto de autonomía de pensamiento y cultura, para lo cual era fundamental la máxima independencia política, económica y tecno-científica posible. Y para ello era necesario romper con la dependencia tecnológica y librarse del mito de que la tecnología y la ciencia son todopoderosas, infalibles y neutras. La muerte de Varsavsky coincidió con el advenimiento de la barbarie. Entre 1976 y 1983, la dictadura cívico-militar no sólo asesinó e hizo desaparecer miles de personas, sino que también provocó una catástrofe cultural sin precedentes. Tanto el pensamiento de Varsavsky como el de otros relevantes intelectuales nacionales fue sepultado en medio de la represión generalizada. El pensamiento de Varsavsky transcendió las fronteras de la Argentina y tuvo gran influencia en aquellos sectores de la intelectualidad latinoamericana preocupados por romper los esquemas de dependencia centro-periferia. En este sentido, uno de los países en donde dejó una impronta muy importante fue en Venezuela, en donde estuvo radicado durante varias etapas de su vida. “Oscar fue muy apreciado por la gente del Centro de Estudios del Desarrollo (Cendes) de la Universidad Central de Caracas”, expone Calcagno, “Hugo Chávez hablaba mucho de él, lo citaba y lo consideraba su maestro”. En noviembre de 2007, el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología de Venezuela organizó un gran debate abierto en su homenaje. A treinta y siete años de la muerte de este matemático radical, impaciente y generoso, se concluye este trabajo con sus propias palabras: “El que aspire a una sociedad diferente no tendrá inconvenientes en imaginar una manera de hacer ciencia muy distinta de la actual. Más aún, no tendrá más remedio que desarrollar una ciencia diferente. En efecto, la que hay no le alcanza como instrumento para el cambio y la construcción del nuevo sistema”. BIBLIOGRAFIA Eumed.net. . [en línea] . 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